Los directos de 2018

Parece menterio, ya llevamos seis días de 2019 y todavía no ha caído ¡¡ningún concierto!! Salvo que vaya a alguno antes, el primer nombre de este nuevo año será Xoel López en Las Rozas, ¡a cinco minutos andando de casa!

Es una obligación moral repasar los (en esta ocasión) 20 mejores conciertos a los que asistí en este año pasado. Os cuento que mantengo casi diariamente una hoja de cálculo con todo lo que veo y voy comentando mis impresiones críticas o de fan… con el cambio de año hago resumen y aquí os lo pongo por orden, omitiendo grupos que se repiten por supuesto, para haceros más llevadera la lista XD.

Se quedan fuera sin merecerlo Zoé (tocaron tardísimo en Cádiz pero fue espectacular), Soleá Morente (radiante junto a Napoleón Solo), los Arctic Monkeys (pese a su controvertido giro artístico a mí me encantaron), Kasabian (mucho movimiento), Kokoshca (el batería lo dio todo), Dinero (se merecen lo mejor), Maga (grandioso concierto de fin de gira en el Ocho y Medio) y Código Vinagrio (un grupo que se merece actuar ya en una sala algo más grande presentando su nuevo disco).

Y sin más dilación aquí la tenéis:

20. Niños Mutantes (Sevilla, 18 de mayo)

Se presentaban los granadinos con la segunda parte de la gira de su décimo disco, en la que estrenaban el notable EP “Diez y medio”, que cuenta con una versión del poema de Rafael Alberti “A Galopar” con música de Paco Ibáñez. Con Alonso de Napoleón como otro mutante más y la amenaza constante de la lluvia nos ofrecieron un repaso de todo lo nuevo que ofrecían junto a temas clásicos.

19. Rival Sons (Madrid, 14 de julio)

Sin exagerar, Jay Buchanan es uno de los más grandes vocalistas que hay en el rock and roll americano. Se presentaron en un escenario modesto cerca de la zona de restauración y compitiendo con Depeche Mode al mismo tiempo. Y vaya que sí, Jay se lució como nunca. Hay que recordar el mítico paso de estos chavales por la sala Changó en mayo de 2016 (top 3 de ese año para mí)… no los veo beneficiados en un gran festival… quizá sí por la mayor audiencia pero su directo se desluce un pelín.

18. Arizona Baby (Sevilla, 19 de mayo)

Un año más Javier Vielba repite en esta lista. Puede ser que se haya ampliado a 20 para que repita, pero no es así… Nuevamente a una hora pésima (16:30) pero sin el sol del año anterior se presentaba allí como siempre, con sus historias, con su gran música, con el Señor Marrón. Tienen disco nuevo… si pasan cerca de vuestra casa no os lo perdáis.

17. Airbag (Madrid, 16 de noviembre)

Con la presencia inestimable de Alfredo Duro (¡¡al carrer!!) y el hype de haber hecho sold-out de dos noches en la Caracol los Airbag hacían sus dos últimos conciertos en Madrid marcados por un cambio de discográfica (se van de la multinacional a la indie, ¡qué cosas!), que nos traerá un nuevo trabajo en este 2019 (¡¡bien!!). Como siempre, un concierto marcado por los certeros guitarrazos de Adolfo y compañía entre el punk y el powerpop que terminó cantándonos sobre los cómics y los pósters pidiendo que dejáramos algo para el concierto del día siguiente…

16. Ángel Stanich (Córdoba, 26 de octubre)

El halo de misterio y alucinación que precede un directo de este extraño y adorable señor es mágico. Una persona que ha construido un nombre respetable gracias también a la ayuda de otro ser mítico y querido en esta casa como Javier Vielba, productor de su último disco. Allí me fui yo con mi bandera de Antigua y Barbuda. Presentando nuevos temas de un EP recién salido del horno y los de toda la vida (tampoco lleva mucho en activo pero se han convertido en clásicos) nos mantuvo muy entretenidos esa noche. ¿Cómo aguantar la espera hasta un nuevo concierto de este buen hombre? Por él hasta me mojé en primera fila ¡¡en Sevilla!! Mátame camión…

15. Nada Surf (Aranda de Duero, 10 de agosto)

Lo bueno se hace esperar y merece un lugar en las primeras filas (¡nuestra obsesión!). Tocaba celebrar los 15 años de un disco que quemé en mi Winamp en mis años universitarios: Let Go. ¿Quién no se ha sentido un poco Ted Mosby escuchando “Inside of love”? Moñadas aparte y con todas las puyas del mundo a Trump por parte del bajista Daniel Lorca, se tocó el disco entero y aún hubo tiempo de meter tres grandes hits como “Popular”, “Always love” y “Blankest Year”.

14. Ride (Madrid, 25 de mayo)

Después de la tormenta siempre llega la calma… y si en lugar de calma lo que viene es distorsión y el mejor shoegaze de los 90 representado por Ride molaría, ¿verdad? Pues presentando uno de los discos más esperados (21 años, casi tanto como Slowdive, que sacaron disco poco antes) y los grandes éxitos de los 90 como Leave them all behind o Vapour Trail se te olvidaba perfectamente que una hora antes te estaba cayendo encima la mundial mientras te cobijabas debajo de una mesa de Cervezas La Virgen (ahora usadas en su fábrica de Las Rozas).

13. Belako (Córdoba, 27 de septiembre)

El concierto de Belako mereció marcar el inicio de mis “vacaciones de otoño pero cuando es casi verano”. Era una de las últimas fechas de su gira “Render me numb trivial violence” y contaron con Mourn de teloneras y sus madres en primera fila. Nuevamente fue una descarga brutal de energía… no quemaron la sala pero porque nadie soltó combustible y la cerveza no arde¡!

12. Los Planetas (Málaga, 15 de septiembre)

¿Qué me ha pasado en este 2018? En un 50% de festivales me ha llovido… Lo de Los Planetas en Málaga fue espectacular y con un cierto “hype” (hacía 19 años que no pasaban por ahí, con lo cerca que queda de Granada) pero sobre todo por el tremendo chaparrón que cayó mientras tocaban “Un buen día”. Chaparrón que no amilanó a nadie, ni a J… aunque hubo algún problema muy puntual en el sonido. ¡Cosas del directo! Fue un concierto en el que se presentó “Zona Temporalmente Autónoma” y la única canción que sonó de “Una semana en el motor de un autobús” fue “Segundo premio”… una lástima que no haya sido más amplia la gira de aniversario de este discazo. ¿Qué nos tiene reservado este 2019 de Los Planetas? Por lo pronto un villancico junto al Niño de Elche en un supergrupo llamado “Fuerza Nueva”. Yo con este último soy muy crítico, me puede flipar (Deserto Rosso de Quentin Gas & Los Zíngaros) o lo puedo odiar (hay muchos ejemplos). Veremos…

11. Queens of the Stone Age (Madrid, 14 de julio)

Después de esperar casi en primera fila desde el concierto de Rag’N’Bone Man pues logré una digna posición frente a Josh Homme en el mejor pogo de mi vida. Además, el concierto acompañó… marcado por la lucha de clases en los festivales encabezada por el mismísimo Josh, que obligó a la seguridad a abrir la zona VIP para que pasara la gente (bien por ti).

10. Altin Gün (Madrid, 26 de mayo)

El sábado del Tomavistas fue más relajado y sin lluvia… pese a eso algunos vinimos preparados. Había escuchado poco a este grupo pero me fascinó su presencia folclórica y su música tan de otra época… tanto que suena muy moderno. Han acabado formando parte de listas de lo mejor del año y no me extraña. El bajo en muchísimas canciones es tremendamente adictivo y en el Tomavistas mereció la pena acortar la siesta para verlos en acción.

9. Johnny Marr (Madrid, 21 de noviembre)

El amigo Johnny (salió a saludar a los fans e incluso me hice una foto con él que pongo por aquí, perdonad mi cara por la emoción…) presentó su disco “Call the Comet” y tuvo tiempo de cantar un par de canciones de Electronic y un puñado de éxitos de The Smiths. Nos dedicó solo a nosotros “There is a light that never goes out” y cuando estábamos en la calle no paró de decirnos que nos metiéramos en un bar y cogiéramos calor. Ni que Madrid fuera Mánchester…

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No todos los días te haces una foto con un mito de la música… de ahí mi cara XD

8. Luis Brea y El Miedo (Madrid, 14 de diciembre)

Otro que no para de repetir en mis listas… ¡por algo será! El último concierto del año para mí fue uno de los más especiales. Presentaba su último EP “Supermariachi” y dio un sensacional repaso por toda su discografía. Y encima tuvo un ratito para hablar conmigo. ¡Un grande! Nos vemos en 2019 como muy tarde en el Sonorama ¿con un nuevo disco? Ojalá…

7. Toundra (Córdoba, 10 de noviembre)

Ya había visto a los Toundra en festivales, en recintos más pequeños pero también al aire libre, en el Palacio de los Deportes (llegaron allí antes que Los Planetas, Eric Jiménez fue todo un visionario)… la idea de ver a Toundra en una sala pequeña y recogidita como el Ambigú del Teatro la Axerquía me sedujo enormemente. La energía y el empuje de Esteban (sobre todo) y los suyos un poco más y me despeina en primera fila. Mereció la pena abandonar Madrid en el puente de la Almudena para verlos… y luego al terminar se me presentaron y yo que solo podía decir “lo sé, ya te conozco”…

6. Viva Suecia (Madrid, 13 de mayo)

Un concierto gratis en el que coincidieron abuelos, nietos, gente que no sabía quiénes eran esos Viva Suecia y muchos muchos indies. Ha sido uno de los grupos que más he visto en este 2018 y seguramente de mis preferidos a día de hoy… Tanto que este sexto lugar se me queda muy corto y para mí es casi como un primer puesto. Amar el conflicto (entonces solo se conocía como “Todo lo que importa”) sonó BRUTAL esta noche… y mereció la pena perderse el autobús de las 1:00 (p*to metro) por ver el concierto entero 😀

5. J. Ignacio Lapido (Córdoba, 16 de marzo)

Otra bajada a Córdoba más que merecida. Con la inestimable presencia de Jacinto Ríos en el bajo y otro grande como Raúl Bernal en los teclados presentaron los grandes temas de la carrera en solitario de este gran compositor, con la vista puesta en una más que posible reunión de los 091 en un futuro muy muy próximo…

4. Vintage Trouble (Aranda de Duero, 11 de agosto)

La música amansa a las fieras. Pero la música también puede levantar a los muertos… a lo mejor no literalmente pero la gente después de Izal en un Sonorama que daba sus últimos coletazos estaba bastante hecha mistos. Hasta que llegó Ty Taylor y puso a todo el mundo a mover el esqueleto… aunque el que más se movía era él. Y pese a todo lo que se movía, no se equivocó en una nota, no se le escuchaba respirar… Un prodigio que acabó por todo lo alto… en la torre de sonido y por encima del público desde dicha torre hasta el escenario.

3. La Casa Azul (Sevilla, 18 de mayo)

Último concierto de la noche del viernes en el Interestelar en el que hubo tiempo incluso para un pequeño bis: “Como un fan”. Termina otro año y sigue sin salir el nuevo disco de La Casa Azul (“La Gran Esfera” ya parece “La Gran Espera”)… pero vamos, que también estamos esperando el nuevo disco de Portishead o Los Centellas y sale el sol cada día.
En lo referente al concierto, reseñar la inclusión de dos temas nuevos ya sobradamente conocidos por todos (“El momento” y “Ataraxia”) y una de las últimas apariciones de “Chicle Cosmos” en los festivales… Esperemos que en este 2019 no deje de aparecer La Casa Azul por nuestros festivales y lance ya por fin su nuevo disco.

2. Mercury Rev (Madrid, 19 de septiembre)

Otro grupo que se hizo esperar muchísimo. Era la gira del vigésimo aniversario de su disco “Deserter’s Songs”, que supuso un éxito sin precedentes y que ni ellos mismos se esperaban. Jonathan Donahue, Grasshopper y los suyos se presentaron en el coqueto Teatro Lara y nos tocaron el disco entero además de una maravillosa versión de “Here” de los Pavement. En definitiva, un concierto que significó muchísimo para mí y del que hablaré a mis hijos… y mis nietos si mi vida de estrella del rock’n’roll me permite conocerlos xD. Un concierto que sería mi preferido del año si no llega a ser por la burrada que viene a continuación…

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But you forget, how the song goes, and tonite it shows…

1. Nine Inch Nails (Madrid, 14 de julio)

No intimides a Trent Reznor que te puedes llevar la hostia del siglo. ¿Tú has visto ese brazo? Más allá de este comentario que no tiene nada que ver con la música que hace el ganador de un Óscar por la banda sonora de “La Red Social” junto a Atticus Ross (hoy en día parte de su banda), hay que reseñar el tremendo conciertazo que hizo olvidar por un momento la pésima organización del festival Mad Cool (por no hablar de lo de Massive Attack, ni perdono ni olvido) y que nos dejó con un grandísimo sabor de boca. Afortunadamente se centró más en sus temas más míticos (sonaron tres de su nuevo disco) e incluso se atrevió a cantar “I’m afraid of Americans”. Muy mítico todo. Removieron las conciencias y los huesos de los asistentes con temazos como “Closer”, “The Hand that Feeds” o “March of the pigs”. Para remover corazones quedó “Hurt”, por supuesto.

¡A ver qué tal se presenta este 2019 de conciertos! Os dejo con una lista de una canción por cada artista aquí reseñado, por si os da por explorar nueva música o algo 🙂

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@ilikefest vs. @interestelarsev: las comparaciones DUELEN

¡Hola otra vez! Volvemos a la carga con el tema “festivales”:

¡Ah! Qué maravilloso es la vida y las extrañas coincidencias… Pues resulta que desde el sábado a eso de las 16:45 aproximadamente hasta ayer por la tarde había dos festivales que tenían un cartel idéntico y con un único artista confirmado: VETUSTA MORLA. Con una salvedad: uno se celebrará en 2019 y otro en menos de dos semanas. Hablo del I Like Festival (13/10/2018 en Córdoba) y el Interestelar (24-25/05/2019 en Sevilla).

Ayer por la tarde los responsables del I Like Festival de Córdoba después de saberse ya hace tiempo que no había entradas disponibles, anunciaron que los grupos que cerraban el cartel de su “festival” eran Glaciar (Málaga) y Toulouse (Granada).

No tengo nada en contra de los grupos que han sido añadidos al cartel pero me parece que nos han “vendido la moto” de una manera bastante lamentable. Es vergonzoso que este fin de semana en Jaén los mismos gestores (Riff Producciones, empresa cordobesa, para más inri) ofrezcan algo como esto:

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¿Quién tiene más poderío? Sobran las palabras…

Un evento modesto pero bastante decente, la verdad, con un cartel muy representativo del indie español de los últimos años y la presencia de tres nombres (a mi juicio) muy potentes como Lori Meyers, Iván Ferreiro y La Casa Azul (¿por qué ninguno de ellos acompaña a Vetusta Morla el día 13?).

¿Qué ha aportado el festival que ellos organizan a Córdoba? Pues no sabría cuantificarlo pero casi cero… No han arriesgado nada, trayendo casi siempre a los mismos (han repetido dos veces los recordados Supersubmarina, Vetusta Morla, Fuel Fandango, así de memoria) y dejando un poco de lado la tan cacareada (ellos mismos lo dicen en su comunicado) apuesta por la escena independiente andaluza.

Casualidades de la vida, este fin de semana pasado la gente de The Music Republic (Arenal Sound, Viña Rock, Granada Sound…) sí que hizo un evento (gratis, aunque supongo que con el apoyo de la Junta de Andalucía) que apostó por grupos muy “en la casilla de salida” de la música, acompañados de algunos nombres ya algo consagrados:

Aquí sí que hay grupos emergentes…

En fin, poco se puede hacer ya. Solo queda esperar que el concierto (prometen dos horas) de Vetusta Morla sea memorable y nos haga olvidar esta torpeza a la hora de comunicar el cartel de un festival que decepciona y mucho sin haber abierto las puertas. ¿Ha sido por hacer caja? No sé, no quiero pensar mal… pero este año se me antoja que viene más flojo que en otras ediciones (que ya es decir).

Me da pena porque la empresa organizadora ha llevado victoriosamente eventos tan colosales como la gira de regreso de los 091 en 2016 o varias apariciones de colosos de la música como Mark Knopfler y Bob Dylan en nuestro país…

Solo me queda recomendarles que se piensen mantener una marca así (la de su “festival”), que visto lo visto tiene un futuro bastante negro. Aunque para mejorarlo no creo que tengan que esforzarse demasiado. Y si necesitan ayudas e ideas de alguien que lleva unos pocos años yendo a festivales por España y también fuera, pues me ofrezco por la voluntad como quien dice…

Por ahora: I DON’T LIKE THIS FESTIVAL. Por cierto, los de Cervezas Alhambra han adelantado por la derecha y a toda pastilla a los organizadores del I Like Festival ofreciendo TODO ESTO y gratis:

La imagen puede contener: texto
Ahora vas y lo cascas

Oh, see!: la pseudocrónica

Cuando empiezo esta pseudocrónica estoy viendo en la tele este peassssssso vídeo del grupo mexicano Zoé, que no tiene nada que ver pero me gusta compartirlo:

Pues sí, el sábado pasado tocó bajar a Málaga a disfrutar de la primera edición de este festival organizado por los responsables del “En Órbita” que se celebra en Granada para San Isidro, más o menos.

Después de una previa de categoría en el bar “Jamones” (que ocupa el local del antiguo Bar Jamón) tocó coger el autobús nº 20 para ir al recinto. ¿Que hay que esperar 16 minutos para que llegue el autobús? ¡Pues dos cañas de San Miguel! ¿Cuánto cuestan? ¿Dos euros? ME QUEDO A VIVIR AQUÍ.

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Dadme Alhambra y seré feliz

En el lugar elegido para la celebración (el Auditorio Municipal) todavía quedaban algunos carteles del concierto estelar de la semana anterior, el muy feminista y amante de composiciones clásicas y barrocas Maluma… En tres o cuatro canciones del artista que estaba terminando cuando entramos (Amatria) ya tienes casi toda la variedad de vocablos usados en la extensa y prolija discografía del mencionado cantautor colombiano XDDDD.

Después de la recogida de vasos, fichas y demás… Carlos Sadness una vez más. Como siempre, mi atención puesta en Honolulu y Amor Papaya. Mientras tanto, hubo tiempo para el postureo máximo y para aparecer en el Twitter de mi marca de cervezas de referencia: Alhambra.

El outfit, ya que nos ponemos, no era demasiado nuevo… camiseta de 2014 de Pampling y vaqueros negros del C&A de vaya usted a saber cuándo. Perdonadme que hable sobre ropa y/o moda en este espacio pero considero curioso al menos mencionarlo. ¿Por qué? ¡Porque iba a estar todo el día lloviendo! Y caramba, lo que caía era un sol de justicia. Yo me dije… pues me pongo lo más antiguo que lleve en la maleta :p

Después y con la gorra del Sonorama Ribera ya en la cabeza vino un clásico como Coque Malla, que me sorprendió con una versión de “El equilibrio es imposible” de Los Piratas. Por supuesto, no faltaron las clásicas… faltó, eso sí, “Me dejó marchar” con Ferreiro (que andaría por allí).

Las pantallas ya típicas de La Casa Azul hacían acto de presencia y casi no se veían porque el sol seguía triunfando sobre la DANA. Como ya nos podíamos imaginar y como vienen haciendo en los últimos meses nos ofrecieron otro directazo impecable. No faltaron los temas míticos como “No más Myolastan”, “Superguay”, “Sucumbir”, “Esta noche solo cantan para mí”, “Cerca de Shibuya” y claro está: “La Revolución Sexual”. Esperamos el nuevo disco de La Casa Azul para el próximo puente, más o menos. Que no se retrase más, please. Como ya cuarto aperitivo en unas horas podremos disfrutar de “Nunca nadie pudo volar”, aplicación a la vida real de la historia de Franz Reichelt, ese señor que se tiró de la Torre Eiffel con unas alas que se hizo y no le fue demasiado bien. Otro temazo más y ya van…

Después, Iván Ferreiro nos presentó su nuevo álbum “Casa”. Un concierto muy similar a los vividos en los últimos meses, pero sin colaboraciones 😦 Volvimos a escuchar “Años 80” y (oh, sorpresa) “El equilibrio es imposible”. No me quejo, es un tema que nunca cansa. Y cómo no, acabó con “Turnedó” con un poquito de “Diecinueve” de Maga.

Después de un par de minigintonics de Tanqueray Seville (¡está tremendo!) vinieron Los Planetas. Que tienen un par de huevos muy gordos, pero ellos pueden hacer lo que quieran. Es el año del 20º aniversario del que (para mí no pero casi) es dicho por todo el mundo su mejor disco y siguen presentando el que sacaron el año pasado xD. Los iniciados hace poco en el incomprendido mundo planetario agradecieron seguro que empezaran con Islamabad y no con Los Poetas o alguna de esas densas que tanto les gustan de estos últimos años de carrera. Los tienen muy gordos porque tocaron seis canciones del último disco y una sola de “Una semana en el motor de un autobús”. Cerca del final del concierto cayó un tremendo chaparrón que hizo que bailar y disfrutar “Un buen día” fuese una experiencia casi mística para los allí presentes… fallito del sonido incluido. Quien fuese estuvo rápido para rearmar el cacharro. En fin, parece ser que estos tíos han cogido carrerilla, van por los escenarios sin altibajos y han recuperado para el setlist grandiosas olvidadas como “Prueba esto” (muy mítico ese videoclip con Juan de Pablos haciendo de cura) y “Nuevas sensaciones”. Que no nos dejen nunca.

Después, una visitilla a la zona de Food Trucks a ver qué se cocía por ahí (jaja…). Lamentablemente, algunos habían cerrado, ¿por problemas técnicos? ¿Se les había acabado la comida? Averigua… Quesadilla en mano y Sidonie. “El peor grupo del mundo” y uno de los más criticados en los últimos años por abandonar esa deriva psicodélica de sus inicios por el pop (de categoría, a mi juicio). En mi opinión nos siguen dando canciones memorables con letras muy jugosas y llenas de crítica y guasa como “Maravilloso”. No hay manera mejor de hacer crítica al chanchullo inmobiliario de los apartamentos turísticos y el empeoramiento de nuestra calidad de vida que con música.

Para terminar… el despiporre en confetti, tiras de papel y pelotas de plástico vino acompañado de temazos y de Elyella. En una hora quizá demasiado decente, pero ¡habíamos empezado muy pronto!

Con la mejor compañía posible (esos guapísimos chavales que salen conmigo en el tweet de Alhambra), está claro que se repetirá. La organización del festival estuvo genial: no nos tuvimos que acordar de ellos en ningún momento. Buena señal.

Aquí se acaba la temporada de primavera/verano de festivales. Nos vemos en próximas entradas de este blog, muy pronto 🙂

Sonorama Ribera 2018: la pseudocrónica (II)

Como continuación del post del miércoles, que nos quedamos en el viernes del Sonorama de este año. Nos quedan el sábado y el domingo… ¡que pasó de todo! Vamos a repasarlo.

El sábado comenzó bajando a las entrañas de Aranda de Duero. ¿Sabíais que su subsuelo está jalonado por una gran cantidad de bodegas? ¿Y sabíais que con el abono te permiten bajar el sábado y te regalan un vaso de vino, morcilla y chistorra (y otras cosas dependiendo del sitio)? Pues nada, sin habernos metido nada para el cuerpo fuimos a ello, debajo de la casa de la cultura y muy cerca de la Plaza del Trigo.

Después tomamos posición en la Plaza del Trigo porque a las 14:00 venía uno de los platos fuertes de la plaza: Carolina Durante. El ambiente estaba caldeado porque había muchíiiiiiiiiiiiiisima gente. Este año se estrenaba una nueva política de control de accesos que funcionó bastante bien y por supuesto lo que no faltó fue la gente de Protección Civil con las pistolas de agua de las máquinas Karcher.

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Si no sales empapado de la Plaza del Trigo es que no has estado

Tras una actuación corta que nos dejó ganas de más (a ver, tampoco es que tengan horas y horas de repertorio) no dejamos de maldecir al maldito lolololo y ya sabíamos todos de sobra que “Florentino paga bien” (¿dónde mandamos el CV?) nos llegaba una fabulosa notificación al móvil que nos decía que la sorpresa a las 15:00 sería ¡¡LORI MEYERS!!

Después de la experiencia cuasi fatídica del año anterior, en la que los lojeños nos ofrecieron un fabuloso concierto pero NADIE se sabía Ham’a’cuckoo (¡¡¡!!!), me esperaba lo peor: un par de canciones de Viaje de Estudios en las que nadie las siguiera o yo qué sé… Afortunadamente para la fiesta fue un recorrido por cinco o seis canciones de los últimos discos acompañada de una lluvia de flyers anunciando el concierto en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrizzzzzzzz el 29 de diciembre (va a ser que no interrumpo mis vacaciones de Navidad por ellos, lo siento en el alma).

Sin esperar que se vaciara demasiado la plaza buscamos un sitio dónde comeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrr y nos encontramos con #gentequevienealSonoramaytecuentasuvida mientras tomábamos unas Alhambra en el bar de referencia del año pasado: el Revolver Saloon. Y luego todo fue una sieshhhhhhta.

Estos hijos de fruta con los que fui (Jaime y Juande) se quedaron durmiendo pero yo me fui después de un leve pero necesario descanso hacia el recinto porque a las 19:40 tocaban Maga y yo tenía una necesidad muy imperiosa de verlos (porque soy muy muy muy fan) y de verlos en primera fila. Me puse un poco nervioso porque un autobús de los que iban al recinto se me fue en los morros casi literalmente y ya eran casi las siete de la tarde. Está claro que con el solano y tal pues habría tortas por estar de los primeros viendo a Maga. No me equivocaba:

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Aquí, luchando con la multitud por la primera fila

Maga, que dio un conciertazo en el que no faltaron ni “Medusa” de su primer EP (amor ❤ infinito por este tema) ni por supuesto “Agosto esquimal” (inspirada seguro en las nada tórridas noches de agosto arandinas), ni “Diecinueve”. Tras Maga vinieron los Sidecars y la consabida visita al puesto de comida asiática. No he comido allí otra cosa que no fuera el clásico pad thai vegano (por algo estamos en vegano)… nos dio tiempo a ver un poquito también a Los Punsetes y el enésimo outfit raruno de la amiga Ariadna.

Después y con algunos problemas técnicos que entiendo lo retrasaron vino uno de los grandes: Xoel López. Con todo el amor del mundo hacia el Sonorama y todo el mundo allí reunido cantó canciones de sus dos últimos discos sobre todo y nos ofreció “El amor valiente”, que no entró en el setlist de su última visita. No, no sonó “Que no”.
Justo después de Xoel vino la marabunta que quería ver a Izal. Yo los ví, sí, pero desde la distancia e hinchándome a palomitas de maíz ❤ en el puesto de Euromaster.

¿Qué tal Izal? Pues como siempre. De hecho todo bastante igual a lo que vi en Cádiz pero un poco más lejos. Y lo que dijeron espontáneamente pues vino a ser justo lo mismo que dijeron en Cádiz. Cuando se me acabaron las palomitas me dio tiempo a ver un poquito de la prueba de sonido de Arizona Baby, ellos sí que me flipan…

Después de la banda del Meister y el Señor Marrón vinieron los Dorian tras su desafortunada visita el año anterior en la que no funcionó nada. Por supuesto se recitó Arrecife (jajajaja mi colega Zurdo odia esta canción). Presentando su nuevo disco “Justicia Universal” y con un set algo más corto que en Cádiz en el que lo único que echamos en falta fueron MÁS PAPELITOS. Sin lugar a dudas darlo todo mientras suena “La tormenta de arena” (uno de mis himnos) y la tormenta que estás viviendo es de papelitos es una de mis cosas preferidas, últimamente. Además ya si cierras con “Los amigos que perdí” (saludos a Jaime Bayly), un tema del que siempre me fascinó ese estribillazo que es una pasada.

Justo después de Dorian y una salida en tropel hacia vaya usted a saber dónde (muchos a Nunatak) nos acercamos al escenario pequeño a reponer y mientras tanto empezaba Ladilla Rusa. Por supuesto grabé el momento Macaulay Culkin en el que se infiltró la voz de la camarera y la mía propia… Y más tarde llegó uno de los momentos estrella de toda la edición: Vintage Trouble. Nosotros veníamos avisados de lo que significaba un concierto de estos señores pero a mucha gente les pilló de sorpresa.

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Los baños, ahí al fondo a la derecha…

Similar a lo de Cádiz unas semanas atrás pero con más gente y más metidos en la fieshhhhhhhta. Por supuesto hubo su poquito de subida a la torre de sonido y el crowdsurfing final en el que un poco más y se nos cae.

Por nuestra parte el sábado acabó aquí. El domingo empezó con el desayuno de los campeones (birra y bocata de jamón un servidor) y El Meister dándolo todo en una Plaza del Trigo menos llena que el día anterior. Entre que ya se había ido mucha gente y otra estaba todavía durmiéndola después del lío de Nancys Rubias y Hot Chip la noche anterior… Después del Ilustrísimo Sr. Vielba y tras una breve visita al grandioso Ricardo Lezón vinieron los chavales de Cala Vento. Hay que ver la que son capaces de soltar con tan solo una guitarra y una batería. Son espectaculares.

La sorpresa del domingo (fecha en la que Xoel López cumplía 41, pero no le regalaron actuar en la plaza como en 2013 creo recordar) fueron los Varry Brava, que venían en plan after seguro. Esta gente son la fieshhhhhhhhta. Hubo un poco filtración de setlist en el sitio en el que nos quedamos (el chaval que estaba poniéndolo nos lo enseñó sin querer) y lo dimos todo en una relativa sombra. Y más tarde, tras una visita corta pero fabulosa al Lagar de Milagros (lugar de peregrinación obligado siempre que toca pasar por la zona) nos fuimos a la zona de acampada para disfrutar de los últimos (ya sí que sí) conciertos de la edición¡!

En un escenario/camión muy bien montado vimos en primer lugar a la banda multinacional (con un chaval de Dos Hermanas) Carmen Costa, con una afluencia de unos escasos 30 o 40 espectadores en unas condiciones bastante deplorables. Más tarde vendría el genuino y animoso Josete Villanueva en uno de sus últimos conciertos de su gira Zoo para dos (ya lo vi en Córdoba y Sevilla) que animó a bastante gente que estaba allí a la expectativa. Resulta que había un par de conciertos sorpresa (a las 21 y a las 22)…

Durante el concierto de Anaut (que molan mucho) llegaron un par de furgonetas con bastante secretismo. Una de ellas era una Mercedes enorme. Pocos minutos después llegó una notificación diciendo que para las 21 tocarían Julieta 21 (anda, jajajaja, qué coincidencia…) y TABURETE.

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¿Qué hemos hecho para merecer esto?
¿CÓMO? Salimos corriendo. No se me ocurre otra manera peor de terminar un festival que había estado muy bien organizado y que había aprendido de los errores del año anterior. No obstante, para el año que viene creo que han tomado nota de cosas que mejorar y es posible que les preparen un recinto un poco más grande para acoger a tantísimo fan de los festivales… Nos veremos allí, si Dior quiere y lo contaremos. Os dejo con la lista actualizada con los nombres que aparecen en este post (excepto uno, tabureteeeeeeeeeee). ¡Hasta entonces!

Sonorama Ribera 2018: la pseudocrónica (I)

No me he podido poner antes, perdonadme… además esto vendrá en dos cachos (es un festival de cinco días, meterlo en un solo post…)
Este año el Sonorama ha sido nuevamente una experiencia masiva. Afortunadamente la Plaza del Trigo me trató mejor que en la edición anterior en la que sufrí una comentada bajada de tensión bautizada como la canción de Miss Caffeina: “Mira como poto, mira como muero”…

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#Nosinmispulseras

El miércoles llegamos un poco más tarde de la cuenta a la zona de acampada y vimos el final del concierto de Correos, Kid Simius y la sesión de Intronauta DJ. Y conocimos a un grupo de colegas que venían desde Talavera y Mallorca (zonas muy cercanas entre sí, ya lo creo), con los que seguimos la fiesssssshta por el centro del pueblo hasta que se pudo.

El jueves amanecimos con un café vaso de pinta de cerveza y un bocata de jamón y nos fuimos a ver al quinteto madrileño Patio Rosemary, que me encantó su estilo entre las Breeders y Dover (¡¡pero con vozarrón!!). Más tarde estuvimos viendo a Jacobo Serra en la Plaza del Trigo en espera de que llegara el grupo al que teloneó el famoso 23 de junio en la Caja Mágica… pues no, al final vinieron los Cycle y nos fuimos (que no es que no sean míticos pero nos interesaban regular en ese momento). Para comer, esto:

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Rabas de calamar & Torreznos 4 da pipol

Después llegaba la primera siesta reparadora y preparadora de lo que íbamos a vivir en el recinto. Nos despistamos un poquito por Aranda y no llegamos a tiempo de ver a Tulsa (no hubo colaboración de Miren con Bunbury… ¿sorprende a alguien? 😦 ) pero sí a Soleá Morente junto a Napoleón Solo, Eduardo Espín -hijo de Carmen Linares- y su trío corista de gala (Lorena Álvarez, Remedios Heredia y Rocío Morales). Para mí fue la mejor actuación de la tarde/noche. Menos mal que esa misma mañana me compré mis gafas oficiales del Sonorama 2018 (¡muy chulas!) porque por momentos me emocioné y todo. Qué pedazo de final tuvo la joía con ese tremendo hitazo que es “Baila conmigo“.

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Soleá y Lorena Álvarez ❤

Más tarde fui a ver el final de Arco y me adentré en la carpa de humor (qué cosas) que habían preparado para el festival. Afortunadamente teníamos en el escenario una sesión de humor 100% andaluz, que me encanta: Toni Rodríguez y el Comandante Lara.
Después de la impepinable visita al puesto de comida asiática (¡¡sin faltar desde 2014!!) nos buscamos un sitio en condiciones para ver a Enrique Bunbury.

El directo de Bunbury, en su línea: muy bien. Pero todo muy similar a Cádiz solo que un cuarto de hora y tres canciones (me parece) menos. Supo a poco. Más tarde hubo gente que se durmió con Rozalén (jajaja no quiero señalar) pero creo que montaron un show muy sólido para todos los públicos que seguramente habría funcionado mucho mejor algo antes. A destacar la peasssssso camiseta de S.A. que llevaba la ídola Rozalén. Y por nuestra parte todo terminó con una aeróbica actuación de los míticos chavales de La Pegatina!!

El viernes empezó nuevamente con cerveza y bocata de jamón cerca del hotel (donde nos trataron muy bien as usual) y con Tomasito haciendo versiones de AC/DC en la Plaza del Trigo. ¡Puto ídolo! Rebajamos un poco nuestras pretensiones de primeras filas en la plaza y nos fuimos un poquito para atrás… la sorpresa esa mañana era ¡¡La M.O.D.A.!! ¿Pero no tocaban esa noche? JAJAJAJA, vivan esas sobredosis. Realmente la afluencia empezaba a ser agobiante por momentos y buscamos la salida para comer y echar la siesta.

Más tarde, en el recinto, tomamos posición para ver al cantautor peludo más popular y renombrado de los últimos tiempos: Ángel Stanich (o como dijo en Sevilla: Quique Setién).

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Juro que me recorto la barba antes que mi tocayo…

Antigua y Barbuda sigue siendo una de nuestras naciones caribeñas preferidas gracias a él. Nuestro amor sigue escupiendo fuego y “Mátame camión” queda como filosofía de vida hasta el infinito y más allá. Más tarde tocó la visita a la zona de restauración para estar listos ante uno de los momentos más esperados por el que os escribe: Nada Surf en directo. Después de haber visto a Matthew Caws en solitario (y cantando Evolution de Mercromina ¡!) creo que ya era hora, además en la gira del 15º aniversario de Let Go (disco muy escuchado en mi época universitaria, qué intenso e incomprendido era…). Después pasé de ver a Morcheeba (me arrepentiré de por vida) para seguir en mi maravilloso lugar de casi primera fila para ver a Liam Gallagher por segunda vez en este año.

¿Manchester United? ¿¿¿¿A que te meto con la pandereta????

Desgraciadamente, no estuvo muy allá, lo cual es una pena porque lleva un conjunto de músicos mítico… entre ellos un guitarrista principal con gafas muy al estilo de Noel (ahí queda eso).

Más tarde, actuaban en el escenario Aranda de Duero los que le precedieron en el Dcode del año pasado: los alemanes Milky Chance. Un grupo que me cae simpático, hace música bastante entretenidilla y van y triunfan con uno de sus temas más tranquilos y melancólicos: “Stolen dance” (ojo, es un temazo!!!). Más tarde vendría la apoteosis cuasi local (son de Burgos capital) de la Maravillosa Orquesta del Alcohol y por mi parte desde la primera fila (otra vez, ya no sé cuántas en este año): Viva Suecia. Los suecos, por fin de noche en un festival, demostraron que no les afecta no tocar con gafas de sol 🙂

Os dejo con una pequeña playlist con temas de los grupos que se han mencionado en este post (de Patio Rosemary no hay nada en Spotify… he puesto a las Chicks on Speed, que les molan bastante me parece) y ya regresaré con mi crónica del resto del Sonorama en los próximos días 😀

No Sin Música Cádiz 2018: la pseudocrónica

Siempre hay ganas de un nuevo festival y si es la primera vez que vas pues preguntas a amigos que hayan ido antes qué tal es la experiencia. Decidimos hace un tiempo cambiar de festival por la ausencia del alma del CPOP para mí: mi compadre máximo y compañero de fatigas Javi Columbia. No Sin Música partía con la pesada carga de reemplazar el inestimable hueco que deja el Contempopránea de Alburquerque (Badajoz).

Cádiz es una ciudad sensacional, pequeñita, preciosa. La zona del festival está en el muelle (si no eres de Cádiz puedes llamarlo puerto…) frente al edificio de La Unión y El Fénix a escasos metros del ayuntamiento, la estación y la terminal portuaria. Del recinto hay que agradecer enormemente las largas y eficientes barras y la amplitud del mismo para un aforo corto, que nos permitió disfrutar de los conciertos más multitudinarios sin apenas agobios. Destacar también la presencia de muchos agentes de la Guardia Civil, supongo que al celebrarse en un puerto no ha lugar la contratación de seguridad privada.

El jueves llegamos un poco tarde pero a tiempo de disfrutar de Marky Ramone y su banda en la que destacó su cantante vitoriano “Pela”, que sustituía a Sebastián de los Expulsados que ya pasó por Córdoba hace unos años. Más tarde llegaría el que es uno de los directos estrella de esta temporada: La Maravillosa Orquesta del Alcohol, muy característico por la rasgada voz de su cantante y su querencia por Johnny Cash …aunque su música recuerde más a otros grupos más recientes… pero no les quito ni un ápice de su arte y desparpajo. Ganas infinitas de volver a verlos en su salsa burgalesa en el Sonorama 2018. Después, los sevillanos Astropålido (con esa a que me recuerda tanto al sueco), que demostraron tener muchas ganas de agradar y de hacerse un hueco en el panorama indie andaluz y nacional. Sus melodías son pegajosas a más no poder y hablando de pegarse al menos tienen pegatinas en los baños de muchos bares de Andalucía ya… “haciendo SEO donde meo” xD.

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No os olvidéis de estos chavales…

Sidecars no me defraudó y sigo pensando que suenan de lujo, pero para mí el momento estrella de la noche fue la actuación de Dinero. Ofrecieron intensidad de más para que la noche fuera hacia arriba. ¡¡Bravo por ellos!!

El viernes empezó prontísimo, a las 18 horas nos esperaba Shinova en el escenario principal. Un grupo que musicalmente no me parece innovador y que no me lo pongo demasiado en casa pero que siempre tengo ganas de ver. El motivo: tiene al vocalista más carismático y magnético del indie nacional. Más tarde, Viva Suecia por quinta vez en lo que llevamos de año. Destacar la excelente combinación entre canciones más pausadas y celebrar la inclusión de su hit de 2018: “Todo lo que importa”. Se quejaron amargamente de tocar tan pronto: “Hola, somos Viva Suecia y estamos sobradamente acostumbrados a tocar con gafas de sol”. Los dos conciertos fueron de una hora de duración. Más tarde llegaría Kase.O con su show, del que difícilmente podrás pasar y no unirte.

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¿Qué hago yo aquí?

Tras una breve salida a buscar algo para cenar (había un Pomodoro a menos de 2 minutos de la puerta) se sobrevino la avalancha de fans de Izal, uno de mis grupos preferidos (risasssss). La verdad es que nos quedamos en un sitio bastante cómodo y no lo pasé mal, os lo juro.

Tras la desbandada post Izal (se irían 1500 personas, sin exagerar) pudimos darlo todo con Dorian. Un concierto que quizá habría dado más de sí con una duración algo más corta. El nuevo disco funciona bien en directo pero todavía no nos hemos hecho a las nuevas canciones. Destacar que falló el sonido justo en su tema clave “Cualquier otra parte” (solo 20 segundos, eso sí) y parecía que volvía a visitarnos el fantasma de su desgraciada participación en el Sonorama 2017, en el que no funcionó nada. Esperemos que brillen como se merecen en Aranda en unos días. Después de Dorian los más valientes nos quedamos a ver uno de los mejores grupos mexicanos: Zoé, que presentaban su nuevo disco Aztlán. Su canción “Azul” es para mí uno de los hitos de este 2018, al nivel de la canción del mismo título de Cristian Castro (esto último es cachondeo xD).

El sábado comenzó con uno de los grupos andaluces más infravalorados: The Milkyway Express. Probablemente por su sonido, muy americano, que los haría triunfar seguro mucho más fuera de Andalucía y España que aquí. Cumplieron con su ritual de tirar latas de cerveza al público en una tarde calurosa, si no fuera por la cerveza que era habría necesitado una xD. Espero que el tiempo los trate bien y en un tiempo vengan como las auténticas estrellas que son.

Vintage Trouble o cómo revolucionar al público en menos de 60 minutos.

Más tarde fue el turno del dúo de Isla Cristina Antílopez, que apenas pudimos disfrutar porque estábamos a otros menesteres… Tras un paso por la plaza de las flores y el típico pescaíto frito llegamos a tiempo de darlo todo con el grupo americano Vintage Trouble. Teloneros de AC/DC en su gira Rock or bust, llaman la atención por su blues rock y la energía de Ty Taylor en el escenario, en la zona vip, en la torre de sonido o deslizándose sobre el público de vuelta al escenario (best crowdsurfing ever!!!). Los disfrutaremos con atención en el Sonorama 2018.

Bunbury era el plato fuerte de la noche. Presentando algunas de las canciones de su último disco, una de las sorpresas (agradables) fue que ya no excluye las canciones de Héroes del Silencio de su setlist. Lamentablemente no terminó con “Y al final”, pero “Lady Blue” fue un cierre excepcional para un concierto que se hizo corto y en el que alguna gente buscaba la letra de las nuevas canciones (convergencia Bunbury vs. Los Planetas, ¡¡quién lo iba a decir!!).

Reconozco que pasé de Residente… vi en su día a Calle 13 y me gustó pero me cargó un poco. El cierre fue extremadamente festivo con La Pegatina pero duró poco… ya los disfrutaremos con más ganas en el Sonorama 2018.

Después de estos tres días, la combinación precio/calidad/ciudad hace que tenga muchísimas ganas de volver a Cádiz el año que viene a disfrutar de una nueva edición del No Sin Música!!!

Mad Cool 2018: la pseudocrónica

Pues nada, que me voy de festival y os cuento cómo me ha ido, qué he visto y esas cosas… lo de siempre.

Una vez más me dejé seducir por la increíble lista de nombres famosos y fascinantes que la organización de este festival nos ofrecía por 160 euros (después de un incidente confuso en el que se compraron por 175 euros). La culpa es mía. Sonríe.

Parece ser que en la primera jornada del festival hubo problemas en el acceso. No sé si la puerta de IFEMA es el mejor sitio para hacer un control de seguridad para aproximadamente 80.000 personas. Supuestamente esta gente sabe o tiene contacto con alguien con experiencia en gestionar estos flujos de personas. Pues parece ser que no fue la cosa muy fluida. En mi caso la espera era para entrar en el aparcamiento del recinto y el pico de coches que querían entrar pues se notó porque solo había dos carriles para entrar y por algún motivo que se me escapa tenían que ver los maleteros. Vamos, que podías llevar explosivos o lo que fuera dentro de tu coche pero en el maletero, no. Por cierto, el mío el primer día no lo vieron…

Tras este trámite salimos lo más rápido que pudimos fuera del aparcamiento hacia un paso bajo la M-11 y de ahí a un solar al principio con bastantes piedras y después con césped artificial supongo que algo más caro que en la edición anterior porque te podías sentar y no acababas con el culo como una carpeta xD. Eso sí, te cargaba de electricidad estática… GENIOS los que lo seleccionaron, GENIOS.

El jueves pasará a la historia como el día más caótico del festival hasta el viernes. Empezó con el pogo más temido: el del primer concierto. ¿Por qué? Guiris con las baterías a tope y un grupo como Slaves: dos chavales de los 90 estandartes del punk más guarro (pero encantador) ¡casi setentero! que resiste en esta década. Después de refregarse con gente que ya estaba como a las 12 de la noche pero a las 7 de la tarde, tocaba Mark. O. Everett a.k.a. E de Eels. Decidimos acercarnos un poco pero al final tomamos posiciones para ver el delicioso concierto de Fleet Foxes detrás de LA VALLA que había cerca de la torre de sonido: un sitio que a la postre fue muy estratégico pues permitía acceder rápidamente a una zona bastante apetecible del otro escenario grande que estaba al lado… Por eso cogimos tan buen sitio también para darlo todo con Tame Impala junto a un montón de escoceses que decían que era genial que hubiera festivales así en Madrid que como está lejos de la playa es mucho más barato (me descojono…). Y hubo un momento troll por mi parte cerca de unos chavales de Costa Rica a los que les dije “¡Viva Tailandia!” XDDDD. Se habían cogido el avión para venir a este festival y el FIB… Espero por su bien que disfruten del segundo.

Tras esto, el plato fuerte de la jornada: Pearl Jam. O lo que es lo mismo una sucesión de auténticos hits de los que nos emocionaron a nosotros y seguro que también a Steven Spielberg, de los que disfrutamos durante los 30-35 minutos que había que esperar (sin exagerar) para pedir una simple cerveza. Supongo que es culpa nuestra pensar que en un recinto para 80.000 personas es un lujo que te atiendan rápido y que te puedan cobrar de una manera rápida e indolora. ¿Qué pasó con las fichas? ¿No se puede pagar con la pulsera? En fin, la involución festivalera.

Más tarde llegó el despiporre total con Kasabian, saltos y tal… y un fin de fiesta con lo que quedaba del concierto de Japandroids… y ya valía que ¡el viernes había que trabajar!

Tras una fabada en el asturiano debajo de casa y una siesta reparadora llegamos a tiempo de ver At the Drive-In!! Qué pasada de directo y qué energía… el tío estaba loco XD. Y después un chaval que pese a lo que parecía no venía de One Direction, hizo una versión de Tina Turner y tocó una canción que era por la que lo conocía: James Bay (¿sobrino de Michael?). Después de eso: un poco de Ben Howard, un genio que merece otro sitio en el que desplegar su creatividad: el Teatro Lara por ejemplo.

Después había que coger sitio para los Arctic Monkeys, el plato fuerte de la jornada. Tras el lanzamiento de un disco bastante discordante con lo que venían haciendo, la gente no sabía muy bien qué podían ofrecer pero en mi humilde opinión estuvieron más que a la altura :). Con canciones de ahora que son un lujazo y las de antes que suenan algo distinto pero muy guay.

Y después la vergüenza de la jornada: el plantón de Massive Attack y la falta absoluta de explicaciones por parte de la organización… Un nuevo hito en la corta historia del Mad Cool. No voy a añadir nada más a lo dicho, solo que estuve en el dichoso “loop” una hora haciendo el gilipollas esperando que salieran. No quedaba otra que consolarse con la M.O.D.A. (hay que ver la cantidad de gente que iba a la moda, sin puntos…) o los Bloody Beetroots, a los cuales todavía no les pillo el punto pero molan.

Y en la jornada del sábado nos esperaban dos de los platos más fuertes del cartel para mí: Queens of the Stone Age y Nine Inch Nails. El primer grupo consiguió que viésemos casi entero el concierto de Rag’n’bone man (que está bien pero no soy fan) muy cerca de la primera fila. Tras una desbandada parcial con sentido Jack Johnson nos colocamos en una envidiable tercera fila junto a un empleado del Real Betis Balompié, un chaval de Huelva capital cuyo padre era de Rute y un simpatiquísimo y charlatán chaval australiano (la gente pensaba que era de UK… hay que ver más “Diversión con Banderas”). Una de las cosas con las que me quedo de este Mad Cool es con su cara al revelarle que “coger” en Argentina tiene un significado distinto al que tiene en España. Otra de las cosas con las que me quedo de este Mad Cool es con su cara al revelarle ese significado XDDDD.

QOTSA fue el pogo de mi vida supongo que por la duración (no hacía apenas calor y la gente estaba por la labor), por la afluencia (muchísima) y por la música. Mejor, imposible. Hubo momentos en los que no saltaba pero me elevaba por la presión entre la gente y un servidor de ustedes… XD MAGIA. Después de toda esta violencia desatada y la lucha de clases resuelta a favor de los que renegamos de las zonas VIP en unos segundos gracias a San Joshua Homme tocaba el balance de daños: se rompió un vaso de litro. Nada más <3, mi mochila del Sonorama de 2015 resiste.

Después, el inigualable directazo de Rival Sons. Jay Buchanan es una de las mejores voces del rock americano y no soy yo el único que lo dice. Lo malo de este concierto: fue muy corto y molestaba un poco el sonido de otro grupazo de allí, de California: Black Rebel Motorcycle Club. Pero los Rival Sons no se fueron xD. Lo dicho, otro de los hitos del festival para mí.

Estaba el nivel de euforia muy arriba cuando vino el que, personalmente, es el grupo de bajona-subidón por excelencia: Nine Inch Nails. Con una escenografía bastante rallante y una realización en las pantallas llevada a cabo por un colgao con una steady cam dando vueltas, nos ofrecieron un concierto para guardarlo en el corazón de piedra que tenemos algunos por siempre jamás. Hubo gente que se emocionó con el Hurt… yo en realidad lo hice con Closer, que pensaba que no la iban a tocar. Los ganadores de un Óscar (Atticus estaba ahí también) por “La Red Social” no nos fallaron.

El festival y la noche para mí se cerraron en primer lugar con otro inigualable concierto de mi tocayo Ángel Stanich. En Sevilla él dijo que venía de Santander y se llamaba Quique Setién. Al lado de la ciudad deportiva del Real Madrid dijo que se llamaba Cristiano Ronaldo y quería hacer un último “fuck you” al RMCF xD. Mátame camión es mi filosofía de vida.

Y para acabar… Underworld y sus cosas. Muy guay pero ya estaba todo el mundo derrotadísimo. El escenario principal era una agrupación de guiris sacados de una reunión de extras de Trainspotting mientras no dejaban de volar los vasos reutilizables que costaban un euro. Inenarrable.

En realidad creo que la falta absoluta de limpieza debería considerarse una medida más de protesta contra una organización que volvió a ofrecernos su peor cara… Así no.

Espero que os haya gustado la crónica. Al final pese a todos estos desastres uno se lo pasa bien y saca lo positivo de lo vivido. ¡Nos vemos en el próximo festival!