Oh, see!: la pseudocrónica

17 septiembre 2018

Cuando empiezo esta pseudocrónica estoy viendo en la tele este peassssssso vídeo del grupo mexicano Zoé, que no tiene nada que ver pero me gusta compartirlo:

Pues sí, el sábado pasado tocó bajar a Málaga a disfrutar de la primera edición de este festival organizado por los responsables del “En Órbita” que se celebra en Granada para San Isidro, más o menos.

Después de una previa de categoría en el bar “Jamones” (que ocupa el local del antiguo Bar Jamón) tocó coger el autobús nº 20 para ir al recinto. ¿Que hay que esperar 16 minutos para que llegue el autobús? ¡Pues dos cañas de San Miguel! ¿Cuánto cuestan? ¿Dos euros? ME QUEDO A VIVIR AQUÍ.

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Dadme Alhambra y seré feliz

En el lugar elegido para la celebración (el Auditorio Municipal) todavía quedaban algunos carteles del concierto estelar de la semana anterior, el muy feminista y amante de composiciones clásicas y barrocas Maluma… En tres o cuatro canciones del artista que estaba terminando cuando entramos (Amatria) ya tienes casi toda la variedad de vocablos usados en la extensa y prolija discografía del mencionado cantautor colombiano XDDDD.

Después de la recogida de vasos, fichas y demás… Carlos Sadness una vez más. Como siempre, mi atención puesta en Honolulu y Amor Papaya. Mientras tanto, hubo tiempo para el postureo máximo y para aparecer en el Twitter de mi marca de cervezas de referencia: Alhambra.

El outfit, ya que nos ponemos, no era demasiado nuevo… camiseta de 2014 de Pampling y vaqueros negros del C&A de vaya usted a saber cuándo. Perdonadme que hable sobre ropa y/o moda en este espacio pero considero curioso al menos mencionarlo. ¿Por qué? ¡Porque iba a estar todo el día lloviendo! Y caramba, lo que caía era un sol de justicia. Yo me dije… pues me pongo lo más antiguo que lleve en la maleta :p

Después y con la gorra del Sonorama Ribera ya en la cabeza vino un clásico como Coque Malla, que me sorprendió con una versión de “El equilibrio es imposible” de Los Piratas. Por supuesto, no faltaron las clásicas… faltó, eso sí, “Me dejó marchar” con Ferreiro (que andaría por allí).

Las pantallas ya típicas de La Casa Azul hacían acto de presencia y casi no se veían porque el sol seguía triunfando sobre la DANA. Como ya nos podíamos imaginar y como vienen haciendo en los últimos meses nos ofrecieron otro directazo impecable. No faltaron los temas míticos como “No más Myolastan”, “Superguay”, “Sucumbir”, “Esta noche solo cantan para mí”, “Cerca de Shibuya” y claro está: “La Revolución Sexual”. Esperamos el nuevo disco de La Casa Azul para el próximo puente, más o menos. Que no se retrase más, please. Como ya cuarto aperitivo en unas horas podremos disfrutar de “Nunca nadie pudo volar”, aplicación a la vida real de la historia de Franz Reichelt, ese señor que se tiró de la Torre Eiffel con unas alas que se hizo y no le fue demasiado bien. Otro temazo más y ya van…

Después, Iván Ferreiro nos presentó su nuevo álbum “Casa”. Un concierto muy similar a los vividos en los últimos meses, pero sin colaboraciones 😦 Volvimos a escuchar “Años 80” y (oh, sorpresa) “El equilibrio es imposible”. No me quejo, es un tema que nunca cansa. Y cómo no, acabó con “Turnedó” con un poquito de “Diecinueve” de Maga.

Después de un par de minigintonics de Tanqueray Seville (¡está tremendo!) vinieron Los Planetas. Que tienen un par de huevos muy gordos, pero ellos pueden hacer lo que quieran. Es el año del 20º aniversario del que (para mí no pero casi) es dicho por todo el mundo su mejor disco y siguen presentando el que sacaron el año pasado xD. Los iniciados hace poco en el incomprendido mundo planetario agradecieron seguro que empezaran con Islamabad y no con Los Poetas o alguna de esas densas que tanto les gustan de estos últimos años de carrera. Los tienen muy gordos porque tocaron seis canciones del último disco y una sola de “Una semana en el motor de un autobús”. Cerca del final del concierto cayó un tremendo chaparrón que hizo que bailar y disfrutar “Un buen día” fuese una experiencia casi mística para los allí presentes… fallito del sonido incluido. Quien fuese estuvo rápido para rearmar el cacharro. En fin, parece ser que estos tíos han cogido carrerilla, van por los escenarios sin altibajos y han recuperado para el setlist grandiosas olvidadas como “Prueba esto” (muy mítico ese videoclip con Juan de Pablos haciendo de cura) y “Nuevas sensaciones”. Que no nos dejen nunca.

Después, una visitilla a la zona de Food Trucks a ver qué se cocía por ahí (jaja…). Lamentablemente, algunos habían cerrado, ¿por problemas técnicos? ¿Se les había acabado la comida? Averigua… Quesadilla en mano y Sidonie. “El peor grupo del mundo” y uno de los más criticados en los últimos años por abandonar esa deriva psicodélica de sus inicios por el pop (de categoría, a mi juicio). En mi opinión nos siguen dando canciones memorables con letras muy jugosas y llenas de crítica y guasa como “Maravilloso”. No hay manera mejor de hacer crítica al chanchullo inmobiliario de los apartamentos turísticos y el empeoramiento de nuestra calidad de vida que con música.

Para terminar… el despiporre en confetti, tiras de papel y pelotas de plástico vino acompañado de temazos y de Elyella. En una hora quizá demasiado decente, pero ¡habíamos empezado muy pronto!

Con la mejor compañía posible (esos guapísimos chavales que salen conmigo en el tweet de Alhambra), está claro que se repetirá. La organización del festival estuvo genial: no nos tuvimos que acordar de ellos en ningún momento. Buena señal.

Aquí se acaba la temporada de primavera/verano de festivales. Nos vemos en próximas entradas de este blog, muy pronto 🙂

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Como continuación del post del miércoles, que nos quedamos en el viernes del Sonorama de este año. Nos quedan el sábado y el domingo… ¡que pasó de todo! Vamos a repasarlo.

El sábado comenzó bajando a las entrañas de Aranda de Duero. ¿Sabíais que su subsuelo está jalonado por una gran cantidad de bodegas? ¿Y sabíais que con el abono te permiten bajar el sábado y te regalan un vaso de vino, morcilla y chistorra (y otras cosas dependiendo del sitio)? Pues nada, sin habernos metido nada para el cuerpo fuimos a ello, debajo de la casa de la cultura y muy cerca de la Plaza del Trigo.

Después tomamos posición en la Plaza del Trigo porque a las 14:00 venía uno de los platos fuertes de la plaza: Carolina Durante. El ambiente estaba caldeado porque había muchíiiiiiiiiiiiiisima gente. Este año se estrenaba una nueva política de control de accesos que funcionó bastante bien y por supuesto lo que no faltó fue la gente de Protección Civil con las pistolas de agua de las máquinas Karcher.

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Si no sales empapado de la Plaza del Trigo es que no has estado

Tras una actuación corta que nos dejó ganas de más (a ver, tampoco es que tengan horas y horas de repertorio) no dejamos de maldecir al maldito lolololo y ya sabíamos todos de sobra que “Florentino paga bien” (¿dónde mandamos el CV?) nos llegaba una fabulosa notificación al móvil que nos decía que la sorpresa a las 15:00 sería ¡¡LORI MEYERS!!

Después de la experiencia cuasi fatídica del año anterior, en la que los lojeños nos ofrecieron un fabuloso concierto pero NADIE se sabía Ham’a’cuckoo (¡¡¡!!!), me esperaba lo peor: un par de canciones de Viaje de Estudios en las que nadie las siguiera o yo qué sé… Afortunadamente para la fiesta fue un recorrido por cinco o seis canciones de los últimos discos acompañada de una lluvia de flyers anunciando el concierto en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrizzzzzzzz el 29 de diciembre (va a ser que no interrumpo mis vacaciones de Navidad por ellos, lo siento en el alma).

Sin esperar que se vaciara demasiado la plaza buscamos un sitio dónde comeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrr y nos encontramos con #gentequevienealSonoramaytecuentasuvida mientras tomábamos unas Alhambra en el bar de referencia del año pasado: el Revolver Saloon. Y luego todo fue una sieshhhhhhta.

Estos hijos de fruta con los que fui (Jaime y Juande) se quedaron durmiendo pero yo me fui después de un leve pero necesario descanso hacia el recinto porque a las 19:40 tocaban Maga y yo tenía una necesidad muy imperiosa de verlos (porque soy muy muy muy fan) y de verlos en primera fila. Me puse un poco nervioso porque un autobús de los que iban al recinto se me fue en los morros casi literalmente y ya eran casi las siete de la tarde. Está claro que con el solano y tal pues habría tortas por estar de los primeros viendo a Maga. No me equivocaba:

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Aquí, luchando con la multitud por la primera fila

Maga, que dio un conciertazo en el que no faltaron ni “Medusa” de su primer EP (amor ❤ infinito por este tema) ni por supuesto “Agosto esquimal” (inspirada seguro en las nada tórridas noches de agosto arandinas), ni “Diecinueve”. Tras Maga vinieron los Sidecars y la consabida visita al puesto de comida asiática. No he comido allí otra cosa que no fuera el clásico pad thai vegano (por algo estamos en vegano)… nos dio tiempo a ver un poquito también a Los Punsetes y el enésimo outfit raruno de la amiga Ariadna.

Después y con algunos problemas técnicos que entiendo lo retrasaron vino uno de los grandes: Xoel López. Con todo el amor del mundo hacia el Sonorama y todo el mundo allí reunido cantó canciones de sus dos últimos discos sobre todo y nos ofreció “El amor valiente”, que no entró en el setlist de su última visita. No, no sonó “Que no”.
Justo después de Xoel vino la marabunta que quería ver a Izal. Yo los ví, sí, pero desde la distancia e hinchándome a palomitas de maíz ❤ en el puesto de Euromaster.

¿Qué tal Izal? Pues como siempre. De hecho todo bastante igual a lo que vi en Cádiz pero un poco más lejos. Y lo que dijeron espontáneamente pues vino a ser justo lo mismo que dijeron en Cádiz. Cuando se me acabaron las palomitas me dio tiempo a ver un poquito de la prueba de sonido de Arizona Baby, ellos sí que me flipan…

Después de la banda del Meister y el Señor Marrón vinieron los Dorian tras su desafortunada visita el año anterior en la que no funcionó nada. Por supuesto se recitó Arrecife (jajajaja mi colega Zurdo odia esta canción). Presentando su nuevo disco “Justicia Universal” y con un set algo más corto que en Cádiz en el que lo único que echamos en falta fueron MÁS PAPELITOS. Sin lugar a dudas darlo todo mientras suena “La tormenta de arena” (uno de mis himnos) y la tormenta que estás viviendo es de papelitos es una de mis cosas preferidas, últimamente. Además ya si cierras con “Los amigos que perdí” (saludos a Jaime Bayly), un tema del que siempre me fascinó ese estribillazo que es una pasada.

Justo después de Dorian y una salida en tropel hacia vaya usted a saber dónde (muchos a Nunatak) nos acercamos al escenario pequeño a reponer y mientras tanto empezaba Ladilla Rusa. Por supuesto grabé el momento Macaulay Culkin en el que se infiltró la voz de la camarera y la mía propia… Y más tarde llegó uno de los momentos estrella de toda la edición: Vintage Trouble. Nosotros veníamos avisados de lo que significaba un concierto de estos señores pero a mucha gente les pilló de sorpresa.

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Los baños, ahí al fondo a la derecha…

Similar a lo de Cádiz unas semanas atrás pero con más gente y más metidos en la fieshhhhhhhta. Por supuesto hubo su poquito de subida a la torre de sonido y el crowdsurfing final en el que un poco más y se nos cae.

Por nuestra parte el sábado acabó aquí. El domingo empezó con el desayuno de los campeones (birra y bocata de jamón un servidor) y El Meister dándolo todo en una Plaza del Trigo menos llena que el día anterior. Entre que ya se había ido mucha gente y otra estaba todavía durmiéndola después del lío de Nancys Rubias y Hot Chip la noche anterior… Después del Ilustrísimo Sr. Vielba y tras una breve visita al grandioso Ricardo Lezón vinieron los chavales de Cala Vento. Hay que ver la que son capaces de soltar con tan solo una guitarra y una batería. Son espectaculares.

La sorpresa del domingo (fecha en la que Xoel López cumplía 41, pero no le regalaron actuar en la plaza como en 2013 creo recordar) fueron los Varry Brava, que venían en plan after seguro. Esta gente son la fieshhhhhhhhta. Hubo un poco filtración de setlist en el sitio en el que nos quedamos (el chaval que estaba poniéndolo nos lo enseñó sin querer) y lo dimos todo en una relativa sombra. Y más tarde, tras una visita corta pero fabulosa al Lagar de Milagros (lugar de peregrinación obligado siempre que toca pasar por la zona) nos fuimos a la zona de acampada para disfrutar de los últimos (ya sí que sí) conciertos de la edición¡!

En un escenario/camión muy bien montado vimos en primer lugar a la banda multinacional (con un chaval de Dos Hermanas) Carmen Costa, con una afluencia de unos escasos 30 o 40 espectadores en unas condiciones bastante deplorables. Más tarde vendría el genuino y animoso Josete Villanueva en uno de sus últimos conciertos de su gira Zoo para dos (ya lo vi en Córdoba y Sevilla) que animó a bastante gente que estaba allí a la expectativa. Resulta que había un par de conciertos sorpresa (a las 21 y a las 22)…

Durante el concierto de Anaut (que molan mucho) llegaron un par de furgonetas con bastante secretismo. Una de ellas era una Mercedes enorme. Pocos minutos después llegó una notificación diciendo que para las 21 tocarían Julieta 21 (anda, jajajaja, qué coincidencia…) y TABURETE.

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¿Qué hemos hecho para merecer esto?

¿CÓMO? Salimos corriendo. No se me ocurre otra manera peor de terminar un festival que había estado muy bien organizado y que había aprendido de los errores del año anterior. No obstante, para el año que viene creo que han tomado nota de cosas que mejorar y es posible que les preparen un recinto un poco más grande para acoger a tantísimo fan de los festivales… Nos veremos allí, si Dior quiere y lo contaremos. Os dejo con la lista actualizada con los nombres que aparecen en este post (excepto uno, tabureteeeeeeeeeee). ¡Hasta entonces!

No me he podido poner antes, perdonadme… además esto vendrá en dos cachos (es un festival de cinco días, meterlo en un solo post…)
Este año el Sonorama ha sido nuevamente una experiencia masiva. Afortunadamente la Plaza del Trigo me trató mejor que en la edición anterior en la que sufrí una comentada bajada de tensión bautizada como la canción de Miss Caffeina: “Mira como poto, mira como muero”…

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#Nosinmispulseras

El miércoles llegamos un poco más tarde de la cuenta a la zona de acampada y vimos el final del concierto de Correos, Kid Simius y la sesión de Intronauta DJ. Y conocimos a un grupo de colegas que venían desde Talavera y Mallorca (zonas muy cercanas entre sí, ya lo creo), con los que seguimos la fiesssssshta por el centro del pueblo hasta que se pudo.

El jueves amanecimos con un café vaso de pinta de cerveza y un bocata de jamón y nos fuimos a ver al quinteto madrileño Patio Rosemary, que me encantó su estilo entre las Breeders y Dover (¡¡pero con vozarrón!!). Más tarde estuvimos viendo a Jacobo Serra en la Plaza del Trigo en espera de que llegara el grupo al que teloneó el famoso 23 de junio en la Caja Mágica… pues no, al final vinieron los Cycle y nos fuimos (que no es que no sean míticos pero nos interesaban regular en ese momento). Para comer, esto:

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Rabas de calamar & Torreznos 4 da pipol

Después llegaba la primera siesta reparadora y preparadora de lo que íbamos a vivir en el recinto. Nos despistamos un poquito por Aranda y no llegamos a tiempo de ver a Tulsa (no hubo colaboración de Miren con Bunbury… ¿sorprende a alguien? 😦 ) pero sí a Soleá Morente junto a Napoleón Solo, Eduardo Espín -hijo de Carmen Linares- y su trío corista de gala (Lorena Álvarez, Remedios Heredia y Rocío Morales). Para mí fue la mejor actuación de la tarde/noche. Menos mal que esa misma mañana me compré mis gafas oficiales del Sonorama 2018 (¡muy chulas!) porque por momentos me emocioné y todo. Qué pedazo de final tuvo la joía con ese tremendo hitazo que es “Baila conmigo“.

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Soleá y Lorena Álvarez ❤

Más tarde fui a ver el final de Arco y me adentré en la carpa de humor (qué cosas) que habían preparado para el festival. Afortunadamente teníamos en el escenario una sesión de humor 100% andaluz, que me encanta: Toni Rodríguez y el Comandante Lara.
Después de la impepinable visita al puesto de comida asiática (¡¡sin faltar desde 2014!!) nos buscamos un sitio en condiciones para ver a Enrique Bunbury.

El directo de Bunbury, en su línea: muy bien. Pero todo muy similar a Cádiz solo que un cuarto de hora y tres canciones (me parece) menos. Supo a poco. Más tarde hubo gente que se durmió con Rozalén (jajaja no quiero señalar) pero creo que montaron un show muy sólido para todos los públicos que seguramente habría funcionado mucho mejor algo antes. A destacar la peasssssso camiseta de S.A. que llevaba la ídola Rozalén. Y por nuestra parte todo terminó con una aeróbica actuación de los míticos chavales de La Pegatina!!

El viernes empezó nuevamente con cerveza y bocata de jamón cerca del hotel (donde nos trataron muy bien as usual) y con Tomasito haciendo versiones de AC/DC en la Plaza del Trigo. ¡Puto ídolo! Rebajamos un poco nuestras pretensiones de primeras filas en la plaza y nos fuimos un poquito para atrás… la sorpresa esa mañana era ¡¡La M.O.D.A.!! ¿Pero no tocaban esa noche? JAJAJAJA, vivan esas sobredosis. Realmente la afluencia empezaba a ser agobiante por momentos y buscamos la salida para comer y echar la siesta.

Más tarde, en el recinto, tomamos posición para ver al cantautor peludo más popular y renombrado de los últimos tiempos: Ángel Stanich (o como dijo en Sevilla: Quique Setién).

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Juro que me recorto la barba antes que mi tocayo…

Antigua y Barbuda sigue siendo una de nuestras naciones caribeñas preferidas gracias a él. Nuestro amor sigue escupiendo fuego y “Mátame camión” queda como filosofía de vida hasta el infinito y más allá. Más tarde tocó la visita a la zona de restauración para estar listos ante uno de los momentos más esperados por el que os escribe: Nada Surf en directo. Después de haber visto a Matthew Caws en solitario (y cantando Evolution de Mercromina ¡!) creo que ya era hora, además en la gira del 15º aniversario de Let Go (disco muy escuchado en mi época universitaria, qué intenso e incomprendido era…). Después pasé de ver a Morcheeba (me arrepentiré de por vida) para seguir en mi maravilloso lugar de casi primera fila para ver a Liam Gallagher por segunda vez en este año.

¿Manchester United? ¿¿¿¿A que te meto con la pandereta????

Desgraciadamente, no estuvo muy allá, lo cual es una pena porque lleva un conjunto de músicos mítico… entre ellos un guitarrista principal con gafas muy al estilo de Noel (ahí queda eso).

Más tarde, actuaban en el escenario Aranda de Duero los que le precedieron en el Dcode del año pasado: los alemanes Milky Chance. Un grupo que me cae simpático, hace música bastante entretenidilla y van y triunfan con uno de sus temas más tranquilos y melancólicos: “Stolen dance” (ojo, es un temazo!!!). Más tarde vendría la apoteosis cuasi local (son de Burgos capital) de la Maravillosa Orquesta del Alcohol y por mi parte desde la primera fila (otra vez, ya no sé cuántas en este año): Viva Suecia. Los suecos, por fin de noche en un festival, demostraron que no les afecta no tocar con gafas de sol 🙂

Os dejo con una pequeña playlist con temas de los grupos que se han mencionado en este post (de Patio Rosemary no hay nada en Spotify… he puesto a las Chicks on Speed, que les molan bastante me parece) y ya regresaré con mi crónica del resto del Sonorama en los próximos días 😀

Siempre hay ganas de un nuevo festival y si es la primera vez que vas pues preguntas a amigos que hayan ido antes qué tal es la experiencia. Decidimos hace un tiempo cambiar de festival por la ausencia del alma del CPOP para mí: mi compadre máximo y compañero de fatigas Javi Columbia. No Sin Música partía con la pesada carga de reemplazar el inestimable hueco que deja el Contempopránea de Alburquerque (Badajoz).

Cádiz es una ciudad sensacional, pequeñita, preciosa. La zona del festival está en el muelle (si no eres de Cádiz puedes llamarlo puerto…) frente al edificio de La Unión y El Fénix a escasos metros del ayuntamiento, la estación y la terminal portuaria. Del recinto hay que agradecer enormemente las largas y eficientes barras y la amplitud del mismo para un aforo corto, que nos permitió disfrutar de los conciertos más multitudinarios sin apenas agobios. Destacar también la presencia de muchos agentes de la Guardia Civil, supongo que al celebrarse en un puerto no ha lugar la contratación de seguridad privada.

El jueves llegamos un poco tarde pero a tiempo de disfrutar de Marky Ramone y su banda en la que destacó su cantante vitoriano “Pela”, que sustituía a Sebastián de los Expulsados que ya pasó por Córdoba hace unos años. Más tarde llegaría el que es uno de los directos estrella de esta temporada: La Maravillosa Orquesta del Alcohol, muy característico por la rasgada voz de su cantante y su querencia por Johnny Cash …aunque su música recuerde más a otros grupos más recientes… pero no les quito ni un ápice de su arte y desparpajo. Ganas infinitas de volver a verlos en su salsa burgalesa en el Sonorama 2018. Después, los sevillanos Astropålido (con esa a que me recuerda tanto al sueco), que demostraron tener muchas ganas de agradar y de hacerse un hueco en el panorama indie andaluz y nacional. Sus melodías son pegajosas a más no poder y hablando de pegarse al menos tienen pegatinas en los baños de muchos bares de Andalucía ya… “haciendo SEO donde meo” xD.

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No os olvidéis de estos chavales…

Sidecars no me defraudó y sigo pensando que suenan de lujo, pero para mí el momento estrella de la noche fue la actuación de Dinero. Ofrecieron intensidad de más para que la noche fuera hacia arriba. ¡¡Bravo por ellos!!

El viernes empezó prontísimo, a las 18 horas nos esperaba Shinova en el escenario principal. Un grupo que musicalmente no me parece innovador y que no me lo pongo demasiado en casa pero que siempre tengo ganas de ver. El motivo: tiene al vocalista más carismático y magnético del indie nacional. Más tarde, Viva Suecia por quinta vez en lo que llevamos de año. Destacar la excelente combinación entre canciones más pausadas y celebrar la inclusión de su hit de 2018: “Todo lo que importa”. Se quejaron amargamente de tocar tan pronto: “Hola, somos Viva Suecia y estamos sobradamente acostumbrados a tocar con gafas de sol”. Los dos conciertos fueron de una hora de duración. Más tarde llegaría Kase.O con su show, del que difícilmente podrás pasar y no unirte.

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¿Qué hago yo aquí?

Tras una breve salida a buscar algo para cenar (había un Pomodoro a menos de 2 minutos de la puerta) se sobrevino la avalancha de fans de Izal, uno de mis grupos preferidos (risasssss). La verdad es que nos quedamos en un sitio bastante cómodo y no lo pasé mal, os lo juro.

Tras la desbandada post Izal (se irían 1500 personas, sin exagerar) pudimos darlo todo con Dorian. Un concierto que quizá habría dado más de sí con una duración algo más corta. El nuevo disco funciona bien en directo pero todavía no nos hemos hecho a las nuevas canciones. Destacar que falló el sonido justo en su tema clave “Cualquier otra parte” (solo 20 segundos, eso sí) y parecía que volvía a visitarnos el fantasma de su desgraciada participación en el Sonorama 2017, en el que no funcionó nada. Esperemos que brillen como se merecen en Aranda en unos días. Después de Dorian los más valientes nos quedamos a ver uno de los mejores grupos mexicanos: Zoé, que presentaban su nuevo disco Aztlán. Su canción “Azul” es para mí uno de los hitos de este 2018, al nivel de la canción del mismo título de Cristian Castro (esto último es cachondeo xD).

El sábado comenzó con uno de los grupos andaluces más infravalorados: The Milkyway Express. Probablemente por su sonido, muy americano, que los haría triunfar seguro mucho más fuera de Andalucía y España que aquí. Cumplieron con su ritual de tirar latas de cerveza al público en una tarde calurosa, si no fuera por la cerveza que era habría necesitado una xD. Espero que el tiempo los trate bien y en un tiempo vengan como las auténticas estrellas que son.

Vintage Trouble o cómo revolucionar al público en menos de 60 minutos.

Más tarde fue el turno del dúo de Isla Cristina Antílopez, que apenas pudimos disfrutar porque estábamos a otros menesteres… Tras un paso por la plaza de las flores y el típico pescaíto frito llegamos a tiempo de darlo todo con el grupo americano Vintage Trouble. Teloneros de AC/DC en su gira Rock or bust, llaman la atención por su blues rock y la energía de Ty Taylor en el escenario, en la zona vip, en la torre de sonido o deslizándose sobre el público de vuelta al escenario (best crowdsurfing ever!!!). Los disfrutaremos con atención en el Sonorama 2018.

Bunbury era el plato fuerte de la noche. Presentando algunas de las canciones de su último disco, una de las sorpresas (agradables) fue que ya no excluye las canciones de Héroes del Silencio de su setlist. Lamentablemente no terminó con “Y al final”, pero “Lady Blue” fue un cierre excepcional para un concierto que se hizo corto y en el que alguna gente buscaba la letra de las nuevas canciones (convergencia Bunbury vs. Los Planetas, ¡¡quién lo iba a decir!!).

Reconozco que pasé de Residente… vi en su día a Calle 13 y me gustó pero me cargó un poco. El cierre fue extremadamente festivo con La Pegatina pero duró poco… ya los disfrutaremos con más ganas en el Sonorama 2018.

Después de estos tres días, la combinación precio/calidad/ciudad hace que tenga muchísimas ganas de volver a Cádiz el año que viene a disfrutar de una nueva edición del No Sin Música!!!

Una vez más me dejé seducir por la increíble lista de nombres famosos y fascinantes que la organización de este festival nos ofrecía por 160 euros (después de un incidente confuso en el que se compraron por 175 euros). La culpa es mía. Sonríe.

Parece ser que en la primera jornada del festival hubo problemas en el acceso. No sé si la puerta de IFEMA es el mejor sitio para hacer un control de seguridad para aproximadamente 80.000 personas. Supuestamente esta gente sabe o tiene contacto con alguien con experiencia en gestionar estos flujos de personas. Pues parece ser que no fue la cosa muy fluida. En mi caso la espera era para entrar en el aparcamiento del recinto y el pico de coches que querían entrar pues se notó porque solo había dos carriles para entrar y por algún motivo que se me escapa tenían que ver los maleteros. Vamos, que podías llevar explosivos o lo que fuera dentro de tu coche pero en el maletero, no. Por cierto, el mío el primer día no lo vieron…

Tras este trámite salimos lo más rápido que pudimos fuera del aparcamiento hacia un paso bajo la M-11 y de ahí a un solar al principio con bastantes piedras y después con césped artificial supongo que algo más caro que en la edición anterior porque te podías sentar y no acababas con el culo como una carpeta xD. Eso sí, te cargaba de electricidad estática… GENIOS los que lo seleccionaron, GENIOS.

El jueves pasará a la historia como el día más caótico del festival hasta el viernes. Empezó con el pogo más temido: el del primer concierto. ¿Por qué? Guiris con las baterías a tope y un grupo como Slaves: dos chavales de los 90 estandartes del punk más guarro (pero encantador) ¡casi setentero! que resiste en esta década. Después de refregarse con gente que ya estaba como a las 12 de la noche pero a las 7 de la tarde, tocaba Mark. O. Everett a.k.a. E de Eels. Decidimos acercarnos un poco pero al final tomamos posiciones para ver el delicioso concierto de Fleet Foxes detrás de LA VALLA que había cerca de la torre de sonido: un sitio que a la postre fue muy estratégico pues permitía acceder rápidamente a una zona bastante apetecible del otro escenario grande que estaba al lado… Por eso cogimos tan buen sitio también para darlo todo con Tame Impala junto a un montón de escoceses que decían que era genial que hubiera festivales así en Madrid que como está lejos de la playa es mucho más barato (me descojono…). Y hubo un momento troll por mi parte cerca de unos chavales de Costa Rica a los que les dije “¡Viva Tailandia!” XDDDD. Se habían cogido el avión para venir a este festival y el FIB… Espero por su bien que disfruten del segundo.

Tras esto, el plato fuerte de la jornada: Pearl Jam. O lo que es lo mismo una sucesión de auténticos hits de los que nos emocionaron a nosotros y seguro que también a Steven Spielberg, de los que disfrutamos durante los 30-35 minutos que había que esperar (sin exagerar) para pedir una simple cerveza. Supongo que es culpa nuestra pensar que en un recinto para 80.000 personas es un lujo que te atiendan rápido y que te puedan cobrar de una manera rápida e indolora. ¿Qué pasó con las fichas? ¿No se puede pagar con la pulsera? En fin, la involución festivalera.

Más tarde llegó el despiporre total con Kasabian, saltos y tal… y un fin de fiesta con lo que quedaba del concierto de Japandroids… y ya valía que ¡el viernes había que trabajar!

Tras una fabada en el asturiano debajo de casa y una siesta reparadora llegamos a tiempo de ver At the Drive-In!! Qué pasada de directo y qué energía… el tío estaba loco XD. Y después un chaval que pese a lo que parecía no venía de One Direction, hizo una versión de Tina Turner y tocó una canción que era por la que lo conocía: James Bay (¿sobrino de Michael?). Después de eso: un poco de Ben Howard, un genio que merece otro sitio en el que desplegar su creatividad: el Teatro Lara por ejemplo.

Después había que coger sitio para los Arctic Monkeys, el plato fuerte de la jornada. Tras el lanzamiento de un disco bastante discordante con lo que venían haciendo, la gente no sabía muy bien qué podían ofrecer pero en mi humilde opinión estuvieron más que a la altura :). Con canciones de ahora que son un lujazo y las de antes que suenan algo distinto pero muy guay.

Y después la vergüenza de la jornada: el plantón de Massive Attack y la falta absoluta de explicaciones por parte de la organización… Un nuevo hito en la corta historia del Mad Cool. No voy a añadir nada más a lo dicho, solo que estuve en el dichoso “loop” una hora haciendo el gilipollas esperando que salieran. No quedaba otra que consolarse con la M.O.D.A. (hay que ver la cantidad de gente que iba a la moda, sin puntos…) o los Bloody Beetroots, a los cuales todavía no les pillo el punto pero molan.

Y en la jornada del sábado nos esperaban dos de los platos más fuertes del cartel para mí: Queens of the Stone Age y Nine Inch Nails. El primer grupo consiguió que viésemos casi entero el concierto de Rag’n’bone man (que está bien pero no soy fan) muy cerca de la primera fila. Tras una desbandada parcial con sentido Jack Johnson nos colocamos en una envidiable tercera fila junto a un empleado del Real Betis Balompié, un chaval de Huelva capital cuyo padre era de Rute y un simpatiquísimo y charlatán chaval australiano (la gente pensaba que era de UK… hay que ver más “Diversión con Banderas”). Una de las cosas con las que me quedo de este Mad Cool es con su cara al revelarle que “coger” en Argentina tiene un significado distinto al que tiene en España. Otra de las cosas con las que me quedo de este Mad Cool es con su cara al revelarle ese significado XDDDD.

QOTSA fue el pogo de mi vida supongo que por la duración (no hacía apenas calor y la gente estaba por la labor), por la afluencia (muchísima) y por la música. Mejor, imposible. Hubo momentos en los que no saltaba pero me elevaba por la presión entre la gente y un servidor de ustedes… XD MAGIA. Después de toda esta violencia desatada y la lucha de clases resuelta a favor de los que renegamos de las zonas VIP en unos segundos gracias a San Joshua Homme tocaba el balance de daños: se rompió un vaso de litro. Nada más <3, mi mochila del Sonorama de 2015 resiste.

Después, el inigualable directazo de Rival Sons. Jay Buchanan es una de las mejores voces del rock americano y no soy yo el único que lo dice. Lo malo de este concierto: fue muy corto y molestaba un poco el sonido de otro grupazo de allí, de California: Black Rebel Motorcycle Club. Pero los Rival Sons no se fueron xD. Lo dicho, otro de los hitos del festival para mí.

Estaba el nivel de euforia muy arriba cuando vino el que, personalmente, es el grupo de bajona-subidón por excelencia: Nine Inch Nails. Con una escenografía bastante rallante y una realización en las pantallas llevada a cabo por un colgao con una steady cam dando vueltas, nos ofrecieron un concierto para guardarlo en el corazón de piedra que tenemos algunos por siempre jamás. Hubo gente que se emocionó con el Hurt… yo en realidad lo hice con Closer, que pensaba que no la iban a tocar. Los ganadores de un Óscar (Atticus estaba ahí también) por “La Red Social” no nos fallaron.

El festival y la noche para mí se cerraron en primer lugar con otro inigualable concierto de mi tocayo Ángel Stanich. En Sevilla él dijo que venía de Santander y se llamaba Quique Setién. Al lado de la ciudad deportiva del Real Madrid dijo que se llamaba Cristiano Ronaldo y quería hacer un último “fuck you” al RMCF xD. Mátame camión es mi filosofía de vida.

Y para acabar… Underworld y sus cosas. Muy guay pero ya estaba todo el mundo derrotadísimo. El escenario principal era una agrupación de guiris sacados de una reunión de extras de Trainspotting mientras no dejaban de volar los vasos reutilizables que costaban un euro. Inenarrable.

En realidad creo que la falta absoluta de limpieza debería considerarse una medida más de protesta contra una organización que volvió a ofrecernos su peor cara… Así no.

Espero que os haya gustado la crónica. Al final pese a todos estos desastres uno se lo pasa bien y saca lo positivo de lo vivido. ¡Nos vemos en el próximo festival!

Bueno, la respuesta rápida y sencilla sería NO. Pero como esto es un blog y no un tweet vamos a razonarlo un poquito. Espero no extenderme demasiado.

La motivación de esta entrada es la celebración de un festival en Córdoba en la ribera del Guadalquivir. No voy ir muy a saco porque me parece una gran idea pero seguramente se ha quedado muy corto de presupuesto y pese a ser atractivo (¡es gratis!) se podía haber enfocado de otra manera… y porque todavía no se ha celebrado, ya habrá tiempo de criticarlo o de tirarle claveles cuando termine.

Os pongo en situación. Córdoba es una ciudad de algo más de 300.000 habitantes en Andalucía, muy bien comunicada por ferrocarril de alta velocidad y carretera con el resto de España, con una oferta cultural mediana pero interesante. Desgraciadamente el intento de obtener la capitalidad cultural europea de 2016 cayó en saco roto y la revolución cultural vivida se fue “por la crisis” (me atrevo a decir porque no había interés).

Cada año y desde hace mucho albergamos el Festival de la Guitarra que suele traer a la ciudad a gente bastante conocida aunque yo lo entendería más bien como un ciclo de conciertos en distintos recintos bajo una misma organización durante casi dos semanas. Algunos años no es un éxito rotundo de público pero en esta edición promete con nombres como Bryan Ferry, Europe o los mitiquísimos Kiss. En estos casos es muy común que nos visite gente de fuera y se quede una noche en la ciudad. ¿Por qué no tiene nuestra ciudad un festival como el Sonorama o el Contempopránea? ¿Os dais cuenta de que estos festivales se celebran en poblaciones de 32.500 y 5.400 habitantes respectivamente? Bueno… y capitales de provincia como Palencia traen este fin de semana un cartel como el que pongo a continuación… ¿Qué tienen estas poblaciones que no tiene Córdoba?

palencia-sonora-2018

Cartelazo 😮

Principalmente, interés. Casi todos los festivales que surgieron en los noventa o en los primeros años de este siglo lo hicieron de una manera muy “cutre” y con escasos medios. Como quien no quiere la cosa, se fueron asentando y hoy en día son uno de los grandes hitos turísticos de estas poblaciones cada año, lo cual genera un impacto económico impresionante. Esto hace que los ayuntamientos se vuelquen y hagan lo imposible porque todo salga genial y me consta por lo menos en el caso de Aranda de Duero que eso es así, porque se nota.

La empresa que lo organiza NO es una empresa (al menos en el caso del Sonorama, se trata de una organización sin ánimo de lucro), por lo que la componente del riesgo empresarial se ve borrada del mapa por las ganas de agradar o colaborar con la sociedad y la cultura de la población. A base de microdonaciones, patrocinadores y ayuda institucional se puede conseguir algo muy grande.

En Córdoba tenemos una de las productoras más prestigiosas del país, que ha llevado giras de gente como Bob Dylan o Mark Knopfler y en clave nacional el regreso de los geniales 091. Hace un festival de una tarde/noche en un recinto municipal excelente como el Teatro de la Axerquía, que se ha celebrado antes y ahora parece ser que se queda después del verano. Esperemos que se mantenga y algún día pase a ser algo más. ¿Qué necesitaría?

  • Apoyo institucional: sí, el ayuntamiento pone el recinto (La Axerquía, El Arenal) pero no sé yo si podría hacer algo más… Supongo que si tuviera el nombre de la ciudad más grande ¿se lo tomaría más en serio?
  • Más y mejores patrocinadores: CajaSur pertenece a BBK pero no es la BBK. No, no vamos a tener en la vida el BBK live en El Arenal. Tanto el banco como su fundación entiendo que verían con buenos ojos apoyar un evento con más afluencia, del que se hablase en distintos medios antes y después. En Córdoba tenemos una fábrica de Alhambra (grupo Mahou-San Miguel). Este grupo patrocina la Fiesta de Los Patios y dada su dilatada experiencia de patrocinio de eventos culturales y musicales seguramente pondrían pasta sobre la mesa. Y hablando de pasta, una de las empresas alimenticias más importantes de este país es una nueva “residente” en la provincia: Pastas Gallo. Moverse y llamar puertas = más presupuesto = mejor cartel = mejor festival.
  • Más riesgo, más ideas: no, traer a los mismos artistas de siempre NO MOLA. Y tampoco pasa nada por traer a alguien que no cante en español… ahí queda eso.
  • Mejor fecha: por desgracia Córdoba es una ciudad que no tiene un clima demasiado agradable y cuando es soportable hay muchísimos eventos, como es el mes de mayo… que está muy bien pero suben los alojamientos una barbaridad. Una idea que se me acaba de ocurrir es juntar este evento con el fin de semana de la Cata del Vino de Montilla-Moriles… y ya de paso metemos al Consejo Regulador en el ajo. No solo el Sonorama Ribera está patrocinado por un CRDO, también tienes el Fasse Rueda, Muwi La Rioja (que además se celebra en unas bodegas).

nofliparse

¿Os imagináis algo así? ¿Con actuaciones en el casco histórico por el día? Pues es posible, solo hace falta un poco de ganas y de apoyo institucional… ¡Yo me ofrezco! Pero vivo en Madrid y trabajo de lunes a viernes… nos vemos en La Corredera todos los sábados si queréis y lo empezamos xD

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Hasta luego, Mari Carmen

Aprovechando que en poco más de diez días he escrito dos entradas para este blog que en más de una ocasión di por muerto… pues vuelvo a la carga. Esta tarde ha llegado a mis oídos que se va alguien de la oficina y he pensado que hay ocasiones en las que una despedida voluntaria o involuntaria (sin llegar a ser trágica y para toda la vida, no nos vamos a poner dramáticos) merece una canción que la acompañe… nos centraremos en esta ocasión en el indie español.

Una canción para despedirse a lo grande: “No volveré”, de Kokoshca. Estás hasta las narices de tu situación y quieres dejar un trabajo de mierda para no volver a verlo más. Lo que viene a ser un cambio drástico. A partir de mañana nada volverá a ser cómo antes y te envidiarán más que nunca. Te reirás en la cara de tus enemigos de la manera más malvada posible… Lo único malo: se te irá un poco la olla y te afeitarás el pelo.
Recomendable para personas ya un poco escasas de pelo o que quieran revivir el lado más punk de Britney Spears.

Una canción para echarle la cruz a alguien con toda la mala baba del mundo: “Todo lo que merezcas”, de Xoel López. Todo iba bien, esa persona lo ha sido todo para ti, pero esto llegó el final. En esos días después del inicio de la tragedia pues las cosas no funcionan… lo peor es que estés en vacaciones o no tengas una ocupación que te la quite de la cabeza. A ver, llorar, llorar… no todo es llorar, Xoel. Eres un poco exagerado. Y lo de desear que le falte el aire a alguien, hijo mío, es pasarse un poco de la raya. Menos mal que sé que lo dices todo metafóricamente.
Recomendable para jóvenes que pierden al segundo o tercer amor de su vida y tienen ganas de revancha. Un consejo: follar sienta bien y además conoces gente.

Una canción para despedirte de una persona y hundirla en la miseria: “Voy a por tabaco”, de Los Planetas. El requisito indispensable es que esa persona te quiera lo suficiente para verse afectada por la tristeza de tu sentimiento y ande bien de empatía. ¿Cómo te sentirías cuando una persona te canta que todas sus miserias son culpa tuya? J lo hace en esta Cara B del single “Espíritu Olímpico” (que es todo lo contrario, una declaración de amor y de intenciones). Vamos, son las cintas de Hannah Baker condensadas en poco más de cinco minutos.
Recomendable para gente muy cínica e incapaz de reconocer que es responsable de sus propios problemas.

Una canción para irse a dormir a un parque: “Voy a hacerte recordar”, de La Habitación Roja. La has liado y muy muy muy muy mucho. El sofá no tiene un cartelito con tu nombre, no. Te has ido con los amigotes y has vuelto a casa TRES días más tarde. Has faltado al trabajo, no has llevado a los niños al colegio y tu madre ha vuelto de Algeciras a buscarte y ha acabado en la Línea 4. Te echan de casa porque la furia es demasiado grande como para mantenerte cerca y un banco cerca de la estación del Parque de Santa María te espera. Te rindes ante la evidencia y tu orgullo te hace cantar esta canción, haciendo gala de lo bien que ha ido todo pero te va a tocar dormir bajo un cielo estrellado y sincero (¿?).
Recomendable para gente que la lía muchísimo en verano y en zonas cálidas, porque en Burgos en pleno agosto no hay quien duerma al raso…

Una canción para gente paciente pero no tanto: “No puedo más contigo”, de los Niños Mutantes. Aguantas carros y carretas y crees que todo acabará yendo bien. Pero no. No. No. (No, esto no es una canción de Lori Meyers). Llega la mayor pelea dialéctica y decides cortar con el “y tú más” definitivo. Después de eso ya no hay réplica que valga. O sí, pero mucho peor y más grave… Tú sabrás si quieres lanzar el órdago.
Recomendable para gente que tiene un plan B, un plan C … o hasta un plan Z.

Una canción para despedirse de alguien y hundirte en la miseria: “Amable”, de Tachenko. Ay, qué bonito parecía ser todo, ¿no? Pues no. Todo va a acabar mal. Y a nadie le va a importar. Tú te preguntarás qué culpa tienes de todo lo malo que te pasa, si eres muy muy bueno con la gente. Algún día después de tantas hostias te darás cuenta de que precisamente TÚ eres el culpable de todo lo que te sucede.
Recomendable para gente muy cínica e incapaz de reconocer que es responsable de sus propios problemas, pero que se siente afectada y dolida por ellos sin hacer partícipe a los demás.

Una canción para irse, pero de verdad: “Me voy”, de La Plata. Lo que pasa es que si lo dices muchas veces pierdes convicción. Y al final acabas cayendo rendido ante esa persona y acabas soltando todos tus sentimientos, que no puedes estar sin ella o él ni un solo momento… pero tú te vas, ehhhh. Vamos, que estás esperando un “no te vayas” escrito en una pancarta … ¿o quizá un “INTERVENCIÓN”?
Recomendable para gente que desea despedirse pero no lo tiene muy claro del todo.

Bonus: ya que nos despedimos, que sea bailando. la canción que más o menos da el título a este post es una versión en español de Leonard Cohen que luego cantó en español Enrique Morente pero no entró en el disco Omega. La última versión más o menos conocida es de su hija Soleá Morente.  Pues como no hay una manera mejor de cerrar una lista temática que con una canción que no tiene nada que ver, incluyo “Baila Conmigo”, de su último disco. Grandiosas frases como “hoy tengo el guapo subido” o “¿de qué te sirve ser tan listo si ni siquiera puedes seguirme el ritmo?”. Está claro que la cosa bien bien no va a acabar… pero por lo menos vas a bailar con esa morena.

Aquí os dejo con la playlist de este post… espero que la disfrutéis y pongáis música a vuestras despedidas!!!

El segundo festival del mes de mayo llegó el pasado fin de semana y con grandes expectativas más que satisfechas. Grandes nombres en un recinto pequeño pero muy acogedor, muy bien organizado todo pese a algunos obstáculos (baños junto a un carril-bici, huecos entre placas de hormigón y pistas llenas de barro, por ejemplo…). Os cuento lo que vi. Obviamente lo que no vi, no formará parte de esta pseudocrónica.

La jornada del viernes por mi parte comenzó con Disco Las Palmeras! y continuó con uno de los primeros y muy interesantes platos del festival: Él mató a un policía motorizado. Pese a actuar ante una audiencia aún por llegar, algún problemilla de sonido y un chaparrón impresionante (que duró hasta bien empezada la actuación de Superchunk) estuvieron espectaculares.

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El vaso de 0,5l del Tomavistas, con casi todo el cartel

Ya no sorprende a nadie la fuerza y el empuje de Belako en directo. Empezaron un poco más tranquis y calmados de la cuenta, con chubasqueros (como casi todos los presentes, cayó la mundial…) pero se vinieron arriba. Desde 2014 para mí una de las bandas que no te deberías perder si la tienes en un festival. En Madrid creo que no volveremos a verlos hasta el 5 de diciembre en La Riviera (y el día siguiente trabajo… ¿qué hago con mi vida?). Si podéis, en Córdoba estarán en el Hangar el jueves 27 de septiembre. Seguramente lo reventarán, como hicieron en enero de 2016…

Después de Belako había que irse corriendo a ver a Ride. Grupazo noventero, autor de auténticos himnos que en la época pre-Internet tenía en cinta como “Leave Them All Behind”. Sonaron “Seagull” y “Taste”, en su época seguramente fueron un grupo dentro del ambiente shoegaze más accesibles y más pop que My Bloody Valentine pero muy muy muy buenos. En fin, una hora memorable. Os dejo con el TEMAZO con mayúsculas:

Más tarde, llegó Javiera Mena, con sus cacharros y sus espectaculares bailarinas. Tuvo problemas con el sonido (se le escuchaba muuuuuuuuuuy bajito) y también con una base que acortaron su setlist pero no quedó fuera ningún tema imprescindible.

Tras Javiera, vinieron los Django Django con un directo que no me emocionó en exceso pero que se vino arriba cuando llegaron las dos últimas canciones… (shut up and play the hits, que dijo en su momento el cantante de Arcade Fire al de LCD Soundsystem xD).

Tras esto, sacrifiqué a Novedades Carminha para ocupar mi sitio en primera fila para ver lo mejorcito de la noche: La Casa Azul presentando su ya mítico nuevo disco (mítico porque no se sabe cuándo va a salir… pero se dice que saldrá antes un EP… esto va para largo). No pasa naaaaaaaaaaada por ver otra vez a La Casa Azul en cuestión de siete días. No pasa nada si lo ves un poco mojado de la lluvia y tampoco pasa nada si no te canta “Cerca de Shibuya” y si dos canciones nuevas que todavía no te sabes. Y no pasa nada tampoco si Guille hace un amago de bis para no tocar “Como un fan”. Menos mal que lo hizo ya en Sevilla, que si no… Por cierto, debería escribir esta pseudocrónica en una postura más adecuada, que luego vienen las contracturas y recuerda: “No más Myolastan”… qué pasada ese inicio tan a lo Common People de Pulp. En fin, es que este Guille no da puntada sin hilo, se nota que la música es su vida y punto.

El sábado la jornada empezó algo antes que el viernes pero mucho después de que abriera el recinto. Los Kokoshca me contagiaron de esa extraña fuerza y su alegría y “melasudatodistmo” encima de un escenario. Poco antes de que terminaran ya estaban sonando de fondo los Altin Gün (aunque la primera i es sin punto, en turco todo es distinto). Desde los Países Bajos y famosos pese a los incidentes, nos dieron un poco de su folk en turco que salvo en Eurovisión en pocos canales masivos nos puede llegar a España. Un recuerdo a los Mor ve Ötesi, autores de la última canción decente (muuuy decente) y en turco de Turquía en el ESC:

Después de un descansito y una paradinha en el parque para seguir degustando de las maravillosas cervezas de La Virgen (jamás hubo una cerveza TAN buena en un festival) venía el canadiense Chad VanGaalen, encantado de la vida y de actuar en un sitio tan chulísimo… No tenía el gusto pero su rollo folk me recordó (para bien) a Clap your hands say yeah. Posteriormente y en el otro escenario, los Melange. Mi colega Nacho me dijo que eran lo más parecido que se había hecho últimamente a Triana. Completamente de acuerdo.

Siguió la tarde con la curiosa programación de un grupo de fieshhhta nocturna como es El Columpio Asesino a unas muy tempranas ¡¡ocho de la tarde!! Recién levantados de la siesta, no estuvieron mal pero esos temas no rompen esquemas antes de la cena o minutos antes de la final de la Champions (hubo mucha gente que desapareció o directamente no vino hasta que terminó).

Tras esto actuaban los murcianos Perro, pero fueron sacrificados (no tengo perdón de Dior, lo sé) por coger primera fila para ver a los mitiquísimos The Jesus and Mary Chain. No decepcionó, presentaron pocas (afortunadamente) canciones de su disco y no faltaron temazos como “April Skies”, “Head On” (no tan movida como en su versión de los Pixies, pero la gente se lo pasó en grande) y terminó con “Just Like Honey” y “I hate Rock’n’Roll” (la que cerraba su último disco de los 90… que empezaba con “I love Rock’n’Roll”, que es igual xD).

No dejé mi sitio en primera fila y me perdí a otro grupazo brutal como Pony Bravo por mi grupo preferido: Los Planetas. Esperaba un concierto homenaje al vigésimo aniversario de su magnífico disco “Una semana en el motor de un autobús” y NO. Fue otro concierto más de la gira de Zona Temporalmente Autónoma. Que sí, que muy bien, que tienen los temas muy rodados y funciona de lujo… que apareció La Bien Querida y muy muy bien el “No sé cómo te atreves” (aunque sigo prefiriendo a Ariadna de Los Punsetes y SOBRE TODO a Marina de Klaus&Kinski), que muy guay escuchar otra vez Prueba esto y los homenajes a Camarón… pero queremos algo más que no sea solo el “Segundo Premio” de ese disco, joer…

De todas formas, me llevo un muy buen recuerdo del festival, recomendándolo para futuras ediciones por su ambiente amable, su cercanía a la capital y su fantástico gusto a la hora de confeccionar el cartel. El de 2016 fue exxxxxxxxxcelente y este año aunque un poquito más corto (han sido dos días en lugar de tres) me ha fasssssssscinado 🙂

Sin lugar a dudas, el primer festival de la temporada 2018 seguramente emocionó a Ruth Lorenzo, que ya cantó aquello de Dancing in the Rain

Llegábamos muchos al festival con la mosca detrás de la oreja. No era demasiado alentador un cartel con algunos nombres “de siempre” y sin nombres extranjeros (¿quizá una de las condiciones del principal patrocinador?) o innovadores pero siempre es agradable volver por Sevilla y disfrutar de todo lo que tiene para ofrecernos, hasta cerveza (en bares en los que tienes alguna del grupo Mahou-San Miguel :P).

En resumidas cuentas, mi sensación es que el sábado pese a la brutal tromba de agua ganó por goleada. El viernes partía para mí con dos nombres muy por encima de los demás: Niños Mutantes y La Casa Azul.

Si bien los primeros cumplieron como de costumbre y presentaron lo último y temas destacados de antaño, lo de La Casa Azul me pareció exagerado. Fue una muestra de una entrega absoluta y cómo no, 80 minutos de genuino amor a la música y a la vida en general desde la mirada de un tipo raro y melancólico. Sonaron bastantes temas nuevos… ¿Cuándo sacará el esperado nuevo disco “La Gran Esfera”? Se nos va a quedar una barba que ni Valle-Inclán.

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A ver si se nos pega algo de pelazo, Carlos

Completaron el día… Villanueva: que lo hizo lo mejor que pudo abriendo un escenario de nombre no demasiado alentador a unas “madrugadoras” 18:15. Carlos Sadness repitiendo en el Interestelar. Elefantes iniciando (creo) gira de festivales. Sidecars muy solventes (no recuerdo si tocaron “La Tormenta”). Y Rufus, que no pude verlos mucho porque me fui a primera fila de La Casa Azul…

El sábado como ya dije fue mucho más potente que el viernes. Antes de todo: ¿por qué extraña razón se programa un concierto de un histórico como Josele Santiago a las 15:45? Por mucho que se intentara apurar y madrugar… imposible llegar en condiciones al recinto a esa hora.

Al igual que en 2017, El Meister Javier Vielba era quien nos recibía en nuestra jornada de sábado. Nuevamente una genial hora de música y anécdotas. Menos calor que el año pasado, eso sí… quedó una sentencia para el recuerdo: “Nuestra prioridad número 1 es un nuevo disco de Arizona Baby”. Ya nos dirá el tiempo si es cierto o no…

Justo después del Meister venía el “pupilo” Ángel Stanich. Con la bandera de Antigua y Barbuda en el escenario contagió a los más reticentes y pese a la lluvia (y aquí es donde se emocionaría Ruth Lorenzo) bailamos Metralleta Joe y cantamos eso de que tu amor no arde, solo escupe fuego… Auténticos hits de este cantautor lisérgico que promete darnos tardes/noches míticas en los próximos tiempos. Que Dior lo guarde muchos años.

A destacar tras una pausa para recomponerse y dejar atrás la ropa llena de barro: la presencia increíble de Miren Iza, lideresa total de Tulsa.

tulsa-interestelar-2018

Miren, ¡¡te queremos!!

Después vendría el directazo (las cosas como son, muy buena puesta en escena de luces y proyecciones) de Lori Meyers, pese a que siempre tiran de la mitad “menos buena” (para mí) de su repertorio y no hacen concesiones apenas a los fans de toda la vida. ¿Dónde quedó esa “Mujer Esponja”? ¿Y ese “Ham’a’cuckoo”? Me sentí privilegiado el verano pasado en el Sonorama al cantarla y que nadie entre los millenials que nos rodeaban (que luego berrearían “Emborracharme”) la conociera…

El festival se cerró por mi parte con el concierto del Imperio del Perro, que jugaban en casa y tenían a toda la jauría en primerísimas filas 🙂 y luego con Los Bengala, que nos ofrecieron unos 45 minutos de ritmo frenético, rugidos y arañazos. Qué vozarrón el de Borja, joer… Por supuesto, me llevé el primer vinilo firmado. Y si los vuelvo a ver, me tendrán que firmar el segundo (y la portada la quiero en blanco y negro para colorearla XDDDDDD)

A la organización: las barras cumplieron. La oferta gastronómica no la puedo valorar (salvo el puesto de wok y demás movidas… cada vez más caro) pero siempre parece que hay pocas mesas. Y todo lo demás, como tiene que ser. La mejor organización es la que no molesta y la que no se echa en falta.

Para la próxima edición habrá que ver qué nos pueden ofrecer que no hayamos probado (que no caiga en saco roto esta referencia planetaria…) antes de comprar el abono. ¡Y que no nos llueva demasiado!

“Benditos” bares

9 abril 2018

Esto es real. Llevo mucho tiempo ya sabiendo de ti y te lo tenía que escribir.

Vengo todos los días de trabajar y te veo siempre en el mismo sitio, en el barril que tienen en la puerta. Sujetas un botellín de Mahou Cinco Estrellas en tu mano derecha y en la izquierda el móvil. Siempre hablando. Siempre. A veces fumas. Alguna vez te he visto sin el móvil y hablando con quien sea pero el botellín es una extensión de tu brazo.

Un día al salir de trabajar fui al cine (solo, no pasa nada por ir al cine solo) en la calle Princesa y al regresar a casa tú todavía seguías allí.

El bar no es un bar propiamente dicho, es una cafetería-panadería. El pan se acaba, la gente se va y tú todavía estás ahí.

Me pregunto qué haces para sobrevivir. Llevas traje y no paras de hablar por el móvil. Eso es porque eres autónomo. O quizá tienes un trabajo de 8 a 17 y estás tan hasta las narices de todo que necesitas un respiro. El caso es que me preocupa verte allí siempre.

Ya sé que el negocio no es tuyo porque se lo he preguntado a la chica que está por las mañanas. Te conoce todo el mundo, eres como Norm de Cheers pero para mal.

¿Qué será de tu vida fuera de allí? No sé si será por empatía o por cariño por verte ahí todos los días me preocupo por ti y estoy seguro que huyes de algo. No sé si de tu mujer e hijos o de las cuatro paredes de tu casa solitaria o del trap. Un día de estos te vas a arrepentir de todo lo que te está pasando y ya será demasiado tarde.