Queridos todos.

No soy muy amigo de hacer balance aunque en un ejercicio de limpieza democrática y desahogo con teclas de por medio vamos a escribir un poco. No me corresponde a mí (afortunadamente) realizar un escrutinio sobre si el 2015 ha sido un año bueno o no para la música y/o/u/ae/ae otros asuntos de interés. Pero hablemos de la música en lo que a mí respecta.

2015 ha sido un año de festivales y conciertos, muchos conciertos… ¡más que nunca! Los ahorros se han visto menguados pero la buena y sana compañía y la música en directo han hecho que merezca la pena. Mencionando especialmente a Xoel López, Toundra, Nacho Vegas, Napoleón solo y Rosendo… os tengo que dejar un mero TOP10 de los mejores conciertos de este 2015 para mí, confesando que no habría sido lo mismo este año sin estos artistas en directo…

10.- Bob Dylan (Córdoba – 09/07)

Por supuesto, él está en el puñado de 5 o 6 artistas que hay que ver sí o sí porque nunca sabes cuándo dejarán de girar. No es una gran voz, no nos mostró su faceta de cantautor a una guitarra pegado (de hecho, no cogió una guitarra en todo el concierto) pero gracias a sus músicos de acompañamiento y a una selección de canciones convenientemente arregladas y trucadas para la ocasión mereció la pena.

9.- Sidonie (Granada – 18/09)

Ya los había visto en el Sonorama después de Neuman, pero el concierto en Granada fue un poco más largo (no recuerdo si una canción más), más temprano (¡anocheciendo!) y más brillante. Por supuesto, con momentos crema y bailes de viernes (era viernes, de hecho), todo terminó con su nuevo clásico: “Estáis aquí”.

8.- La Habitación Roja (Córdoba – 16/01)

Grandioso concierto en el que Mario de Barbate lo dio absolutamente todo. Pongo esta fecha por poner una, porque LHR terminó siendo el grupo que más veces vi en 2015 (ocho) y sigue siendo el grupo que más veces he visto en concierto. Si sacan otro tema como “Ayer” en su próximo disco, me da a mí que tienen para otros veinte años en los escenarios. Recuerdo especialmente también el concierto en la piscina de Alburquerque, en el que se me reconoció como el becario de Mario😛

7.- Neuman (Aranda de Duero – 15/08)

Tengo todavía la entrada del concierto de Paco Neuman en la funda del móvil. Dice mi buen amigo Javi Columbia que es un grupo muy de estribillos y no puedo estar más de acuerdo con él. Pero reconozcamos que funcionan a las mil maravillas y en este directo sonaron como nunca. Tan tan bien, que les perdonamos el concierto del Contempopránea.

6.- Zahara (Córdoba – 06/11)

A partir de aquí la cosa se complica y hasta he pensado en poner un número 1 a estos seis que quedan… pero me voy a mojar. Zahara, qué pena que te tengas que desprender del grupazo que te ha acompañado en esta gira. Pero tú, tú sí que molas mil. Aquí en Córdoba tu concierto se me hizo muy corto pero intenso como pocos… algunos se quedaron “Con las ganas” pero no hizo falta.

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Anna, ¡cómo molas!

5.- Anna Calvi (Aranda de Duero – 15/08)

Me paro por un momento a pensar en lo grandioso que fue este año el Sonorama y sobre todo el día 15 (se me quedan fuera del ránking los Rufus T. Firefly que tocaron en la Plaza del Trigo). Anna seguramente era la artista a la que más ganas tenía de ver y no me decepcionó. Era yo casi el único chaval en primera fila (¿por qué? me sigo preguntando) y la tenía literalmente casi frente a mí. Ella, toda una virtuosa en la guitarra, nos demostró que es capaz de sonar delicada y amorosa (“Eliza”, “Suzanne & I”) como dura y rockera (qué pedazo de versión de “Wolf Like Me” se nos marcó). Después de ver a Anna Calvi tengo demasiadas ganas de volver a ver a Anna Calvi. Creo que sería una gran invitada a un Festival de la Guitarra… ahí lo dejo caer.

4.- Second (Córdoba – 30/01)

Probablemente, el mejor directo español hoy en día. Izal arrastrará a masas enfurecidas de jóvenas, pero Sean no necesita ukeleles para dominarnos a todos. En este primer concierto del año en Córdoba (el mes pasado hubo otro) no presentaron ningún tema del disco nuevo, pero dejaron claro que su repertorio no por conocido dejaba de ser exquisito. Canciones como “Más suerte”, “Muérdeme”, “Autodestructivos”, “Las Serpientes”, “2502” y por supuesto “Rincón Exquisito” sonaron demasiado bien aquella noche.

3.- Los Planetas (Sevilla – 16/10) 

Echando de menos “Toxicosmos” en este concierto y dejando de lado mis fanatismos exacerbados creo que objetivamente y con los datos encima de la mesa no podemos negar que hoy en día el grupo con mejor carrera en los últimos años en España sigue siendo Los Planetas. Muchos reniegan un poco/demasiado de ellos, diciendo que ya no son ellos porque se han rendido un poco al flamenco… Luego estos se derriten con “Ya no me asomo a la reja”. Dirán que el nuevo EP no vale un duro, pero no se pueden contener con “El duendecillo verde” y acaban diciendo que “le echaste gasolina a mi coche diesel y fui yo quien tuvo que pagar la reparación”. Que digan lo que digan, Los Planetas vendrán, cantarán, se despedirán, volverán, cantarán otra vez, se volverán a despedir y terminarán con “La Copa de Europa”. Y al final todos se irán contentos, “no sé como te atreves” a negarlo (canción que echamos de menos últimamente en sus conciertos…).

2.- Jero Romero (Aranda de Duero – 14/08)

Al cantante de los Sunday Drivers no le hace falta cantar canciones de su anterior grupo ni tener temas en inglés para asombrar en directo. En el Sonorama él y su excelente grupo (del cual Charly Bautista repitió en varios conciertos, como el de Tulsa) tocaron como si estuvieran en un escenario de 5 metros cuadrados, muy muy juntos… El apoteosis de la enrevesada letra de “Fue hoy” quedó para mí como uno de los mejores momentos de aquél concierto.

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Es una foto del Sonorama, pero bueno…

1.- Mercromina (Alburquerque – 25/07)

La vuelta de Mercromina ha sido una de las mejores cosas que nos ha pasado en este 2015. Joaquín Pascual y los suyos han pasado seguro un verano más que especial dando vueltas por toda España y dejando claro que sus grandes temas del pasado siguen muy presentes en nuestra vida, aunque hayan pasado ya 10 años de su marcha. Un comienzo de concierto con “La gran aventura” fue toda una declaración de intenciones, continuar con “Huracán” ya ni te cuento… La noche no era especialmente cálida y nos abrieron su “Libro de oro de la congelación”, sin olvidar sacar sus “Cacharros de cocina” y cantar “Evolution”. Y después Chucho y un microconcierto de los Surfin’ Bichos. Casi nada. La despedida de Mercromina ha sido una de las peores cosas que nos ha pasado en este 2015.

¿Qué le pido a este 2016? Salud y conciertos. De momento tengo el abono del Sonorama (faltaría más) y una entrada para Belako… pero vendrán seguramente muchas más. Espero que estéis conmigo para cantar, brincar… y para beber también.

Querido festival:

Resulta gracioso comprobar cómo te han movido de sitio en los últimos años: de la plaza de toros a Armilla y ahora al recinto ferial de Granada. Anoche mismamente un señor en un bar del barrio en el que te han puesto decía que estaba hasta las narices de “la mierda la música” y que a su barrio mandaban todo lo que no querían los otros barrios. No seré un ferviente defensor de todos los grupos de tu cartel pero ojalá en mi barrio se programara algo así alguna vez. Bueno, si se hace en el resto de Córdoba también me alegraría.

Mira, te tengo que confesar que es la primera vez que me entraron ganas de ir a verte, por eso de que te partieran en dos días. También porque iban (en palabras de Don Mario) El Mito Astur y La Mitología Levantina. Te tengo que decir que no has estado nada mal y aunque luego después me permitas que te critique un poco me veo obligado a decirte tus puntos fuertes:

  • Gracias por traer a Nacho Vegas. No creo que todo el mundo comulgue con su filosofía musical pero siempre es necesario un contrapunto a un cartel destinado a gustar a las mayorías. Y… ¡qué digo! ¡NV gusta a mucha gente! También tiene su público.
  • Gracias por los directazos de Sidonie y LHR. Que un buen directo viniendo de ellos es lo normal, pero hay que reconocerlo. También me gustaron mucho los Niños Mutantes (invitaciones aparte) y sobre todo The Kooks.
  • ¡Gracias por el buen tiempo que hizo! Ah no, que eso no es cosa tuya… pasemos a la siguiente.
  • Gracias por el aparcamiento vigilado (o no) que permitió que aparcara el primer día al ladito casi de la entrada. Y el segundo también (bueno, en realidad fue en el quinto pino… pero en el recinto, que no es poco). Y que pudiera aparcar hasta el vecino o Perry el ornitorrinco porque no me miraste la pulsera hasta el sábado cuando me fui para recoger el coche. ¡Muy bien!
  • Gracias por el cacheo en la entrada. Que a uno no lo tocan ni con un palo y siempre viene bien.
  • Gracias por el sombrerito amarillo de esa tienda de la que nos colocaron una pulsera. Ah, ¿que dan descuento con la pulsera? ¡No me la quito en la vida! Por cierto, la otra pulsera ¡muy muy chula! Lo malo es que mañana se acaba el verano y no tiene sentido llevar una pulsera de festival en otoño😛.
  • Gracias por poner una foto mía to guapo en primera fila viendo a NV en tu Facebook. Si al final me sirve de algo te vuelvo a dar las gracias. Espero😀.

    Yo viendo a NV. Una captura de mi móvil, así que el (C) será de mi móvil ¿no? XD

    Yo viendo a NV. Una captura de mi móvil, así que el (C) será de mi móvil ¿no?😄

  • Gracias por el 2×1. Con razón había tanta gente a eso de las cinco y algo de la tarde… ¡el vicio nos puede!
  • Gracias por tantas zonas libres para el esparcimiento y los autobuses y puestos publicitarios. Que al fin y al cabo son los que pagan el festival y no los que van (esto no es sarcasmo).
  • Gracias por la sorprendente aparición de una zona de botellón y lo limpio que quedó todo. #NO. Eso sí, la presencia policial era imponente y similar a algunos actos del 15M😛.
  • Gracias por colocar los dos escenarios principales muy muy juntos en una zona de dudoso pavimento (unas partes de zahorra, otras de albero, otras de hormigón…). Esto ayudaba a que cuando se hacían las últimas pruebas de sonido se solapara con el otro concierto. No había visto un homenaje mejor al sonido estéreo.
  • Gracias sobre todo porque en casi algún concierto se acoplara algo. Y por el corte durante “Ana” de Supersubmarina. Eso me hizo mantenerme en pie. Menos mal que luego vinieron los fuegos artificiales, no me los esperaba y pensaba que nos estaban atacando :P.
  • Gracias por elegir un aforo un poco superior al espacio disponible y permitir que estuviésemos algo más apretados. En otros festivales no he sentido tanto calor humano.
  • Gracias al inventor de la idea de los cartelitos, nos divertimos todos mucho leyendo cositas que de verdad (o no) nos interesaban. Todo el mundo parecía tener su cartel pero cuando yo intenté conseguir el mío me fue imposible. Supongo que tenían miedo de lo que pensaba escribir… Y lo raro es que en algunas zonas del recinto había más carteles en el suelo que vasos de plástico.
  • Ah, sí, la limpieza… muchas veces nadie suele prestar atención a la limpieza. Ideas como la del Sonorama, de comprarte tu vaso y reutilizarlo durante todo el festival, mejor no adoptarlas. Tener el suelo (más o menos) limpio de vasos al terminar un festival, ¡pa qué! Uno va a un festival a llenarse de polvo, ¿no? Porque con el polvo… mira… ¡eso que te llevas!

En fin, no voy a hacer más sangre, aunque seguramente se me queden muchas cosas en el tintero. Espero que la próxima vez que nos veamos sea el año que viene y con La Fuerza Sexy al 100%. Con más grupos internacionales (aunque si traéis a uno que iguale a The Kooks, me vale), sin olvidar a los grupos de la tierra. Pero por favor, no te dejes llevar por los conjuntos musicales que seguro enloquecen a la chavalería. En efecto, me refiero a esos grupos indies que sí, serán indies pero de indies no tienen ni el puntito de la i. No vayas a lo fácil, por favor. Posiciónate como una oferta de calidad. Aunque hablando de oferta… ojalá pienses en una oferta de alojamiento un poco más asequible… Ya sé que pido la luna, pero el otro día intenté reservar el Luna … el hotel “Luna de Granada” y me pedían 220€ ¡por dos noches!

Tú abrígate, no pases frío que en Granada hace rasca… Y espero que el año que viene nos traigas nuevamente Cerveza Alhambra, porque no me trago la Desperados ni mucho menos la cerveza anteriormente embotellada en la Avenida de Andalucía de Sevilla.

Un abrazo,

Ángel.

Vale. Lo reconozco. Esto de empezar una crónica anual por la segunda entrega es casi tan pretencioso como “Vivancos III” o “Yo hice a Roque III”, pero es lo que me sale. La primera entrega correspondería al concierto de los espectaculares Toundra a principios de mes en el Nocturama del que todavía no os he hablado demasiado. Tendremos tiempo en esta semana, lo prometo.

Cuesta salir de fin de semana justo después de trabajar… teniendo institucionalizada la cerveza y la copiosa comida de los viernes acompañada de la religiosa siesta, pero no me negaréis que es una alegría. Tocaba carretera bien acompañado por mi secuaz Javi Columbia y salí del trabajo a mi hora (que ya es decir) para llegar puntualmente a sus dominios. Llegué puntualmente pero no se salió a la mejor hora… en fin, era mi primer Contempopránea, ¡no podía salir todo bien!😄

Córdoba está a 318 km por la zona más corta, que es cogiendo una comarcal a la altura de Almendralejo. No se va en dos horas y media, no, se tarda un poco. Y encima dimos un poco de rodeo para que la ruta de la plata A-66 y la autovía de Extremadura A-5 fueran recorridas parcialmente por mi híbrido bólido amenizadas por temas inéditos y una selección de Madee y Luis Brea. Fabuloso plan excepto para la nevera de piscina y playa que perteneció por generaciones a mi familia (dos) y cuya asa de dos leyendas (abierto y cerrado) sufrió una limpia fractura ya felizmente reparada.

Alburquerque se presenta espectacular, como un pueblo de cuestas y casas pequeñas que me recuerda, por lo alargado, a mi querido Hornachuelos… pero ay amigos, Hornachuelos no tiene ese castillo.

Foto del castillo de Alburquerque y las vistacas desde cerca del escenario!!

Foto del castillo de la Luna de Alburquerque y las vistacas desde cerca del escenario¡!

La instalación fue sencilla, no encontramos mucha gente en la zona de acampada y ya no veríamos mucha más. ¡No había gente! Según comentan los viejos del lugar, la creación de un festival hermano en Badajoz ha hecho mucho daño a la cita. No entremos en mayores detalles… me pongo una camiseta de Súper 8, caminito hacia el pueblo (espectacularmente encalado y con unas seguramente asombrosas vistas -que me perdí- en un mini-barrio gótico alrededor del castillo de la Luna dentro de una muralla) y pulsera. ¡1996-2015: 20 años de pop! #SÍSÍSÍSÍSÍ. Pero antes, una foto por la que estoy agradecido y emocionado.

Equipo CPop 2015. Fotografía editada para que no se nos vean las faldas...

Equipo CPop 2015. De Podemos a Ciudadanos: Van Basten, Rijkaard, Van Persie y Patrick Kluivert de Barbate. Fotografía editada para que no se nos vean las faldas…

Además de esta delantera mítica que ni el mismísimo Quique González habría imaginado, contamos con la inestimable compañía del bueno del tocayo Ángel LAmenor y amigos. Pasemos a la crónica de los hechos. No vimos todos los conciertos por motivos familiares y porque la chavalería es humana y sana.

En sentido horario (que no cronológico): Cooper, Deneuve Feat. LHR, La Habitación Roja, Supersubmarina, Nosoträsh

En sentido horario (que no cronológico): Cooper, Deneuve Feat. LHR, La Habitación Roja, Supersubmarina, Nosoträsh

Nosoträsh: nos encanta el sonido que viene de Gijón y alrededores, pero personalmente no fui nunca demasiado seguidor de las que hicieron la segunda persona del plural un grupo de música. Con cariño y siempre con las ganas que se tiene de admirar a alguien histórico, las vi un poco fuera de forma pero se agradece su presencia. Nos regalaron una tímida pero sentida rendición de “Indestructibles” de La Habitación Roja… ¡el grupo que era homenajeado en esta edición del Contempopránea!

Cooper: mal contendiente en una batalla de bandas, sonó espectacular… más allá del empaque, sus canciones son carne de un festival como este.

Oh, ¡sorpresa! #1: en un festival dedicado a La Habitación Roja, con la presencia de La Habitación Roja y después de Cooper mucha gente se creía que el primer concierto sopresa iba a ser cosa de Los Flechazos. ¡Pero no! Le tocó a La Habitación Roja, que no por mucho ser los homenajeados se iban a ir de rositas. Currar en vacaciones, ¡qué cosas! Como siempre, fantásticos. Me rindo a sus pies. #SÍSÍSÍSÍSÍ

Supersubmarina: con un Chino afeitado (de estas que tu madre te ve después de un tiempo y le falta sacar la escopeta para que te afeites… ¿a que lo has vivido chaval?) y una elegante escenografía llena de su nuevo supersubbranding, para evitar que la gente sacara el móvil para llamar a sus ex parejas no nos deleitaron con Señora de las al “De las dudas infinitas”. Me siento incapaz de valorar su directo, como fan que soy, pero acabé la mar de satisfecho.

Deneuve: grupo cordobés, vamos, de aquí. Les tengo un respeto (sobre todo por temas como Tal como sentíamos entonces), que no una profunda admiración. No me hagáis nombrar al Sr. Lobo :). Un grupo pop con violín siempre es positivo y no me sorprende siempre que salgo la cantidad de fanáticos que tienen más allá de Alcolea, Cerro Muriano, Villarrubia y Fernán Núñez… Visto que ¡caramba! Si hace nada en Pamplona me comentaban que o no podían ver a El Columpio Asesino o directamente no les sonaba de nada. Nadie es profeta en su tierra😄

Hasta aquí la jornada del viernes. Nos dejamos lamentablemente cosas por ver pero por ejemplo al Sr. Stanich ya lo veremos por Aranda de Duero (esperemos).

El sábado amanecíamos temprano y con calor. ¿Nos vamos a la piscina? VENGA. Pero al llegar vemos que abre a las 12. ¿Estamossssss locossssss? ¿Qué hacemos? ¡Pero si en casi todos los pueblos abre algo antes!😦 Luego realmente no abriría a las 12, pero eso eso… eso ya merece otro post. Una vez dentro llegaron las preguntas habituales: “¿te has bañado?” “¿quieres tinto?” “¿has comido queso?” “¿pero todavía no te has bañado? no te van a cobrar más eh…”

El lineup en la piscina del sábado après-midi “Pechuga’s Party” era claro: como cabezas de cartel teníamos a Litro de Gazpacho, La Sombra, Tinto en Lata DJ Set Vs. Reserva Valdepeñera y Estrella Galicia. Sin olvidarnos de bandas de lujo como Calamares en Salsa Americana Featuring Pan Bimbo. Lamentablemente los DJs acompañantes no eran demasiado buenos…

¿Qué dirías si aparece de repente La Habitación Roja en tu sábado piscinero?

¿Qué harías si aparece de repente La Habitación Roja en tu sábado piscinero? Estos chavalitos de delante se sentaron sin ocultar su admiración.

Más tarde vino el postre de categoría: La Habitación Roja en acústico sentadicos en un banco de picnic, como unos piscineros domingueros festivaleros más🙂. Muy amiguetes y dispuestos a tocar todas las canciones de su repertorio menos Eurovisión y alguna de Oasis o Los Planetas. Hubo lugar para el cante jondo de los asistentes y para innumerables #SÍSÍSÍSÍSÍ.

Después de una despedida forzosa gracias a la muy agradable presencia de una sirena de evacuación, tocaba acicalarse y prepararse para la última jornada nocturna del CPop 2015. Hablando con nuestras vecinas -entre las que estaba nuestra querida Chica MadMen– echamos un ratejo y ya medio asumimos que nos perderíamos a ¡Los Fresones Rebeldes!😦 Mi buen amigo Zurdo estaría orgulloso…

En orden horario y no cronológico (con el cartelico de Próxima Actuación en el centro, la mar de chulo y animado): la chica que hacía entrevistas en mitad de los conciertos, el ambiente desahogado en la entrada del festival :(, un chaval whatsappeando las letras de Chucho, Joaquín Pascual de Mercromina y Neuman cantando el temazo "Tell You".

En orden horario y no cronológico (con el cartelico de Próxima Actuación en el centro, la mar de chulo y animado): la chica que hacía entrevistas en mitad de los conciertos, el ambiente desahogado en la entrada del festival😦, un chaval whatsappeando Alicia Rompecuellos de Chucho, Joaquín Pascual de Mercromina con sus cacharros de cocina y Neuman cantando el temazo “Bye Fear/Hi Love”.

Neuman: uno de los grupos del año desde finales del año pasado. No es poco. Lo pillé empezado pero me esperaba algo más de intensidad y que la gente lo diera todo… al fin y al cabo eran la apuesta juvenil de este sábado. Yo me quedé con lo bueno, para mí “Tell you” sonó fenomenal.

No estábamos muy finos (ja… ja…), nos fuimos a por un café solo con patatas alioli (only in Alburquerque) a la plaza y nos perdimos a Los Enemigos.

Mercromina: para mí el momento más emocionante de la noche. Nunca tuve la oportunidad de verlos en directo y si la primera canción que tocan es una tan especial como “La Gran Aventura”… ¿qué más se puede pedir? Pues más temazos… como ese “Ciencia Ficción”, que han reeditado con más ruido y más distorsión para envidia de los mismísimos My Bloody Valentine. O “Evolution” (no se podía resistir uno a gritar YO CONTIGO, AL FIN DEL MUNDOOOOOOOOO), o la preferidísima “En un mundo tan pequeño” cantada por la áspera voz de Joaquín Pascual. Un deleite para los sentidos de uno que ya no sabe si es popero ni rockero ni na de na… Me dejaron emocionado de principio a fin y tengo marcada su presencia con bolígrafo rojo en el Sonorama de aquí a tres semanas y poco… y si no lo impide nadie los vería antes donde fuese.

Chucho: otro favoritísimo entre crítica y público. Fernando Alfaro es muy grande y puede hacer lo que quiera en el escenario, con o sin camisa hawaiana de fuerza, siempre me parecerá bien. Yo soy más de Mercromina pero los temazos (menos Sal, ejemmmm) sonaron de fábula. Desde los más creepy (le doy copyright al Sr. Columbia por este adjetivo) como “El ángel inseminador” o “Perruzo” a los más happy como “Magic” o la mitad más bossanova de “Alicia rompecuellos”. #SÍSÍSÍSÍSÍ

Oh, ¡sorpresa! #2: pues sí, después de la actuación de Mercromina y Chucho, aunque los más cachondos apostaban por la presencia de los Sunday Drivers, Wilco (salió uno de los músicos de Pascual con un sombrero muy Tweedy) o la repanocha ultrapresencia de Abraham Mateo… pasó lo que tenía que pasar. SÍ, reunión temporal de los Surfin’ Bichos sin besitos ni abrazos y sin una aprobación abrumadora del sufrido y cansado público ni tan siquiera al “regalo” de la organización… qué cachondos estos últimos. Bien por los temazos pero se echó en falta el ángel y las ganas.

Mi primera edición del CPop de Alburquerque. Espero que no sea ni mi última ni la última. Gracias de mi parte a la gente que nos ayudó a pasarlo tan bien. Larga vida al Contempopránea y ¿por qué no? ¡¡A La Fuerza Sexy!! ¡¡Nos queda mucho festival y verano!!

Mi no maldición particular

17 noviembre 2014

No, de esta no paso, esta es la definitiva.

Que siempre he ido de bueno por la vida -demasiado bueno, diría yo- y así me va.

Nos conocimos hace cinco o seis años. No me acuerdo exactamente de dónde ni con quién estábamos pero la situación no se volvió a repetir. Fue un poco como una alineación planetaria, como un 11 del 11 del 11 pero en 2008. Ah, ¡ya me acuerdo! El 8 del 8 del 8. Un día particular, con mucha rima (muy lograda y rebuscada) y mucha guasa. Tú venías de la playa y no paraban de fijarse en ti. No te habías preparado para la ocasión pero dentro de ese ambiente tan particular y tan provinciano tú destacabas. Aunque no venías de un St. Tropez o las Bahamas… venías de un sitio tan casposo y antiguo como Marbella. ¿Qué sería? Ah sí, ese moreno que me llevabas, que parecías tener parentesco con alguien de algún sitio debajo del Sahara.

Cierto y verdad es que yo cuando te vi sabía que eso (tu atractivo de entonces) se pasaría pronto y realmente no me caíste demasiado bien… pero, maldita sea, te conocí un poco y al final de aquél verano me derrumbé del todo.

Paradojas de la vida, yo entonces era una pieza más o menos cotizada y no iba a ser menos. Me repetí a mí mismo delante del espejo (y no suelo hablar delante del espejo) que no te diría nada, que esperaría un tiempo pero apareció él. Y con él te quedaste.

Él a los pocos meses te trató como un pañuelo desechable (no soy de poner marcas) y en lugar de tragarte tu solita tu error a la hora de elegir viniste hacia mí. Y ahí estaba yo. Que también pude hacer como que no te conocía o qué sé yo… pero no soy así. Muchas veces cuando se habla de solidaridad se dice que se haría con cualquiera pero bien sabes que no se ve en mí la imagen (ni los actos) de una persona solidaria. Pero no sé si sería por interés, por pillar tu lado vulnerable, por mantener mi imagen de buen tío ante los demás y tus (dos o tres, no todas) pérfidas amigas, caí.

Te aprovechaste de mí un tiempo, como pañuelo y como ¿recurso de emergencia? ¿Tan mal estabas? Ahora empiezo a pensar que pudo ser así, que en el fondo no querías ni tocarme con un palo pero claro, como él estaba allí y lo veía todo pues seguramente se sentiría seguramente celoso.

¡Eso era! Ha pasado el tiempo, te fuiste con él a 400 kilómetros de aquí y lo penúltimo que supe de ti es que te ibas a casar. Pobre de ti si me llegas a invitar.

Eso es lo que digo pero seguro que al final hubiera ido y todo, porque me marcaste. Poco después de eso me enteré de que te dejó por esa muchacha (algo más joven que tú) de su oficina que entró de becaria hace como cuatro años, ¿te salen las cuentas ahora?

Cuando me envalentono me acuerdo de la letra de esa canción de Julio de la Rosa y la canto de principio a fin en mi cabeza. “Que lo sufras, que ya es hora. Y si escuece, que te jodan”. Pero sé que me costará decirte que no.

Nunca es lo que parece

16 noviembre 2014

“No estaba mal” pensó. Realmente la vida no le iba del todo mal. Aquel día 15 empezó como siempre: un despertador en modo molestador a las 6 de la mañana. Muy temprano, quizá, pero lo suficiente para que diera tiempo a arreglarse, quitarse las barbas y parecer todo un señor… el trabajo lo requiere siempre. También ayudaba a que el camino en coche (el transporte público en esta nueva ciudad brillaba por su ausencia) al trabajo fuera lo más placentero posible. Él ponía en su radio siempre la misma emisora, en la que el locutor apenas hablaba… era un mero acompañante de las canciones. El día anterior escuchó “Heroes” de David Bowie y hoy tocaba “Heroin” de The Velvet Underground. No era una canción precisamente agradable para empezar el día pero la balanza entre el bien y el mal le decía que ya nada podía ir peor.

El trabajo le iba bien. Bueno, como siempre. Con las presiones típicas pero pensaba… si fuera ultra-placentero sería un hobby, no un trabajo. Muchas sonrisas y muy buena actitud al teléfono, al fin y al cabo el que está al otro lado es el que te da de comer. Un sandwich, una cerveza sin y un café cortado. Un “qué tal todo pues tirando” con un interlocutor que parecía ser que no estaba muy interesado en lo que le contaba. Total, a él le pasaba más o menos lo mismo.

La vuelta no era como la ida. El atasco era inevitable y la emisora de la mañana ya no le ponía la música de la mañana. Afortunadamente podía escuchar vía Bluetooth su (exigua, eso sí) colección de música almacenada en su móvil. Treinta vueltas a la manzana para aparcar, la historia de cada día… y antes de subir a casa un vistazo al buzón: solo facturas y publicidad que no interesaba a nadie. “¿Cuántos árboles se malgastan para esto?” alguna vez lo pensaba pero otras veces lo decía en voz alta. Como había ganas de llegar, subió los escalones de dos en dos. Años atrás lo hacía de tres en tres pero … los años y las rodillas no perdonan.

Lo primero era tumbarse un rato en el sofá a reflexionar. Hoy no le venían pensamientos -ni buenos ni malos- a la cabeza y eso le parecía positivo. ¿Cómo podía ser positivo un vacío emocional? Para él lo era. Qué remedio, ahora tocaba cenar… y eso que no tenía demasiada hambre. Tocaba alimentarse mal, con lo que sobró de la cena de la noche anterior. 

Y ahora ¿qué? Era viernes. ¿Salir? Su vida no era especialmente emocionante. “Conoces a mucha gente” le decían algunas veces. Pero al final de cada día no podía dejar de sentirse solo pese a estar rodeado de gente casi a todas horas. Había tenido ya un par de relaciones no demasiado afortunadas ese año. Ninguna pasó de los tres meses de duración. “Será que soy demasiado exigente” era lo que se decía siempre. Al final todo se resumía en que esa conexión que tanto se parecía a eso que tanto buscaba no era más que un afecto pasajero o no, simpatía, ¿pena? Mejor no pensar, pero “si no se actúa nada va a mejorar”. De todas formas, “con ella todo será diferente”.

Después de pasar por la ducha y de acicalarse como hacía siempre antes de tirar para la calle recibió tres o cuatro mensajes muy apresurados en el móvil. “Tenemos que vernos. Ayer no pudo ser pero hoy ya nos vemos sin falta” decía. “¿Qué se habrá roto? ¿Qué le pasará tan urgente?” pensó. “Ha tenido toda la semana para hablar conmigo y no ha dicho ni mu”.

¿Ahora cómo le explicaba que había quedado con amigos y que entonces era imposible ir a verla? “No pasa nada si no vienes”, le respondió. Sí que pasaba. Después de un rato de cena y charla más que agradable a ella aún no le había escrito preguntando por su situación. “No te preocupes, aquí sigo, ven cuando puedas” ¿Qué más podía pasar? Llamar era imposible, rodeado de tanta gente. Tocaba escaparse unos minutos y buscarla para preguntar qué pasaba. La última vez que sucedió le echaron la bronca sus amigos. “No entendemos que nos abandones por una tía. Además lo que haces luego nunca sirve de nada, vas a seguir solo.” Él pensaba que no era así, que como siempre, sería la definitiva. Conectaron genial desde el principio, hablar con ella más que placentero, su sonrisa no era la más bella que recordaba pero estaba bien (“¿qué más puedo pedir?” se resignaba). En fin, no era la mujer perfecta pero sí era SU perfecta. Y ahí estaba el gran defecto, él siempre creía que la actual iba a ser la definitiva. Que algo que una noche funcionó iba a funcionar siempre. Él no era idealista, era lo siguiente. Pero de la manera más utópica posible: él creía que no solo podía tocar el ideal con las yemas de los dedos… no, él podía coger el ideal más perfecto y hacerlo suyo siempre.

Al llegar al punto de encuentro ella ya no estaba allí. “Perdona, me he tenido que ir. Te debo una” le escribió.

“Me debes millones ya. Esta va a ser la última vez que sepas de mí.” Lo dijo pero no lo escribió (menos mal, no estaba para guerras ahora). Un nuevo fracaso. En esta ocasión un plantón en toda regla. ¿Con qué cara iba a volver con sus amigos? Hizo mutis por el foro como tantas otras veces, esperando mejor suerte… “Quizás tenga más suerte y me regalen otra vida, a ver si me regalan un vale por esta canción de Second”.

El día no empezaba demasiado pronto. Las energías no es que empezaran a escasear… es que uno está acostumbrado ya a un cierto grado de confort y pasa lo que pasa. Coger la postura en una micro-quechua cuesta. Lo que pasa cuando lo consigues es que te conviertes en un tronco y no hay quien te despierte xD.

Todo un detalle para unas baterías tiesas

Todo un detalle para unas baterías tiesas

Después del timo universal de cargar un móvil por 3 euros (se me quedó al 79% de batería) salimos en búsqueda del sanísimo desayuno burgalés con pincho de tortilla. El detalle de los bares de Aranda es que la gran mayoría ponen unas regletas para que no dejes de twittear ni de subir fotos a Instagram sobre todo lo que pasa en el Sonorama Ribera. Yo puse una foto de mi pulsera y del Hospital de Aranda. Como podéis comprobar, me paso de indie >_<.

En la Plaza del Trigo pudimos disfrutar en primer lugar, un poquito, de Ricardo Vicente. A mí me tocaba hacer de buen hermano, hijo, sobrino y nieto y me puse a comprar vino, morcilla y chorizo de la tierra. Os aseguro que la recompensa y la sonrisa a la vuelta cuando vieron lo que traía bien merece la pena el camino cargado de cosas de 1500 metros al coche. Lo llego a saber y me traigo el carrito de la compra.

En la Plaza de la Sal comenzaba un poco el despiporre de pistolas de agua, aunque nada que ver con la Plaza del Trigo, donde ya estaban los Sexy Zebras. Cuando terminaron estos regresamos a la Plaza de la Sal y con un vino de la zona que parecía dulce pero luego nada vimos a S.C.R. Su guitarrista (Edu) tuvo un problemilla con la guitarra, felizmente solventado. Buen repertorio de rock clásico, con influencias del #mundoviejuno, de esas influencias rollo CCR o Lynyrd Skynyrd que tanto nos gustan.

Menudo follón se había formado en la Plaza de la Sal, por “sorpresa” (de sorpresa nada a estas alturas) de nuevo los Second y se congregó una gran multitud que disfrutó (parece ser, porque yo solo vi el final) de otro concierto memorable de estos murcianos. Y van… Al menos “Rincón Exquisito” fue excepcional, doy fe.

Hidratados en la Plaza de la Sal

Hidratados en la Plaza de la Sal

Después de la experiencia Plaza del Trigo, de vuelta a la Plaza de la Sal, a mojarse con un Djset sin Mac Book Pro. Indie a tope. Y sin sacar la cámara mucho, que luego se moja y hay que meterla en arroz… y no llevaba arroz encima. A comer algo, siesta y a prepararse para la última noche, ¡la última!😦

La última “noche” empieza de día, a eso de las 19:40, con uno de los grupos qué más han llamado la atención en este año allá por dónde han pasado. Los Belako se presentaron en el escenario Ribera del Duero sin grandiosos medios pero orgullosos y preparados. También con su bandera palestina, las causas no se pueden quedar atrás. La música que hacen, un rock muy influenciado por los Pixies que se pone electrónico y se oscurece en ciertos momentos y hasta recuerda a Joy Division, no se corresponde en nada con su look. Muy muy correcto, que no se enfaden. Ella, la cantante, si me tiene que recordar alguien, es a Debbie Harry de joven, pero más guapa POR FAVOR. Y qué vozarrón. La bajista, muy metida en su papel y con una impresionante melena que no dejaba verle la cara apenas (fatal, porque es también preciosa). Con un repertorio entre inglés y euskera y recuerdos a los bilbaínos allí presentes que se estaban perdiendo el inicio de su Semana Grande. Sin lugar a duda, otro grupo a tener en cuenta en un futuro.

Imposible no enamorarse de Cristina de Belako

Imposible no enamorarse de Cristina de Belako

La historia continuaba en el escenario “el del logo de la Junta de Castilla y León”. La Juventud Juché saltaba como un grupo punk clásico, sin echarle muchas cuentas al público, cantando sus temas y tal. No estaba llenísimo el escenario pero en las primeras filas la gente estaba entregada y se dejaba llevar. Por supuesto un grupo de fans con camisetas y todo. Cuando estaba terminando el concierto ya estaban casi repletas las primera filas del escenario principal para ver a una de las figuras del cartel: Nacho Vegas. Compitiendo en inmovilidad en el escenario con las cantantes de los Fresones Rebeldes y Los Punsetes, N.V. arrancó con uno de sus mejores temas, objetivamente hablando: “Nuevos planes, idénticas consecuencias”. Como no podía ser menos, la legión de fans allí presentes (yo y tres más) lo vivíamos y cantábamos como si no hubiera un mañana. Durante la laaaaaaaaaaaaaaaarga sesión de no-hits de sus últimos dos discos la cosas se volvió algo anodina, hasta que llegaron los “Actores poco memorables”, “Cómo hacer crac”, “La gran broma final” o la imprescindible “El hombre que casi conoció a Michi Panero”. Ni se moverá mucho ni cantará bien pero Nacho cumple siempre y sus músicos (sí, León Benavente) son impresionantes… y los momentos “mítin” entre el concierto hacen que no sea algo típico.

Por allí llega Nachín con otra lúgubre canción...

Por allí llega Nachín con otra lúgubre canción…

Tras N.V. llegó un poco de movimiento con los maños Tachenko. El grupo del ex-Niño Gusano Sergio Vinadé, que me llamó poderosamente la atención en su época con un discazo como “Os reís porque sois jóvenes”, se presentaba ahora mayoritariamente con su “El amor y las mayorías”, válgame la “refanfuncia”. De este disco brilla enormemente la alegremente machacona “Dame una pista”, que en directo vale un montón, pero las otras… Hubo sitio para clásicos básicos como “Hacia el huracán”, “Escapatoria” o “Tírame a un volcán” pero no para “Compañeros del metal”, mi favoritísima😦. No obstante, un gran directo.

¿Cómo no te voy a avisar...?

¿Cómo no te voy a avisar…?

Corramos un es…tupido velo sobre el concierto de Duncan Dhu. Para olvidar el rollito country-pop-tranquilito. Sobre todo porque se olvidaron “Una calle de París”. En fin, no tenía cabida en un festival como el Sonorama ese año. Pero bueno, dio tiempo para rajar en Twitter, para beber cerveza y para comentar los conciertos anteriores y lo bien que nos lo estábamos pasando en Aranda… y lo poco que nos quedaba😦

Volvía el baile y el buen rollo al escenario “secundario que no menos importante” con otros vascos: Grises. Pero no tan grises como los otros, se entiende. Y continuaría un ratito más tarde en el escenario principal con los australianos Cut Copy. Muy finos y elegantes, con una barbaridad de efectos de iluminación y de strobe-light (los B-52’s estarían contentos) nos dejaron boquiabiertos, como no podía ser de otra manera, con temazos ya universales como “Free your mind” y “Lights and music” (uhhh uhhh).

¿Cómo se llama el último disco de Cut Copy?

¿Cómo se llama el último disco de Cut Copy?

Después volvieron los Exsonvaldes con un setlist similar al concierto del viernes pero con un añadido que suelen meter en sus conciertos cuando vienen por España: una versión de “Enamorado de la moda juvenil” de Radio Futura. “Days”, “Guns” y “Let Go” son unos auténticos temazos pero sigo quedándome con “L’aérotrain”.

Uno de los conciertos más esperados fue el de los navarros El Columpio Asesino. Presentando su “Ballenas muertas en San Sebastián”, más allá de las ya conocidas “Babel” y el tema homónimo, tuvieron a la gente expectante ante la llegada de los hits “Perlas” y por supuesto “Toro” que… ¡oh sorpresa! Nos trajo a N.V. como vocalista en lugar de un ya exhausto Álvaro, batería de E.C.A. Y para más sorpresa… ¡¡Nacho Vegas se marcó un bailecillo!! Está claro que es un fenómeno.

Para terminar el Sonorama teníamos el concierto de Adanowsky. Nada nuevo que añadir a lo que ya habíamos dicho sobre él… menudo espectáculo se marcó. Todo un derroche vocal y de energía que, claro está, acababa en exigencias al público por parte de él y de sus coristas. Incluyó el show una rendición del guitarrista (buen cantante también) de “Jump” de los Van Halen y un morreo masivo de Adán a un 60% de las presentes en primera fila. Alguna se excedió y todo, ahí hubo lengua seguro😄.

Las coreografías de Adanowsky y los suyos, uno de los mejores recuerdos de la noche.

Las coreografías de Adanowsky y los suyos, uno de los mejores recuerdos de la noche.

Memorable, muy muy muy muy memorable este primer Sonorama. Fue muy triste (y larga) y solitaria la vuelta a casa, pero con un iPod y cantando las canciones duele menos.

¿Nos vemos en 2015? Esperemos que sí😀

El viernes del Sonorama Ribera 2014 comenzaba temprano. En un sorteo de Facebook fui agraciado para ver un showcase (lo que viene a ser un concierto a pequeña escala, pero de modo finolis) de Adanowsky, hijo de Alejandro Jodorowsky. Así que lo dejamos todo listo para no estar muy tarde por el centro de Aranda de Duero. Una hora antes de dicho concierto, para un aforo LIMITADÍSIMO, teníamos la posibilidad de asistir a otro del interesantísimo grupo francés Exsonvaldes.

Revitalizados con el pincho de tortilla y el jamón+tomate habitual no tardamos mucho en llegar a la Calle de la Sal y vimos tres chavales en la puerta. Con la escasa ironía y el gracejo que dios no me ha dado pregunté si ya estaba lleno el local😄. No, no lo estaba, éramos los siguientes en la lista. Teníamos que esperar como tres cuartos de hora para entrar pero sin problemas.

Hacía calor en Le Club. Ni rastro del aire acondicionado.

Hacía calor en Le Club. Ni rastro del aire acondicionado.

Los chicos de Exsonvaldes ofrecieron un concierto enérgico, para nada moñas, muy cercanos al público. Sudaron (y sudamos todos) porque el local no tenía nada más que tres ventiladores que funcionaban a medio gas. Se entiende en una ciudad en la que en verano abres dos ventanas, corre el aire y ni te enteras de que hace calor. Pero si tienes las ventanas cerradas por el concierto que hay en la calle… pasa lo que pasa. Simon intentando hablar todo el rato en español pero enlazando con palabras en inglés y se le escapaba de vez en cuando un “merci beaucoup”. A ver, es francés, bastante que agrada. Llevaban desde el lunes por la zona ya que están grabando en los estudios Neo Music Box, una bodega-estudio muy interesante.

Afortunadamente había un calimocho muy rico, con vino de la zona (mejor imposible) al que me estaba invitando con toda la gentileza del mundo Jose “Peli”, un chaval de Segovia muy asiduo al Sonorama y con su pulsera de VIP. Si lees esto, que sepas que si pasáis por Córdoba tú y tu mujer tenéis una convidá por mi parte. Los chicos de Exsonvaldes nos emplazaron a su concierto en la noche del sábado en el que nos tendrían alguna sorpresilla reservada. Después del concierto hubo lugar para las fotos y para el momento FAN. Por supuesto yo no podía irme de allí sin mi CD de “Lights” y sin mi foto.

Simon de Exsonvaldes y un servidor.

Simon de Exsonvaldes y un servidor.

Después llegó el turno del espectáculo en la persona (o debería decir personaje) de Adanowsky. Lo que parecía una tímida aproximación a la música tex-mex al principio se convirtió en un despiporre funky de los buenos. Y el colega nos decía que esto era “solo un aperitivo” y nos vendió el concierto que daría en la noche del sábado, que cerraría el festival. Pues para ser un aperitivo fue alucinante.

Adán Jodorowsky y un servidor.

Adán Jodorowsky y un servidor.

No hubo mucho tiempo para terminar lo que estábamos tomando, en la Plaza de la Sal sonaba Kitai. Muy cañeros y entregados, fue otro concierto más que interesante y en el que no se podía quedar uno quieto. ¡Imposible! Mientras tanto, en la Plaza del Trigo estaban los Niños Mutantes en su concierto “sorpresa”, cantando sus “grandes éxitos de otros”. Parece ser que tocaron alguna de los Pixies, ¡pues esa me la perdí!😦

Después de una siesta NECESARIA nuestra jornada vespertina de Sonorama Ribera empezaba en el escenario “Castilla y León es vida” (¿de verdad no había otro nombre mejor?) con mis paisanos El Hombre Gancho. Me gustaba mucho la música que hacían ellos y su concierto no fue nada malo pero entiendo que les queda un poco de rodaje.

Pepe y Maikel de El Hombre Gancho

Pepe y Maikel de El Hombre Gancho

Tocaba darse una vuelta por el recinto y ver qué ofrecía. Había incluso un puesto de Sánchez Romero Carvajal… ¡delicatessen! y también por la carpa ultra-indie y el micro-escenario de estrellas emergentes. Pero oye, que a las 21:10 empezaba el que para mí era uno de los conciertos más esperados de este Sonorama Ribera 2014, ya sobrepasado el frenesí y mi fanatismo por Los Planetas. Second con la Sinfónica 2502. La sinfónica no era un conjunto de 40 músicos, ¿hubieran entrado? Eran un grupo de 5 músicos, fans del grupo, que acompañaban y daban riqueza a las melodías del grupo. Second tiene a un cantante que no sé yo si sería el que tiene mejor voz de los que hay ahora mismo en el chou-bisnes nasioná, pero a mí me parece que Sean Bean Frutos es un máquina cantando. Ya había ido a otros conciertos de Second pero a ninguno con tanto fan juntico (¡acho!). Imposible no dejarse llevar con el Rincón Exquisito (emocionante), Lobotomizados, Muérdeme o ese 2502 con la presencia de un modelo que parecía sacado de una colección de David Delfín. Los botes generalizados llegaron con Rodamos, estaba claro. “Rodamos y sudamos mientras nos queda un soplo de aliento…” Parecía una crónica de la jornada, caramba.

Teletransportémonos a 2502

Teletransportémonos a 2502

Después llegó el turno del bueno de Jairo Zavala a.k.a. Depedro. Magnético, muy tex-mex y por supuesto, amiguete de Calexico, nos dejó tan asombrados como ya lo hizo hace unos tres años (si no me falla la memoria) cuando estuvo por aquí. El highlight del concierto para mi fue su interpretación de “Llorona”. Tremendo temazo.

Siento que llegó nuestra hora...

Siento que llegó nuestra hora…

Justo después me tocaba vivir el segundo concierto de Amaral en dos meses. Era el último de la gira y esperaba que fuera más que especial y contara con alguna sorpresilla. Lamentablemente estaban bastante limitados en el tiempo y creo que duró poco más de 60 minutos. Con dos canciones inéditas, igual que en Málaga, pero sin “Cuando suba la marea”. Hay que hablar sobre el ESPECTACULAR vestido de Eva Amaral y también hay que decir que por supuesto no es noticia que su fabulosa voz y la fortaleza de la que hace gala en el escenario haga vibrar a la gente como si no hubiera un mañana.

Al final del concierto Eva nos daba el pistoletazo de salida para correr a ver a León Benavente. Repetidores en el Sonorama y repetidores en el escenario de cuyo nombre no quiero acordarme en este momento, ya consagrados. Ellos que conocen toda España, nos presentaron nuevamente su disco homónimo y el “Todos contra todos” presente en su nuevo EP. Por supuesto, apareció Cristina de El Columpio Asesino para intervenir en su parte de la letra de “Ser Brigada”.

León Benavente en su Estado Provisional

León Benavente en su Estado Provisional

Tras un grupo consagrado en este 2014, otro consagrado anteriormente en el Sonorama. Era la noche del salto incondicional y el karaoke porque todo el mundo se sabía las letras de Izal. Era por tanto el momento de arrimarse con los Asuntos Delicados, de poder terminar con el Hambre… Vocalmente Mikel Izal es un máquina y ellos suenan bastante bien. Su música parece ser comercial y por tanto no será apta para gafapastas y culturetas pero bien que permite mover el esqueleto y vaya que sí se movía la gente allí presente. Y más que ningunos, las fans que estaban bastante desatadas (no tanto como las de Raphael la noche anterior, claro :P).

Le tocaba el turno después a los daneses Reptile Youth. Se presentaron el vocalista y el teclista con una gorra bastante apretada, parecían dos cocker spaniel. Su música no es dance, no es punk, no es indie pop, ni indie rock. No sé qué hacen pero mola un montón. No paran en el escenario. Lo dieron tanto que el cantante se pegó un chapuzón en el público (y luego besó el suelo en una segunda intentona) para volver locos a los encargados de la seguridad del recinto. Con tanto meneo, obviamente, el cantante (que decía que era hijo de Carles Puyol) pasaba calor y se quitó la camiseta. Menos mal que tan solo estábamos a 9ºC.

¿Qué son 9ºC para un danés?

¿Qué son 9ºC para un danés?

Para casi terminar la noche teníamos a los cordobeses (por Nita) Fuel Fandango en el escenario principal. Ella no paraba de moverse todo el rato y no dejaba de animar al numeroso público para que no dejara de saltar y diera palmas. Los conciertos de Fuel Fandango permiten bailar y evadirse por un rato de los problemas como, por ejemplo, lo que te pueden doler los pies después de tantos conciertos. O lo que te puede costar un vaso de estos grandes de cerveza o calimocho. U otras cosas menos terrenales. ¿Qué más da? Fuel Fandango te proporciona diversión y ganas de moverte con un ritmo tan genuinamente español como orientado al público internacional. Y la voz de Nita es sensacional, capaz de los tonos flamencos y blues como apta para estrofas más pop.

Nita, una pionera en esto de las flores en el pelo.

Nita, una pionera en esto de las flores en el pelo.

La noche concluyó con un Djset un poco atípico: Lofelive. Atípico porque normalmente los Djs pinchan y adiós… estos Lofelive tenían músicos (dos Seconds) y voces acompañando la música (obviamente) enlatada.

Una más que interesante selección musical pero los cuerpos estaban ya un poco “mortimer”.

Mañana, ¡la jornada final!

La noche del miércoles en Aranda no fue larga, el pueblo estaba A TOPE pero había que dosificar, solo era la primera noche. A la vuelta al “terreno del descanso” el murmullo de los otros campistas casi convierte la noche en una de las toledanas pero menos mal que no llegó a serlo. Descansar en una tienda pequeña no es sencillo, pero cuando hay motivaciones pesa menos. A la mañana siguiente, con la fresca, ducharse con agua (para más inri) fría también requería algo de empeño xD.

En estas situaciones un adicto al café como yo por supuesto que vagaría sin rumbo en busca de un café por horrendo que este fuera. Afortunadamente dimos con una cafetería bastante apañada que tenía una tortilla recién hecha. Café+Minibocata de jamón+tortilla a un precio razonable.

Verdad verdadera.

Verdad verdadera.

Así las cosas… las motivaciones para explorar y descubrir todo lo que Aranda tiene que ofrecer aumentan. Después de pasar por la Plaza Mayor subimos una cuestecilla que nos deja justo en la famosísima Plaza del Trigo, el centro del Sonorama Ribera. En ese momento están empezando a tocar los The Bright. Sonaban genial, con una mezcla muy molona entre pop clásico y country. Y ella, preciosa. Me enamoré por enésima vez en este fin de semana.

Myriam Gutiérrez, cantante de The Bright.

Myriam Gutiérrez, cantante de The Bright.

Después de The Bright intentamos colarnos en una de las catas de Ribera del Duero a las que se nos invitaba (si había sitio) con el abono. No había sitio😦 pero afortunadamente Aranda está llena de bares en los que por un precio que oscila entre 1,30 y 1,80 € puedes disfrutar de vinos de 0 a 24 meses de crianza en barrica. La experiencia es sensacional. Y mientras tanto, puedes cargar el móvil😛.

Después de nuestra cata de andar por casa, pasamos por la Plaza de la Sal, en la que encontramos ¡un autobús! Y encima… ¡¡un escenario!! Flipante. Pero mientras en la Plaza del Trigo empezaba a sonar Joe la Reina. Un gran descubrimiento y una experiencia maravillosa. Menudo temazo “En una casa junto al mar”. Muy muy recomendables.

Fellaini en el Sonorama aka Lucas, cantante de Joe La Reina

Fellaini en el Sonorama (o Lucas, cantante de Joe La Reina)

La tarde se presentaba cañera y en el autobús de antes teníamos a Proyecto Solaz. Con una plaza entregada concluíamos la jornada de mediodía del Sonorama, de vuelta al camping… que menuda noche nos esperaba. Una gran noche.

Es imposible no rendirse ante el bombo de Johnny Cash

Es imposible no rendirse ante el bombo de Johnny Cash

Después de una “serie” de “conciertos” para olvidar en el escenario camping, la jornada vespertina del jueves empezaba en el escenario secundario (que no menos importante) con los chicos de la M.O.D.A. Vestidos como si fueran los primos españoles de The Lumineers y pese a algún que otro problema de sonido felizmente solventado, ofrecieron un concierto muy interesante.

David Fonseca no defraudó

David Fonseca no defraudó

David Fonseca, una auténtica megaestrella en Portugal, ofreció un concierto muy enérgico e incluso nos regaló una versión del temazo de los Buggles “Video Killed The Radio Star”. Un aperitivo fantástico para una gran noche. Fonseca se entregó tanto que se dio un baño de multitudes, eso sí, antes de que llegaran las fans de Raphael.

Luego llegó el turno de Refree en el otro escenario. Sin lugar a dudas un grupo interesante, pero tenía más ganas de ver un rato después a los Niños Mutantes y para la primera fila que me fui, junto a YA las fans de Raphael, que tenían hasta sus neveras y sus bocadillos. Seguramente no fueron cacheadas a la entrada, seguramente.

Un puente en Comic Sans. HORROR.

Un puente en Comic Sans. HORROR.

Los granaínos Niños Mutantes nos ofrecieron un concierto más que interesante, con los temas de su nuevo disco (incluyendo mi favoritísimo “Hermana Mía”) y los últimos, como “Caerán todos los bancos” o su famosa “Canción Mutante”. Nunca ha sido uno de mis grupos favoritos pero les tengo mucho respeto. Hacen buena música y en directo son de lo mejorcito. Para deleite de las fans de Raphael que vivieron el concierto con enorme interés, los Mutantes tocaron su estupenda versión de “Como yo te amo”. Una canción que decía Juan Alberto, el cantante, que le costaba mucho cantar. Cualquiera lo diría.

Fans de Raphael a la última.

Fans de Raphael a la última.

El propio Juan Alberto nos anunciaba la presencia en Sonorama de una de las personas que más horas en activo pasó en el festival. Más aún que el guardia de seguridad de la entrada del camping (que siempre decía “Aúpa, buenas noches”). Más aún que el organizador más gambitero. Más que el “pipa” que llevaba la chaqueta de Sepultura o Iron Maiden. Más aún que todos ellos JUNTOS estuvo en el Sonorama Ricky Falkner. Se movía tanto que me fue imposible echarle una foto a él solo. Efectivamente, Egon Soda sonó en el escenario “Castilla y León es vida” (menudo nombrecito) antes del momento más mediático y masivo del Sonorama Ribera 2014.

Apoteosis festivalera

Apoteosis festivalera

Raphael, a sus 71 años, lo dio TODO. Y el público también. Hay que rendirse ante uno de los mayores mitos que ha parido la música de este país. Grandes músicos, grandes canciones, bailes, un libro muy grande, la voz de Raphael (aunque le falló un poco en el “Digan lo que digan”), las colaboraciones de Juan Alberto de los Niños Mutantes, Vega y Alberto Jiménez de Miss Caffeína… La apoteosis con la que apareció Raphael no se vino abajo en ningún momento.

Raphael se fue más allá de los 90 minutos de concierto que le habían dado y nos regaló media horita más, por si nos parecía poco. Después de todo esto, había que tener mucha fuerza para saltar encima de todo el público congregado (una gran parte salió por patas, todo hay que decirlo) para ver uno de los primeros conciertos de los Elefantes después de que anunciaran su regreso a los escenarios. La inconfundible voz de kebab Shuarma marcó el concierto en el que no faltó el que para mí es uno de sus mejores temas (muy en la onda de Raphael también): “que yo no lo sabía”.

Mientras, en el escenario principal Amaro Ferreiro supervisaba el montaje del mismo antes de que llegara nuevamente Ricky Falkner, acompañando a Fe (Iván Ferreiro) y su copa de vino D.O. Ribera del Duero (que no se terminó). Iván se movió con más soltura y alegría por el escenario, con las nuevas y positivas canciones de su último disco “Val Miñor-Madrid: Historia y Cronología del Mundo”. Creo que la única concesión “Pirata” del concierto fue “Santaadrenalina”, un tema que es un favorito personal. Es difícil que Fe me defraude, disfruté mucho este concierto a pesar de que fue extremadamente corto, con recuerdos a las propinas de Raphael ya que al bueno de Fe no le permitieron ni siquiera hacer un bis de “Años 80”.

Fe colorado ante la impactante presencia de Ricky Falkner.

Fe colorado ante la impactante presencia de Ricky Falkner.

Un poco más tarde, a las 3:10 de la mañana, aparecían los getxotarras We Are Standard. En el cartel podíamos leer “We Are Standard plays The Clash”. ¿Un concierto de versiones? Menudo rollo, ¿no? No con We Are Standard. Diversión garantizada. Unas versiones excepcionales de The Clash (imposible no sabérselas), bailes, risas, chistes, un público entregado y de propina, ya que era tarde… una canción de ellos (juraría que fue “The first girl…”). Que no se diga que los conciertos de versiones son aburridos, no solo grandes de la escena nacional como “La Banda Sureña” o “La Orquesta Sensaciones” son capaces de mover a masas a base de versiones. ¡Bravo por We Are Standard! Y que siga sonando la música de The Clash por los siglos de los siglos.

Deu y la presencia de Joe Strummer en forma de atril

Deu y la presencia de Joe Strummer en forma de atril

Terminó We Are Standard y ya era hora de irse.

Mañana más.

Venga, que esto no parezca un ejercicio de holgazanería o inacción. Sí, sé que prometí escribir sobre el concierto de Portishead pero esto urge más, porque los recuerdos vuelan y las cosas mientras más en caliente las escribas mejor.

En efecto, después de haber querido ir en 2013 (Belle and Sebastian😦 ) mucha publicidad con la inclusión de Raphael en el line-up y después de tener el abono comprado desde el 29 de enero… por fin tocaba coger el coche (con una compra de tienda a mitad de camino… ¡viva nuestra previsión!) hasta Aranda de Duero para ir al Sonorama Ribera.

La experiencia, pese a ser seguramente muy cansada, prometía ser muy beneficiosa y satisfactoria por el ridículo desembolso de 52€ (más gastos) en un abono que te permitía acceder a bastantes ventajas. No hablemos de la asistencia en sí a los conciertos, ni del alojamiento, ni de algunos extras que vienen con el abono… Esto es OTRO mundo, porque aunque el cartel no te convenza lo suficiente siempre vas a tener un artista de primer nivel confirmado. Este artista es bastante intangible pero os prometo que se puede tocar y vivir. Me refiero a Aranda de Duero. Aranda es una ciudad que se transforma por completo con el Sonorama. La transformación no engloba solo los ya conocidísimos conciertos sorpresa (¡o no tanto!) de la Plaza del Trigo, en pleno centro… La ciudad queda invadida pacíficamente por los asistentes al festival en la justa medida para que disfrutes de un ambiente sensacional y la propia gente de allí se sume. Lo que sería un WIN WIN, si nos ponemos a hablar en términos económicos… Y no me he puesto a hablar de gastronomía y del maravilloso vino de la zona, que entonces no hablaríamos del festival.

La zona de acampada del Sonorama es un genial parque repleto de árboles situado en las afueras de Aranda.

La zona de acampada del Sonorama es un genial parque repleto de árboles situado en las afueras de Aranda.

La verdadera alegría para mí (ya tocaba y medio me la imaginaba después de que se anunciara su concierto el 25/07 en Santiago de Compostela) fue la confirmación de LOS PLANETAS como uno de los grupos que encabezaría el cartel. Este era el plato fuerte de la jornada del miércoles 13 de agosto, que paso a relatar.

Después de el montaje de la tienda y la recogida de la pulsera (de tela y muy chula) tocaba disfrutar de lo que se nos había preparado. La entrada fue un poco caótica, porque se nos obligaba a recoger la pulsera en una esquina del recinto y había que entrar por otra casi contrapuesta. Un sinsentido que era necesario porque una parte del recinto estaba cerrada todavía… ¿estarían terminando de montar?

Por la confusión comentada, tardamos un poco en llegar y nos encontramos de golpe con Los Hermanos Cubero en el escenario. La original apuesta de estos dos elegantes nerds a la clásica de mezclar canciones populares alcarreñas y country norteamericano parece que no ganó muchos adeptos en el público al principio pero sí, acabaron rendidos a las ingeniosas letras y las melodías de estos dos (todavía) desconocidos genios. Genios que encima entre canción y canción nos contaban una historia relativa a la misma. Un grandioso inicio, que terminó con una idea: “hagamos algo de ruido, que se enteren en el pueblo que ya estamos aquí. Madera y cuerdas de acero… gustaremos hasta a los modernos de Madrid”. Y con ese GRACIAS pintado detrás de la mandolina🙂.

Los Hermanos Cubero derrocharon simpatía y buen folk

Los Hermanos Cubero derrocharon simpatía y buen folk

Después vinieron los linarenses Automatics, que ejecutaron una actuación que por lo que pude comprobar gustó enormemente a sus animosos y algo numerosos fans en las primeras filas. El directo sí, muy bien llevado, con un sonido oscuro que está más o menos dentro de lo que más me gusta escuchar. Se notaba ensayado, pero vaya, sin mucha sangre. Ni se quitaron las acreditaciones, oye😛. Había que guardar fuerzas para el plato fuerte de la noche, la verdad.

Florent, en su soledad.

Florent, en su soledad.

Sí, de nuevo un concierto de Los Planetas. Cuatro años sin sacar un disco pero un concierto de ellos siempre es un acontecimiento a tener en cuenta que, si sale bien, es inolvidable. Como nos tienen acostumbrados últimamente, la gran parte del repertorio se centra en los dos últimos discos. Para mí esto es una ventaja porque me apasionan, pero a los fanáticos de los tres primeros… pues seguro que nanay. Cabe destacar que tocaron “Qué puedo hacer”, que no suele ser una de las que caen y una versión muy guitarrera (no había trompeta por ningún lado) de una de mis favoritísimas: “La Copa de Europa”. Muy muy pedida esta canción por un chaval que parecía el primo alto de Los Hermanos Cubero, que nos amenizó el concierto😀.

Tras solo tres conciertos y una promesa de que la fiesta continuaba, el centro de Aranda de Duero estaba a rebosar. La primera toma de contacto, sensacional.

Mañana, si nada lo impide, más.

Aviso: siguiendo con la rabiosa actualidad de este blog que apenas se actualiza, voy a hablar de cosas ocurridas en un pasado algo pasado… vamos, a finales de abril de este año. Y algunas cosas hasta más anteriores y todo…

Un sábado en primavera -IMPORTANTE: TODAVÍA NO HACE CALOR- con buenos amigos y en Córdoba. Así, de primeras, mucho se tiene que torcer la cosa para que el día sea olvidable. Además, si lo empiezas en la Taberna Góngora, ya tienes algo que recordar por mucho tiempo. En pocos sitios se puede comer tan barato y tan bien en Córdoba.

¿Se podía hacer algo más después de comer en aquél fin de semana de abril en Córdoba? Mira tú por dónde, se podía ir a La Cata del Vino Montilla-Moriles. Reconozco que soy muy amante del vino. Ya había ido la noche anterior, muy bien acompañado (y no terminé demasiado pronto y casi no me dejan salir del stand de las Bodegas San Acacio) pero merecía la pena volver con otro grupo de amigos que no había ido. Juraría que tomé más o menos la misma clase de vinos que en la noche anterior, pero de otras bodegas y con otra gente (coincidí con un amigo de un amigo que conocí en un concierto de Second… ¡hay que ver!), otros temas de conversación… es otra experiencia.

Después de La Cata, parece ser que los bares de alrededor se rifaban a la gente que no se queda satisfecha con el buen vino de la zona… y nos tomamos un café (con su copa) en la Avenida del Gran Capitán. Y luego otra cerca de la Avenida del (sic) Aeropuerto.

A lo que vamos, nos reunimos no solo para comer, tomar vino y salir de copas… parece ser que el motivo primario de nuestra quedada era asistir a la segunda edición del “I Like Festival”, que se celebraba en el Teatro de la Axerquía. Asistí a la primera edición el año pasado y me pareció muy interesante pero también algo mejorable (mis críticas no tienen cabida en una entrada de blog y para lo que escribo…). No obstante, dada la experiencia que tenemos en esta ciudad los artistas escogidos valían la pena y los conciertos fueron de buenos a muy buenos. No puedo negar que lo pasé genial con Supersubmarina, por muy mainstream que diga la gente que son y por mucho que se parezca una canción suya a “Señora de las alturas” de mis Planetas. Y ni qué decir tiene que lo di todo con “Puta vida”. Luego Fuel Fandango lo bordó también. Analogic fueron un descubrimiento muy interesante. De Jack Knife poco escuché (y no pude verlos tampoco este año en el 101😦 ) pero me gustó.

En la edición de este año venían otros cuatro artistas diferentes, Tuya (que no me interesaban al principio porque “ya los vería en el Sonorama”… y ahora parece ser que ya no van😦 ), Pasajero (que me sonaron genial), los vecinos Guadalupe Plata (un directazo del copón, mucho ruido y mucho estilo) y Vetusta Morla.

Ojo, creo que ahora me voy a poner un poco MUY moñas en plan recordar cosas de hace unos años.

En esta edición los “cabeza de cartel” eran Vetusta Morla. Vetusta Morla, en su momento indies y ahora odiadísimos por los más gafapastas, siempre fue un grupo al que le tuve ganas. En 2008 creo recordar que estuvieron por Córdoba, en Eutopía. Por aquél entonces ya había escuchado “Valiente” y “Un día en el mundo”. Sobre todo, me encantó el vídeo en el que salían de un piso en el centro de Madrid y empezaban a cantar… eso es arte. Espera, que te lo pongo:

Pues nada, yo no asistí a ese concierto pero sí a otros en ese Eutopía al que vinieron… y antes a uno de Madonna y todo xD.

Llegó 2011 y estos chavales sacaron “Mapas”. El adelanto no me convenció mucho, realmente hoy en día sigo sin tragar “En el río”… pero me hice con el disco y me maravilló. Sobre todo, una canción.

Me enteré de que venían por Córdoba y fui a comprarme una entrada para verlos. En esos días yo estaba algo/bastante enfermo y esperando una operación pero esperanzado con poder verlos en directo. La cosa no iba demasiado bien y por seguridad y por evitarme el chasco, regalé mi entrada a mi buen amigo @jsbalsera. Mi estado mejoró un poco, seguía esperando ingresar en el hospital pero… ¡qué cojones! ¡Yo quería ver a Vetusta Morla! Me invitaron a ver el Córdoba-Betis y yo “sufrí” mucho pero celebré los dos goles que se marcaron en ese partido que acabó en empate. “Todos contentos”, podría uno pensar.

La semana siguiente decidí acercarme por Fuentes Guerra y comprar nuevamente una entrada para ver a Vetusta Morla. Cuál sería mi sorpresa que llego a casa y al poco tiempo suena el teléfono y me dicen que tengo que ingresar en el hospital esa misma tarde:/. Pues en ese momento lo primero que pensé fue en volver a regalar mi entrada y que alguien la aprovechara. Fue Ramón el agraciado. Mira, ya conocéis a un primo que se ha comprado dos veces la entrada para un concierto y no ha ido😛.

Afortunadamente y aunque fue algo complicado todo acabó muy bien (si no, no os estaría escribiendo ahora, ¿no?) y la noche del concierto, en la que recibí algún mensaje que me preguntaba si iría (¡¡si me hubieran dejado!! :P)… acabé dormido viendo El Diablo viste de Prada xD. Seguía un poco con aquella canción en la mente, no se me iba. Al mes siguiente recuerdo que iba ya conduciendo mi coche de camino a mi pueblo (¡qué bien!) y en Radio 3 estaba sonando el directo de “El Día de la Música” de Madrid y sonaba esa canción. Me pareció espectacular y me dio mayor pena no haberlo vivido en Córdoba… pero tenía que ser así. Ahora os desvelo qué canción era:

Volvamos a 2014. Vetusta Morla anuncia gira por España con el fabuloso grupo mexicano Zoe. Córdoba no está entre las ciudades por las que pasará Vetusta Morla. Mal empezamos.
Afortunadamente a las pocas semanas sale a la venta este nuevo festival ya con sus artistas confirmadísimos y Vetusta Morla en cabeza.

Aquél día en La Axerquía también vi por allí a unos geniales compañeros de concierto de La Habitación Roja y Sidonie como @MaRya_ y @fit_moreno ;). Y los de CajaSur (patrocinadores del evento… ya nos podrían montar un BBK Live en Córdoba ¬_¬) me regalaron unas gafas de sol que permitieron que posara con esta estampa de moderno (a falta de barba, buena es la camisa abotonada hasta arriba):

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Yo con el segundo regalo que me hace CajaSur desde que les ingreso la nómina.

Hablemos del evento central del festival: a lo mejor por la novedad a mí me pareció un concierto chulísimo y muy bien trenzado pese a ser de los primeros de la gira (que normalmente suelen fallar las cosas algo).

Qué gran comienzo del concierto fue “La Deriva”, con Pucho -el cantante- (creo) haciendo como que tocaba la caja cuando creo que todo el curro se lo llevaba el batería. Una canción para mi gusto con una letra no demasiado currada pero una melodía muy convincente. Otros de los momentos para no olvidar fue la aparición estelar de la pandereta de este muchacho con la forma de la España Peninsular (país de pandereta)… canciones con rabia como “Golpe Maestro”, “El Hombre del Saco”, “Valiente” o “¡Alto!” (que es tranquilita pero con mensaje…). El escenario se volvió tricolor con (para mí) la mejor canción de su último disco: “Tour de Francia”.

Creía que no la cantaban y que me iría sin escucharla (miré setlist.fm para ver qué había pasado en conciertos anteriores) pero sí, el concierto terminó con mi canción preferidísima y yo perdí el control. Y no fue por ellos necesariamente. Perdí el control porque era una canción que me recordaba a un momento no demasiado bueno y estaba siendo un año 2014 horrendo, para olvidar. Por una pérdida muy reciente e irreparable y otras no tan recientes pero … vaya tela. Porque ya no podía más. Porque no me he querido (ni me he creído) NADA a mí mismo en estos últimos años y creo que he sido un poco cretino con gente que me apreciaba de verdad y que todavía me sigue aguantando. Porque creo que he faltado cuando se me ha necesitado. Lloré y salté. Lo reconozco y no me avergüenzo.

Y no lo hice porque sí, que si mi situación no es de mi agrado será porque yo tengo gran parte de la culpa. Reconocerlo sirve para empezar a enmendarse, digo yo.

Pese a ello, en aquél momento fui feliz.

¡Ya vale de hablar de mí! Por hoy… En el siguiente post os hablaré de mi último gran concierto hace un par de semanas: Portishead. Espero escribirlo antes de ir al Sonorama… que no queda nada ¡¡¡yujuuuuuu!!!

De todo corazón, gracias por leer este pestiño.