Vamos al grano

Pues os cuento así en modo telegráfico los últimos festivales de agosto y el del fin de semana pasado 🙂

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Me he despistado estas últimas semanas y os he ahorrado el trago de leer mis pseudocrónicas de los últimos tres festivales… Así que comentaré rápidamente qué ha sido lo mejor de los festivales, los motivos para ir (casi todos extramusicales, no nos engañemos) y lo menos bueno.

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Masha no se quiso perder el show del camarada Vegas

SONORAMA RIBERA (Aranda de Duero, Burgos – 07-11/08)

Los mejores: The Futureheads, Miss Caffeina, Chimo Bayo, Australian Blonde, Morgan, Depedro Fuel Fandango, Berri Txarrak, Nacho Vegas, Carolina Durante, Zahara, Shinova y por supuesto LUIS BREA Y EL MIEDO.

Motivos para ir: gastronomía inigualable, el vino de la Ribera del Duero, gran ambiente en el pueblo al mediodía. Hay que vivirlo.

Lo menos bueno: llovió bastante el viernes. Que se acaba y tenemos que esperar un año para volver a ir.

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Que no mire más para arriba, que se Marea…

NO SIN MÚSICA (Cádiz, 15-17/08)

Los mejores: Marea (OMG), Vetusta Morla, Second, Turmalina, Fuel Fandango, The Electric Alley.

Motivos para ir: una excusa más para asomarse por la maravillosa ciudad de Cádiz.

Lo menos bueno peor: CRUZCAMPO.

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Este mediodía ellas cantan para míiiiiiiiiiiii

DCODE (Madrid, 07/09)

Los mejores: La Casa Azul, Viva Suecia, GERRY CINNAMON, Miss Caffeina, Eels, Amaral, Two Door Cinema Club (sí, Two Door Cinema Club). Alhambra Especial.

Motivos para ir: festival de un solo día en un sitio bastante guay con algunos nombres internacionales que no se suelen asomar.

Lo menos bueno: hacernos madrugar. El acceso como siempre bastante mejorable pero al menos sin las colas de otras veces. Sonido de cuatro duros para lo que te cobran por la entrada.

Two more festivals to go… y los dos con Alhambra Especial ❤

Oh, See! (13-14/09) y Granada Sound (20-21/09) y se acaban las vacaciones de momento… y recordad: SEPTIEMBRE AÚN ES VERANO

Mad Cool 2019: la pseudocrónica (II)

La segunda parte de esta pseudocrónica trae calor… mucho calor… ¡Y tremendos conciertazos también!

El viernes fue el día de más calor de la semana pero prometía un mayor conjunto de conciertazos después de la puesta de sol. Como en la siesta y en la piscina se estaba muy bien decidimos pasar de Sharon Van Etten y/o American Authors… No nos lo perdonaremos jamás.

Llegamos con el show de puro indie rock por parte de Miles Kane empezado. No pasaba nada, todo el mundo intentaba estar en las sombras salvo algunos incautos… muchos de ellos de nacionalidad británica, como si no tuviesen oportunidad de verlo por allí :P. Estuvo muy bien pero nos dejó con las ganas de un show junto a Alex Turner…

Casi sin tiempo de reacción comenzaba en el escenario “principal” uno de los dos grandes alicientes de la noche: The National. El mayor hándicap de este grupazo de Ohio es que no era nada sencillo defender tu disco más pausado e intimista en un festival con más o menos cincuenta mil personas esperando LOS TEMAZOS. Pese a todo, una sabia elección de las coristas (entre las que destacaba mi admiradísima Lisa Hannigan) y el acostumbrado buen hacer de los hermanos Dessner junto a la calidad de las canciones elegidas hicieron que una primera mitad del concierto se me pasara en un suspiro. La segunda parte empezó genial con Day I die y ya fue el despiporre total para Matt Berninger, que no pasaba por su mejor momento vocal (pobre Mr. November) y decidió entregarse a su público y profesar su amor por las cámaras. Eso sí, lo dimos todo con Graceless, por supuesto.

En el otro escenario y en directo para La 2 empezó como diez minutos después el concierto de los Smashing Pumpkins. Por cierto, he de hacer notar que algunos conciertos terminaron un poco antes de lo previsto y se hizo muy sencillo organizar la logística de cambio de escenario entre actuación y actuación. Quizá esto se deba a que no había tantísimos artistas por encajar en la tablilla horaria 😛 pero se debe agradecer.

El inicio de los Smashing Pumpkins fue acojonante, con esa Sarabanda de Haendel que te impresionaba también en Barry Lyndon, una de las obras maestras de Kubrick. Y ya si luego te entran esos tres máquinas de la música de los 90 pues imagínate :D. La elección del setlist fue muy apropiada, ya que nunca desentonan los (dos) temas nuevos si los metes entre clasicazos. Me resultan muy interesantes (la Pitchfork puede decir misa) Knights of Malta y Solara. No faltaron obviamente Bullet with butterfly wings, Disarm, Ava Adore, 1979, Tonight Tonight y Today. James Iha nos doró un poco la píldora y nos dijo que le encantó Madrid y tal… ya estuvo el año pasado, pero no lo vimos con el clásico bocata de calamares ni con su relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor. Volved pronto, por favor.

Poco después tocaba el único momento en el que un grupo nacional pudo sacar pecho ante los mandamases del rock alternativo mundial en inglés. Estaba claro que ese grupo tenía que ser Vetusta Morla. Siempre nos sorprenden con algún cambio en las letras… reconozco que un poco más y se me va la Coca-Cola (sí, tenía que conducir después) para otro lado cuando escuché su referencia al flamante alcalde de Madrid… No quedó ahí su reivindicación, pues se mostraron manifiestamente en contra de la retirada de Madrid Central y también de la ausencia de grupos españoles en el cartel… por lo que no llegaron a hacer su acostumbrado remix de canciones de compis en el festival, pero Pucho cantó un poquito de “I wanna be your dog”.

Eso sí, no faltaron los momentos para tocar la fibra del personal: Maldita dulzura, Copenhague, 23 de junio, Consejo de sabios (no, el grupo de Mikel no es capaz de hacer una canción así… y lo sabéis) y Los días raros. Así como los más bailongos de su repertorio… Dieron una imagen espectacular y prometen mucho para sus shows de Cádiz y Granada.

La noche terminó con lo que quedaba de Wolfmother y La Vida Moderna.

El sábado comenzó TEMPRANÍSIMO (18:10) con un auténtico mito de la música del siglo XX como es Johnny Marr. Con temas de sus dos últimos discos, el single Armatopia y temazos de los Smiths y uno de Electronic nos demostró por qué nos cae bien de verdad: quiere a sus fans y quiere que seamos felices de verdad. Y dice que en Inglatera no todo el mundo es un puto gilipollas… y creemos saber a quién se refiere :).

Más tarde y en una inimaginable sombra pudimos disfrutar del relajante y apacible concierto de Cat Power. Lamentablemente, no nos ofreció nada más que Manhattan de su guitarrero Sun, pero nos dejó un poquito de Nude as the news en Cross Bones Style. Os dejo una peasssssssso actuación de la muchacha en los 90 en el “Lo + Plus” francés:

Muy “Lana del Rey” me dijeron que sonaba Chan Marshall… ¿No será al revés? ¿Quién fue antes el huevo o la gallina? Me dejáis sin palabras…

Por si nos habíamos relajado mucho venía justo después el verdadero huracán humano de este festival. Un torrente de voz y de simpatía llamado Beth Ditto (cambio de vestuario incluido, porque para diva, ella) que junto al resto de Gossip nos hizo movernos sin control alguno. Por favor, ¿¿¿¿quién no ha acompañado el oooooo ouhhhhhhhhouhhhhhhhouhhhhhhh de ese temarraco que es Standing in the way of control???

Más tarde llegó el momento intimista más maravilloso de la jornada con el concierto de Mogwai, que empezó muy fuerte con Take me somewhere nice, Jim Morrison y Hunted by a freak (¿¿¿qué se canta???) entre las cinco primeras canciones. No defraudaron y terminaron por todo lo alto con We’re no here!

El ruidoso concierto de estos escoceses no se vio afectado para nada por el otro ruidoso concierto (de Prophets of Rage) que estaba ya terminando en uno de los escenarios más grandes. Una pena que me lo perdiera, pero Escocia es Escocia…

Otros de los mayores representantes de las islas británicas de los últimos años es Robert Smith y para muchos de los que se acercaron al recinto del Mad Cool ver a The Cure era su mayor prioridad. Para lo que es un festival, un concierto de dos horas y cuarto es algo excepcional. Y he de decir que se me hizo de todo menos corto… fue mágico el dominio de los tiempos y de las canciones del setlist por parte de estos cinco magos… mención muy destacada al gran trabajo en el bajo de Simon Gallup, responsable también en una gran gran medida de esas melodías que rápidamente conocemos e identificamos como temas de The Cure.

Ya los vi en 2016 y sabía que mis favoritísimas no iban a faltar: A forest, High, Inbetween days, Pictures of you, The caterpillar… y por supuesto las cuatro más míticas: Close to me, Friday I’m in love (aunque era sábado… Robert Smith es adorable), Why can’t I be you y Boys don’t cry… Ya os digo si es adorable Robert que se quería quedar con todos nosotros, no se iba del escenario… ❤

Ya reventado después de dos horas y cuarto de The Cure y después de una visita al grifo de agua by the face empezaba la diva sueca por excelencia: Robyn. Lamentablemente no cantó nada de su experiencia junto a Royksöpp pero la colección de temazos fue cayendo uno tras uno. Vimos un espectáculo muy blanco y vaporoso (una sábana estaba ahí colgada y no sabemos muy bien qué hacía) y a Robyn moviéndose como nunca e incluso arrastrándose por el escenario con la elegancia de la que solo ella es capaz de hacer gala.

Ese final con Dancing on my own, Missing U, Call your girlfriend y la ENOOOOOORME With Every Heartbeat fue para mí el de Mad Cool 2019. Ha sido una edición que pintaba peor de cómo acabó. Habrá que darle un voto de confianza al Mad Cool. A ver con quién nos engañan para volver en 2020 🙂 Os dejo una lista con una canción de cada uno de los artistas mencionados en estos dos post… En cuestión de tres semanas, ¡¡SONORAMA!!

Mad Cool 2019: la pseudocrónica (I)

¡Menos es más! No es necesario un sold out para sacar pecho. Un buen cartel con algo de riesgo y una organización seria son motivos suficientes para darle un voto de confianza.

Un año más hemos sobrevivido al Mad Cool, el festival burbuja por excelencia. El que surgió de la nada llenando un vacío que nadie pedía llenar. El que se trajo a guiris random a hacer cosas de guiris a la capital de España sin un partido de fútbol de por medio. El que se hizo famoso en medio mundo por una cosa muy triste y el que nos ofreció la cancelación por sus c0j0nes morenos de los Massive Attack el año pasado.

La cosa no pintaba muy bien por una errática comunicación por parte del festival de las cosas más elementales como los medios de transporte, si se podría aparcar… Finalmente nos quedamos sin línea 8 de metro toda la noche y también sin aparcamiento de pago para la gente “normal” (no VIP). Parece ser que no fue tan mal la alternativa planteada por la organización/EMT de los autobuses lanzadera a Plaza de Castilla (aunque considero que dejar a la gente varada a las tantas de la mañana allí tampoco era la mejor opción) y los taxis y VTC a cholón. En el caso que me afecta, no tuve mayor problema en aparcar cerca del recinto 🙂

No sé muy bien por qué (por la paaaaaaaaaaasta, aprovechando el huracán Rosalía) se sacaron de la manga una fiesta de bienvenida de paganini (excepto para los admirados VIPs y los influencers) que sumó sobre todo por las intervenciones de Don Broco, Metronomy (un poco más y le da algo al señor Joseph Mount que ahí estaba con su sudadera y pantalón largo de felpa) y sobre todo al subidón de energía que aportaron The Cat Empire (un grupo que podría tocar después de las 12 perfectamente y no a la luz del día) y sobre todo Bring Me The Horizon. Estos últimos dieron nos ofrecieron un concierto cortito pero a la altura de las circunstancias. Lykke Li no brilló tanto como yo esperaba. La noche terminó pronto, sin mayores preocupaciones entiendo para las 30.000 personas que asistieron, no tuvieron problemas para pillar el metro u otros medios de transporte público.

 

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Clásica foto del vaso del festival para dar un poco de envidia

El jueves comenzó por mi parte con el grupo americano La Dispute, en su primera visita a nuestro país, bajo un sol de justicia que no hizo amedrentarse a los de Michigan. Contar con ellos fue todo un acierto por parte del festival. Más tarde vino Lauryn Hill (que Iggy Pop me perdone), precedida por una DJ que no supimos muy bien qué pintaba ahí. Mereció la pena no abandonarla porque demostró que como ella hay pocas.

Sin tiempo para mucho descanso vino uno de los momentos más emotivos de la noche: la actuación de Bon Iver. Su apuesta por el folk clásico con toques electrónicos en directo realmente te llega al alma. Después mi idolatrado Noel Gallagher volvía a hacer las delicias de los fans de Oasis con lo mejor de su reciente discografía en solitario y seis temas de Oasis. Pelos de punta por supuesto con Don’t look back in anger y Stop crying your heart out. Tocó menos caras B que la última vez que lo vi, pero ahí estuvo Half the world away… que se ha convertido en una favorita para él, parece ser 🙂 Terminó versionando “All you need is love”, por si alguien no se había dado cuenta cuál era el grupo que inspiró a los Oasis… Por cierto: Rosalía? Who? What’s that? Cada día admiro más a este buen hombre.

La noche terminó con un impecable y animadísimo concierto de Vampire Weekend (siempre en diciembre bebiendo horchata) y el subidón de energía que te traen los Chemical Brothers.

Seguiremos con esta pseudocrónica en el día de mañana (como muy pronto) 😛

Dobles y pinchos

19:15 ¡Ya está bien! Pasas la tarjeta y te vas. Un día más, un día menos (es jueves y además has quedado… ¡mola!). Eres el típico currito en tu departamento que saca el trabajo que no sacan los otros… puede que por incompetencia o directamente porque quieren. Sales corriendo hacia la parada del autobús y ahí ves llegar al 157 justo cuando te sitúas y levantas la cabeza. Está claro que es tu día de suerte… y ya si encima no hay atasco llegarás pronto a Plaza de Castilla. Luego un ratillo asumible en la línea 1 y llegarás a Bilbao (la glorieta).

Estaba claro que La Casa de la Tortilla no era el sitio más romántico para quedar pero oye, el ambiente mola y lo que importa (la tortilla, claro) mola también. Ya han pasado casi doce meses y sigues tan fascinado como el primer día o casi más. Tus amigos te han dicho que después de dos semanas sin verla mejor hubieras elegido un sitio más romántico y menos concurrido para hablar pero era vuestro sitio especial y esas cosas… que si allí fue la primera vez que notaste aquella mirada, que si allí se rió de ese chiste tan horrendo que a NADIE le gustaba menos a ella. Pero nada, me decían que había que elegir un sitio para hablar.

Hablar, hablar, hablar… ¿Hablar? ¿De qué? Si está todo hablado. Si no hablamos todos los días es porque o bien me engancho yo en una conferencia por una incidencia en la India o más lejos o porque ella se queda dormida viendo no sé qué en no sé dónde. Reconoces que no te gusta estar solo en el sofá mirando Instagram, Twitter o un blog de viajes que te cuenta historias y sitios que no te puedes perder de sitios tan cercanos como Nueva Zelanda. ¡¡Qué perra tiene la gente con viajar!!

Viajar, viajar, viajar… ¿Viajar? Ah, sí. Teníais un viaje en mente para otoño a Turquía pero no termináis de cerrarlo por alguna cosa o por otra. Tú estás preocupado por un proyecto que probablemente va a salir en la fecha indicada pero bueno, entiendes que hay cosas más importantes y decidiste solicitar tres semanas a finales de septiembre. De hecho esta misma tarde te llegó un correo electrónico del departamento de Recursos Humanos aprobando dichas vacaciones. Era importante tener las vacaciones y el calendario claro para irse a la agencia de viajes (tu ordenador) y reservar vuelos, hoteles… todo eso.

Eso sí, notabas un runrún en la cabeza y te esforzabas por silenciarlo. ¿Qué pasaba? Pues eso, que el tiempo pasaba y por una cosa o por otra no terminabais de cerrar el viaje. “Lo vemos el mes que viene, que estoy fatal de pelas” era lo que ella solía decirte.

Como buen caballero que eres le ofrecerás adelantarle el dinero de su billete. No andas mal de pasta y puedes hacerlo. Total, es un mes que no vas a ahorrar pero la extra está al caer y “es que ni se va a notar”.

Llega la hora y ahí estás puntual en la barra y con dos dobles. Te traen un par de pinchos de tortilla. ¿Qué te puede pasar?

Tomavistas 2019… Ojalá todos fueran como tú.

Parece mentira que ya estemos con junio empezado y sus noches que empiezan pasadas las 10 de la noche… Con el final de la primavera afloran (ja… ja…) los primeros festivales y he de decir que en Madrid somos muy afortunados de contar con el Tomavistas.

No solo por su localización muy cercana al centro de la ciudad, por la excelente elección de Cervezas La Virgen como proveedor, por el fabuloso recinto que es el Parque Enrique Tierno Galván y por el aforo razonable del mismo… también por la excelente selección de artistas que conforman su cartel. Ojalá todos los festivales fueran así. Aquí me dedicaré a hablar de los que vi y mis sensaciones.

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Cartelazo y cerveza de verdad

El viernes empezó con el dúo (ella a la batería y él a la guitarra… ¿no os recuerda a otro famoso dúo de la década pasada?) Niña Coyote eta Chico Tornado y yo junto a Julián Villagrán y Jon Plazaola y sus coleguis. Unos auténticos guerreros del escenario que abrieron el camino al trovador cántabro Ángel Stanich. Con su manager Chema Rey (qué pesados hemos sido todos con él cuando pinchaba en el Sonorama, pero él no nos ponía nunca lo que le pedíamos… 😛 ) en la pista y las alusiones al gran Lenin Tumbao nos presentó alguna canción de su último EP Máquina con esa portada tan 8 bits (o 16, no sé).

En el escenario principal lo precedieron los fantásticos chavales de Triángulo de Amor Bizarro, que nos ofrecieron ¡¡dos canciones nuevas!! Llevaban un tiempo sin actuar porque dijeron que hacía mucho que no salían de la cueva… pues oye, tampoco hace tantísimo que os vi =). Después de pillar un medio litro de la fantástica Session IPA Tomavistas de Cervezas La Virgen (¡el domingo pasado todavía era posible encontrarla en la fábrica!) en primera fila para no perderme detalle de Cigarettes after sex. Los Cala Vento me odiarán por pasar de ellos pero ¡¡ya me he comprado la entrada para su concierto en Córdoba en noviembre!!

La delicadeza, la sensualidad y el susurro de la voz de Greg González y la música de los suyos emocionó a los congregados… una importante colonia de gente de fuera (¿gente de Erasmus? Probablemente, se comportaban, no como sus paisanos del Mad Cool). Tan ensimismados estábamos con la voz de Greg después de Affection, Crush o Each time you fall in love que cuando se dirigió por primera vez al público nos chocó un poco que no fuese tan delicada y angelical como cuando canta. Ah… y ni una palabra en español… no es como Paul Banks que no para… xD

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¡Un Greg salvaje apareció en la niebla!

Más tarde y por desgracia un poco atrás experimenté la psicodelia de las guitarras de Wooden Shjips y sus temas largos que no te puedes sacar de la cabeza… El abrigo del escenario “menos grande” del Tomavistas (había otro más, casi de juguete en las gradas del anfiteatro del parque), rodeado de árboles y junto al Planetario de Madrid no nos hacía presagiar que justo al abandonarlo experimentaríamos una ventolera que hizo que me acordara de mi yo de siete horas antes al pensar que a lo mejor no iba a hacer tanto frío, que con un jersey finito valía 😦

Eso sí, el espectáculo del escenario principal era como para no perdérselo. Como para pasar frío y quedarse congelado porque lo que estás viendo es para no olvidarlo. Me refiero, claro está, a Beach House. Victoria (que estaba muy contenta de estar allí y nos lo dejó bastante claro) y Alex nos presentaban más o menos los temas de su último disco (7, como la canción de Catfish and the Bottlemen… jaté) pero no se dejaron atrás los de Bloom (tremendo discazo) y Depresion Cherry. Fue muy mágico el momento en el que se sintió (decir que simplemente sonó es quedarse corto) Space Song, Wishes o Myth. Fueron lo mejor de la noche, no lo digo yo solamente.

El sábado empezó bastante pronto (apertura de puertas a las 12:50 ¡!) pero yo llegué con Soleá Morente, que acompañada de Napoleón Solo volvió a dar las sensaciones tan fantásticas que ofreció en el pasado Sonorama. Nadie se atrevió a decirle que no cuando nos dijo eso de Baila conmigo. Después le tocaría a Enric Montefusco presentar su reciente nuevo álbum que también tiene nombre de otra importante avenida barcelonesa: Diagonal. En un formato muy de su estilo últimamente no dejó atrás el temazo de los temazos de Standstill: ¿Por qué me llamas a estas horas?. Romper un silencio así no tiene perdón pero lo que no tenía perdón era romper (mejor dicho tirar) el cable y cortar a Enric cuando empezaba Adelante, Bonaparte. Como ya nos tiene acostumbrados, no se quedó contento y bajó a cantarse dos temas más con el público demostrando una vez más que es uno de los más grandes. ¡Así se hace!

Tras el paréntesis necesario para café, copa y demás volvimos con LA VOZ de esta edición, que no es otra que la de Nina de Juan de Morgan para justo después volver a la América que más nos gusta, que es la que habitan Ryan Adams (cuando se porta bien con la gente y con las mujeres, cuando es un artista como la copa de un pino) o Jeff Tweedy. El country más alternativo de esta edición venía de la mano de Cass McCombs.

Más tarde, Carolina Durante nos hicieron ver por qué lo están petando tanto actualmente. Con esas letras tan profundas a veces y también en algunas ocasiones carentes de vergüenza (y me parece fenomenal) es imposible no triunfar. ¿Tienen techo estos chicos? Joder, no sé. Y justo después otras que son muy grandes también fuera de nuestras fronteras, las Hinds.

Con permiso de ellas, desaparezco pronto del escenario con nombre de las botas que lleva el japonés que sale en el segundo episodio de The IT Crowd. El motivo, va a empezar en pocos minutos uno de los grupos más grandes de esta edición del Tomavistas: Spiritualized. Jason Pierce es una persona a la que no le va nada bien lo del ego, pues se queda quieto en su lado del escenario tocando y cantando y cede el protagonismo al resto de componentes que lo acompañan. Fue un concierto muy muy centrado en las canciones de su último disco que tocó enterito. Eso sí, sonaron Come Together y Soul on Fire. Para mí se quedó como lo mejor de este sábado junto con los señores que vinieron a continuación (me perdí a Mucho, sí, lo reconozco): Deerhunter.

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Para Coronado lo que tengo aquí colgado

Casi todo el mundo coincide en que se salieron del pellejo con Halcyon Digest. Por supuesto sonaron las más grandes de ese disco pero estos chavales, que se sentirían muy contentos de estar en un ambiente tan primaveral (no lo digo por el tiempo), venían a traernos los temas nuevos de su último (no tan bueno como los anteriores pero oye, está genial) disco. El que os escribe se emocionó con Desire Lines, como no puede ser de otra manera y esperó que llegara la mágica combinación de Cover me (slowly) con Agoraphobia peeeeeeeeeeeero no, el concierto terminó con la canción preferida del mayor consumidor de Bifidus del planeta (o no): Coronado. Habrá que intentar verlos la próxima vez que vengan a una sala grande, ¡please!

Cerramos la edición con el inenarrable pero maravilloso Joe Crepúsculo. Un creador de temazos tremendos como los ya clásicos Música para adultos, Vete a la mierda, Mi fábrica de baile o Pisciburguer. ¿No es pisciburguer la combinación perfecta? ¿Por qué no ha abierto ya la primera o el primer pisciburguer? Hamburguesa y cloro también son mi pasión, Joe.

Me despido esperando con ansia el próximo festival que será en julio (¡¡queda muchísimo!!)… os dejo con la lista compartida por el propio festival, en la que podrás escuchar música aquí mencionada y también la no mencionada, que será ¡¡incluso mejor!!

Los directos de 2018

Parece menterio, ya llevamos seis días de 2019 y todavía no ha caído ¡¡ningún concierto!! Salvo que vaya a alguno antes, el primer nombre de este nuevo año será Xoel López en Las Rozas, ¡a cinco minutos andando de casa!

Es una obligación moral repasar los (en esta ocasión) 20 mejores conciertos a los que asistí en este año pasado. Os cuento que mantengo casi diariamente una hoja de cálculo con todo lo que veo y voy comentando mis impresiones críticas o de fan… con el cambio de año hago resumen y aquí os lo pongo por orden, omitiendo grupos que se repiten por supuesto, para haceros más llevadera la lista XD.

Se quedan fuera sin merecerlo Zoé (tocaron tardísimo en Cádiz pero fue espectacular), Soleá Morente (radiante junto a Napoleón Solo), los Arctic Monkeys (pese a su controvertido giro artístico a mí me encantaron), Kasabian (mucho movimiento), Kokoshca (el batería lo dio todo), Dinero (se merecen lo mejor), Maga (grandioso concierto de fin de gira en el Ocho y Medio) y Código Vinagrio (un grupo que se merece actuar ya en una sala algo más grande presentando su nuevo disco).

Y sin más dilación aquí la tenéis:

20. Niños Mutantes (Sevilla, 18 de mayo)

Se presentaban los granadinos con la segunda parte de la gira de su décimo disco, en la que estrenaban el notable EP “Diez y medio”, que cuenta con una versión del poema de Rafael Alberti “A Galopar” con música de Paco Ibáñez. Con Alonso de Napoleón como otro mutante más y la amenaza constante de la lluvia nos ofrecieron un repaso de todo lo nuevo que ofrecían junto a temas clásicos.

19. Rival Sons (Madrid, 14 de julio)

Sin exagerar, Jay Buchanan es uno de los más grandes vocalistas que hay en el rock and roll americano. Se presentaron en un escenario modesto cerca de la zona de restauración y compitiendo con Depeche Mode al mismo tiempo. Y vaya que sí, Jay se lució como nunca. Hay que recordar el mítico paso de estos chavales por la sala Changó en mayo de 2016 (top 3 de ese año para mí)… no los veo beneficiados en un gran festival… quizá sí por la mayor audiencia pero su directo se desluce un pelín.

18. Arizona Baby (Sevilla, 19 de mayo)

Un año más Javier Vielba repite en esta lista. Puede ser que se haya ampliado a 20 para que repita, pero no es así… Nuevamente a una hora pésima (16:30) pero sin el sol del año anterior se presentaba allí como siempre, con sus historias, con su gran música, con el Señor Marrón. Tienen disco nuevo… si pasan cerca de vuestra casa no os lo perdáis.

17. Airbag (Madrid, 16 de noviembre)

Con la presencia inestimable de Alfredo Duro (¡¡al carrer!!) y el hype de haber hecho sold-out de dos noches en la Caracol los Airbag hacían sus dos últimos conciertos en Madrid marcados por un cambio de discográfica (se van de la multinacional a la indie, ¡qué cosas!), que nos traerá un nuevo trabajo en este 2019 (¡¡bien!!). Como siempre, un concierto marcado por los certeros guitarrazos de Adolfo y compañía entre el punk y el powerpop que terminó cantándonos sobre los cómics y los pósters pidiendo que dejáramos algo para el concierto del día siguiente…

16. Ángel Stanich (Córdoba, 26 de octubre)

El halo de misterio y alucinación que precede un directo de este extraño y adorable señor es mágico. Una persona que ha construido un nombre respetable gracias también a la ayuda de otro ser mítico y querido en esta casa como Javier Vielba, productor de su último disco. Allí me fui yo con mi bandera de Antigua y Barbuda. Presentando nuevos temas de un EP recién salido del horno y los de toda la vida (tampoco lleva mucho en activo pero se han convertido en clásicos) nos mantuvo muy entretenidos esa noche. ¿Cómo aguantar la espera hasta un nuevo concierto de este buen hombre? Por él hasta me mojé en primera fila ¡¡en Sevilla!! Mátame camión…

15. Nada Surf (Aranda de Duero, 10 de agosto)

Lo bueno se hace esperar y merece un lugar en las primeras filas (¡nuestra obsesión!). Tocaba celebrar los 15 años de un disco que quemé en mi Winamp en mis años universitarios: Let Go. ¿Quién no se ha sentido un poco Ted Mosby escuchando “Inside of love”? Moñadas aparte y con todas las puyas del mundo a Trump por parte del bajista Daniel Lorca, se tocó el disco entero y aún hubo tiempo de meter tres grandes hits como “Popular”, “Always love” y “Blankest Year”.

14. Ride (Madrid, 25 de mayo)

Después de la tormenta siempre llega la calma… y si en lugar de calma lo que viene es distorsión y el mejor shoegaze de los 90 representado por Ride molaría, ¿verdad? Pues presentando uno de los discos más esperados (21 años, casi tanto como Slowdive, que sacaron disco poco antes) y los grandes éxitos de los 90 como Leave them all behind o Vapour Trail se te olvidaba perfectamente que una hora antes te estaba cayendo encima la mundial mientras te cobijabas debajo de una mesa de Cervezas La Virgen (ahora usadas en su fábrica de Las Rozas).

13. Belako (Córdoba, 27 de septiembre)

El concierto de Belako mereció marcar el inicio de mis “vacaciones de otoño pero cuando es casi verano”. Era una de las últimas fechas de su gira “Render me numb trivial violence” y contaron con Mourn de teloneras y sus madres en primera fila. Nuevamente fue una descarga brutal de energía… no quemaron la sala pero porque nadie soltó combustible y la cerveza no arde¡!

12. Los Planetas (Málaga, 15 de septiembre)

¿Qué me ha pasado en este 2018? En un 50% de festivales me ha llovido… Lo de Los Planetas en Málaga fue espectacular y con un cierto “hype” (hacía 19 años que no pasaban por ahí, con lo cerca que queda de Granada) pero sobre todo por el tremendo chaparrón que cayó mientras tocaban “Un buen día”. Chaparrón que no amilanó a nadie, ni a J… aunque hubo algún problema muy puntual en el sonido. ¡Cosas del directo! Fue un concierto en el que se presentó “Zona Temporalmente Autónoma” y la única canción que sonó de “Una semana en el motor de un autobús” fue “Segundo premio”… una lástima que no haya sido más amplia la gira de aniversario de este discazo. ¿Qué nos tiene reservado este 2019 de Los Planetas? Por lo pronto un villancico junto al Niño de Elche en un supergrupo llamado “Fuerza Nueva”. Yo con este último soy muy crítico, me puede flipar (Deserto Rosso de Quentin Gas & Los Zíngaros) o lo puedo odiar (hay muchos ejemplos). Veremos…

11. Queens of the Stone Age (Madrid, 14 de julio)

Después de esperar casi en primera fila desde el concierto de Rag’N’Bone Man pues logré una digna posición frente a Josh Homme en el mejor pogo de mi vida. Además, el concierto acompañó… marcado por la lucha de clases en los festivales encabezada por el mismísimo Josh, que obligó a la seguridad a abrir la zona VIP para que pasara la gente (bien por ti).

10. Altin Gün (Madrid, 26 de mayo)

El sábado del Tomavistas fue más relajado y sin lluvia… pese a eso algunos vinimos preparados. Había escuchado poco a este grupo pero me fascinó su presencia folclórica y su música tan de otra época… tanto que suena muy moderno. Han acabado formando parte de listas de lo mejor del año y no me extraña. El bajo en muchísimas canciones es tremendamente adictivo y en el Tomavistas mereció la pena acortar la siesta para verlos en acción.

9. Johnny Marr (Madrid, 21 de noviembre)

El amigo Johnny (salió a saludar a los fans e incluso me hice una foto con él que pongo por aquí, perdonad mi cara por la emoción…) presentó su disco “Call the Comet” y tuvo tiempo de cantar un par de canciones de Electronic y un puñado de éxitos de The Smiths. Nos dedicó solo a nosotros “There is a light that never goes out” y cuando estábamos en la calle no paró de decirnos que nos metiéramos en un bar y cogiéramos calor. Ni que Madrid fuera Mánchester…

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No todos los días te haces una foto con un mito de la música… de ahí mi cara XD

8. Luis Brea y El Miedo (Madrid, 14 de diciembre)

Otro que no para de repetir en mis listas… ¡por algo será! El último concierto del año para mí fue uno de los más especiales. Presentaba su último EP “Supermariachi” y dio un sensacional repaso por toda su discografía. Y encima tuvo un ratito para hablar conmigo. ¡Un grande! Nos vemos en 2019 como muy tarde en el Sonorama ¿con un nuevo disco? Ojalá…

7. Toundra (Córdoba, 10 de noviembre)

Ya había visto a los Toundra en festivales, en recintos más pequeños pero también al aire libre, en el Palacio de los Deportes (llegaron allí antes que Los Planetas, Eric Jiménez fue todo un visionario)… la idea de ver a Toundra en una sala pequeña y recogidita como el Ambigú del Teatro la Axerquía me sedujo enormemente. La energía y el empuje de Esteban (sobre todo) y los suyos un poco más y me despeina en primera fila. Mereció la pena abandonar Madrid en el puente de la Almudena para verlos… y luego al terminar se me presentaron y yo que solo podía decir “lo sé, ya te conozco”…

6. Viva Suecia (Madrid, 13 de mayo)

Un concierto gratis en el que coincidieron abuelos, nietos, gente que no sabía quiénes eran esos Viva Suecia y muchos muchos indies. Ha sido uno de los grupos que más he visto en este 2018 y seguramente de mis preferidos a día de hoy… Tanto que este sexto lugar se me queda muy corto y para mí es casi como un primer puesto. Amar el conflicto (entonces solo se conocía como “Todo lo que importa”) sonó BRUTAL esta noche… y mereció la pena perderse el autobús de las 1:00 (p*to metro) por ver el concierto entero 😀

5. J. Ignacio Lapido (Córdoba, 16 de marzo)

Otra bajada a Córdoba más que merecida. Con la inestimable presencia de Jacinto Ríos en el bajo y otro grande como Raúl Bernal en los teclados presentaron los grandes temas de la carrera en solitario de este gran compositor, con la vista puesta en una más que posible reunión de los 091 en un futuro muy muy próximo…

4. Vintage Trouble (Aranda de Duero, 11 de agosto)

La música amansa a las fieras. Pero la música también puede levantar a los muertos… a lo mejor no literalmente pero la gente después de Izal en un Sonorama que daba sus últimos coletazos estaba bastante hecha mistos. Hasta que llegó Ty Taylor y puso a todo el mundo a mover el esqueleto… aunque el que más se movía era él. Y pese a todo lo que se movía, no se equivocó en una nota, no se le escuchaba respirar… Un prodigio que acabó por todo lo alto… en la torre de sonido y por encima del público desde dicha torre hasta el escenario.

3. La Casa Azul (Sevilla, 18 de mayo)

Último concierto de la noche del viernes en el Interestelar en el que hubo tiempo incluso para un pequeño bis: “Como un fan”. Termina otro año y sigue sin salir el nuevo disco de La Casa Azul (“La Gran Esfera” ya parece “La Gran Espera”)… pero vamos, que también estamos esperando el nuevo disco de Portishead o Los Centellas y sale el sol cada día.
En lo referente al concierto, reseñar la inclusión de dos temas nuevos ya sobradamente conocidos por todos (“El momento” y “Ataraxia”) y una de las últimas apariciones de “Chicle Cosmos” en los festivales… Esperemos que en este 2019 no deje de aparecer La Casa Azul por nuestros festivales y lance ya por fin su nuevo disco.

2. Mercury Rev (Madrid, 19 de septiembre)

Otro grupo que se hizo esperar muchísimo. Era la gira del vigésimo aniversario de su disco “Deserter’s Songs”, que supuso un éxito sin precedentes y que ni ellos mismos se esperaban. Jonathan Donahue, Grasshopper y los suyos se presentaron en el coqueto Teatro Lara y nos tocaron el disco entero además de una maravillosa versión de “Here” de los Pavement. En definitiva, un concierto que significó muchísimo para mí y del que hablaré a mis hijos… y mis nietos si mi vida de estrella del rock’n’roll me permite conocerlos xD. Un concierto que sería mi preferido del año si no llega a ser por la burrada que viene a continuación…

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But you forget, how the song goes, and tonite it shows…

1. Nine Inch Nails (Madrid, 14 de julio)

No intimides a Trent Reznor que te puedes llevar la hostia del siglo. ¿Tú has visto ese brazo? Más allá de este comentario que no tiene nada que ver con la música que hace el ganador de un Óscar por la banda sonora de “La Red Social” junto a Atticus Ross (hoy en día parte de su banda), hay que reseñar el tremendo conciertazo que hizo olvidar por un momento la pésima organización del festival Mad Cool (por no hablar de lo de Massive Attack, ni perdono ni olvido) y que nos dejó con un grandísimo sabor de boca. Afortunadamente se centró más en sus temas más míticos (sonaron tres de su nuevo disco) e incluso se atrevió a cantar “I’m afraid of Americans”. Muy mítico todo. Removieron las conciencias y los huesos de los asistentes con temazos como “Closer”, “The Hand that Feeds” o “March of the pigs”. Para remover corazones quedó “Hurt”, por supuesto.

¡A ver qué tal se presenta este 2019 de conciertos! Os dejo con una lista de una canción por cada artista aquí reseñado, por si os da por explorar nueva música o algo 🙂

@ilikefest vs. @interestelarsev: las comparaciones DUELEN

¡Hola otra vez! Volvemos a la carga con el tema “festivales”:

¡Ah! Qué maravilloso es la vida y las extrañas coincidencias… Pues resulta que desde el sábado a eso de las 16:45 aproximadamente hasta ayer por la tarde había dos festivales que tenían un cartel idéntico y con un único artista confirmado: VETUSTA MORLA. Con una salvedad: uno se celebrará en 2019 y otro en menos de dos semanas. Hablo del I Like Festival (13/10/2018 en Córdoba) y el Interestelar (24-25/05/2019 en Sevilla).

Ayer por la tarde los responsables del I Like Festival de Córdoba después de saberse ya hace tiempo que no había entradas disponibles, anunciaron que los grupos que cerraban el cartel de su “festival” eran Glaciar (Málaga) y Toulouse (Granada).

No tengo nada en contra de los grupos que han sido añadidos al cartel pero me parece que nos han “vendido la moto” de una manera bastante lamentable. Es vergonzoso que este fin de semana en Jaén los mismos gestores (Riff Producciones, empresa cordobesa, para más inri) ofrezcan algo como esto:

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¿Quién tiene más poderío? Sobran las palabras…

Un evento modesto pero bastante decente, la verdad, con un cartel muy representativo del indie español de los últimos años y la presencia de tres nombres (a mi juicio) muy potentes como Lori Meyers, Iván Ferreiro y La Casa Azul (¿por qué ninguno de ellos acompaña a Vetusta Morla el día 13?).

¿Qué ha aportado el festival que ellos organizan a Córdoba? Pues no sabría cuantificarlo pero casi cero… No han arriesgado nada, trayendo casi siempre a los mismos (han repetido dos veces los recordados Supersubmarina, Vetusta Morla, Fuel Fandango, así de memoria) y dejando un poco de lado la tan cacareada (ellos mismos lo dicen en su comunicado) apuesta por la escena independiente andaluza.

Casualidades de la vida, este fin de semana pasado la gente de The Music Republic (Arenal Sound, Viña Rock, Granada Sound…) sí que hizo un evento (gratis, aunque supongo que con el apoyo de la Junta de Andalucía) que apostó por grupos muy “en la casilla de salida” de la música, acompañados de algunos nombres ya algo consagrados:

Aquí sí que hay grupos emergentes…

En fin, poco se puede hacer ya. Solo queda esperar que el concierto (prometen dos horas) de Vetusta Morla sea memorable y nos haga olvidar esta torpeza a la hora de comunicar el cartel de un festival que decepciona y mucho sin haber abierto las puertas. ¿Ha sido por hacer caja? No sé, no quiero pensar mal… pero este año se me antoja que viene más flojo que en otras ediciones (que ya es decir).

Me da pena porque la empresa organizadora ha llevado victoriosamente eventos tan colosales como la gira de regreso de los 091 en 2016 o varias apariciones de colosos de la música como Mark Knopfler y Bob Dylan en nuestro país…

Solo me queda recomendarles que se piensen mantener una marca así (la de su “festival”), que visto lo visto tiene un futuro bastante negro. Aunque para mejorarlo no creo que tengan que esforzarse demasiado. Y si necesitan ayudas e ideas de alguien que lleva unos pocos años yendo a festivales por España y también fuera, pues me ofrezco por la voluntad como quien dice…

Por ahora: I DON’T LIKE THIS FESTIVAL. Por cierto, los de Cervezas Alhambra han adelantado por la derecha y a toda pastilla a los organizadores del I Like Festival ofreciendo TODO ESTO y gratis:

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Ahora vas y lo cascas