30 day music challenge

6 diciembre 2016

Bueno, para mantener las constantes vitales del blog un poco al alza he decidido hacer un reto que ha lanzado la amiga Sonia @Picuetarl en Twitter. Solo que lo suyo tiene mucho más mérito, ella lo va a hacer tres veces: una sin canciones de David Bowie y Bruce Springsteen y dos tandas más en honor a cada uno de ellos. ¡No sé lo que saldrá de mi “experimento”! Lo empiezo ahora en este día festivo 6 de diciembre a las 16:45 de la tarde.

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01. Una canción que te guste con un color en el título: Los Planetas – Ciudad Azul

02. Una canción que te guste con un número en el título: The Smashing Pumpkins – Zero

03. Una canción que te recuerde al verano: Janis Joplin – Summertime

04. Una canción que te recuerde a alguien que deberías haber olvidado: Nacho Vegas & Christina Rosenvinge – Verano Fatal

05. Una canción que debes poner MUY ALTA: Deep Purple – Highway Star

06. Una canción que te hace querer bailar: New Order – Crystal

07. Una canción para conducir: Tom Petty & The Heartbreakers – American Girl

08. Una canción sobre drogas o alcohol: The La’s – There She Goes

09. Una canción que te haga feliz: Belle & Sebastian – Funny Little Frog

10. Una canción que te entristezca: Portishead – Roads

11. Una canción de la que nunca te cansas: Wilco – Impossible Germany

12. Una canción de tu preadolescencia: Dee-Lite – Groove Is In The Heart

13. Una de tus canciones preferidas de los 70: Bobby Womack – Accross 110th Street (1973)

14. Una canción que te encantaría que pusieran en tu boda: Teenage Fanclub – Sparky’s Dream

15. Una versión de una canción por otro artista: Johnny Cash – Hurt (original de Nine Inch Nails)

16. Una de tus canciones clásicas favoritas (entiendo que música clásica): L’amour est un oiseau rebelle, la habanera de Carmen (Georges Bizet)

17. Una canción que cantarías a dúo con alguien en un karaoke: The Jesus and Mary Chain – Sometimes Always

18. Una canción del año en el que naciste (1983): Alaska y Dinarama – Perlas Ensangrentadas

19. Una canción que te hace pensar sobre la vida: Oasis – Stop Crying Your Heart Out

20. Una canción que tiene muchos significados para ti: Standstill – Feliz en tu día

21. Una canción favorita con el nombre de alguien en el título: Bat For Lashes – Laura

22. Una canción que te hace avanzar: Arcade Fire – Ready To Start

23. Una canción que debería escuchar todo el mundo: Mercury Rev – Goddess On A Hiway

24. Una canción de un grupo que te gustaría que siguieran juntos: Mercromina – La Gran Aventura

25. Una canción de un artista que ha fallecido: Leonard Cohen – You Want It Darker

26. Una canción que hace que te enamores: The New Pornographers – Letter From An Occupant

27. Una canción que rompe tu corazón: La Buena Vida – ¿Qué nos va a pasar?

28. Una canción de un artista con una voz que te encanta: Amaral – Estrella De Mar

29. Una canción que te recuerda a tu niñez: Iggy Pop – Real Wild Child (Wild One)

30. Una canción que te recuerda a ti mismo: Massive Attack – Angel

Pues eso es todo. Os la dejo en Spotify, por si os animáis a escuchar alguna canción🙂. Lamentablemente la canción de La Buena Vida no está disponible en Spotify, así que os tendréis que conformar con la (muy buena) versión de Reina Republicana… ¡Hasta otra!

 

¿Cómo termina algo que no ha empezado? La verdad es que por mucho que vas viviendo y observando, nunca dejas de aprender cosas de ti mismo, de tus fallos hacia los demás y de lo que le pasa a la gente que está tu alrededor. Hasta ahí podíamos decir que es lo normal, que no te puedes quejar de estar vivo y sufrir las consecuencias.

¿”Sufrir”? ¿Es esa la palabra correcta? No creo. Se disfruta en mayor o menor medida salvo que la situación sea tan triste y tan penosa que merezca la pena usarla.

Hace unos años (algo más de cinco) compré un cuaderno negro de tapa dura con gomilla para cerrarlo. De esos que en plena era digital vuelven a estar de moda, para apuntar vivencias y guardar dentro tickets de un restaurante, algún folleto doblado… no sé si es el uso apropiado. El caso es que no lo compré para mí, la idea era regalárselo a alguien especial que decidió no saber más de mí después de un tiempo.

Pues bien, el destino ha querido que después de un tiempo prudencial y varios reveses y varias candidatas lo inaugure yo. Porque ya iba siendo hora de tenerse algo en estima. Y no está nada mal escribir de lo fenomenal que me ha tratado Madrid desde que llegué el 31 de marzo de este año. Que quede bien reflejado para siempre en este blog o en ese cuaderno, al fin y al cabo (si el boli quiere) “escribimos cosas eternas”.

OJO: me he puesto a escribir porque la inspiración me ha venido gracias al temazo “The Black Notebook” de mis queridísimos amigos COLUMBIA. No dejéis de escuchar su trabajo “A Guide to Disappear (The Art of Disappearing Completely)”.

 

Queridos todos.

No soy muy amigo de hacer balance aunque en un ejercicio de limpieza democrática y desahogo con teclas de por medio vamos a escribir un poco. No me corresponde a mí (afortunadamente) realizar un escrutinio sobre si el 2015 ha sido un año bueno o no para la música y/o/u/ae/ae otros asuntos de interés. Pero hablemos de la música en lo que a mí respecta.

2015 ha sido un año de festivales y conciertos, muchos conciertos… ¡más que nunca! Los ahorros se han visto menguados pero la buena y sana compañía y la música en directo han hecho que merezca la pena. Mencionando especialmente a Xoel López, Toundra, Nacho Vegas, Napoleón solo y Rosendo… os tengo que dejar un mero TOP10 de los mejores conciertos de este 2015 para mí, confesando que no habría sido lo mismo este año sin estos artistas en directo…

10.- Bob Dylan (Córdoba – 09/07)

Por supuesto, él está en el puñado de 5 o 6 artistas que hay que ver sí o sí porque nunca sabes cuándo dejarán de girar. No es una gran voz, no nos mostró su faceta de cantautor a una guitarra pegado (de hecho, no cogió una guitarra en todo el concierto) pero gracias a sus músicos de acompañamiento y a una selección de canciones convenientemente arregladas y trucadas para la ocasión mereció la pena.

9.- Sidonie (Granada – 18/09)

Ya los había visto en el Sonorama después de Neuman, pero el concierto en Granada fue un poco más largo (no recuerdo si una canción más), más temprano (¡anocheciendo!) y más brillante. Por supuesto, con momentos crema y bailes de viernes (era viernes, de hecho), todo terminó con su nuevo clásico: “Estáis aquí”.

8.- La Habitación Roja (Córdoba – 16/01)

Grandioso concierto en el que Mario de Barbate lo dio absolutamente todo. Pongo esta fecha por poner una, porque LHR terminó siendo el grupo que más veces vi en 2015 (ocho) y sigue siendo el grupo que más veces he visto en concierto. Si sacan otro tema como “Ayer” en su próximo disco, me da a mí que tienen para otros veinte años en los escenarios. Recuerdo especialmente también el concierto en la piscina de Alburquerque, en el que se me reconoció como el becario de Mario😛

7.- Neuman (Aranda de Duero – 15/08)

Tengo todavía la entrada del concierto de Paco Neuman en la funda del móvil. Dice mi buen amigo Javi Columbia que es un grupo muy de estribillos y no puedo estar más de acuerdo con él. Pero reconozcamos que funcionan a las mil maravillas y en este directo sonaron como nunca. Tan tan bien, que les perdonamos el concierto del Contempopránea.

6.- Zahara (Córdoba – 06/11)

A partir de aquí la cosa se complica y hasta he pensado en poner un número 1 a estos seis que quedan… pero me voy a mojar. Zahara, qué pena que te tengas que desprender del grupazo que te ha acompañado en esta gira. Pero tú, tú sí que molas mil. Aquí en Córdoba tu concierto se me hizo muy corto pero intenso como pocos… algunos se quedaron “Con las ganas” pero no hizo falta.

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Anna, ¡cómo molas!

5.- Anna Calvi (Aranda de Duero – 15/08)

Me paro por un momento a pensar en lo grandioso que fue este año el Sonorama y sobre todo el día 15 (se me quedan fuera del ránking los Rufus T. Firefly que tocaron en la Plaza del Trigo). Anna seguramente era la artista a la que más ganas tenía de ver y no me decepcionó. Era yo casi el único chaval en primera fila (¿por qué? me sigo preguntando) y la tenía literalmente casi frente a mí. Ella, toda una virtuosa en la guitarra, nos demostró que es capaz de sonar delicada y amorosa (“Eliza”, “Suzanne & I”) como dura y rockera (qué pedazo de versión de “Wolf Like Me” se nos marcó). Después de ver a Anna Calvi tengo demasiadas ganas de volver a ver a Anna Calvi. Creo que sería una gran invitada a un Festival de la Guitarra… ahí lo dejo caer.

4.- Second (Córdoba – 30/01)

Probablemente, el mejor directo español hoy en día. Izal arrastrará a masas enfurecidas de jóvenas, pero Sean no necesita ukeleles para dominarnos a todos. En este primer concierto del año en Córdoba (el mes pasado hubo otro) no presentaron ningún tema del disco nuevo, pero dejaron claro que su repertorio no por conocido dejaba de ser exquisito. Canciones como “Más suerte”, “Muérdeme”, “Autodestructivos”, “Las Serpientes”, “2502” y por supuesto “Rincón Exquisito” sonaron demasiado bien aquella noche.

3.- Los Planetas (Sevilla – 16/10) 

Echando de menos “Toxicosmos” en este concierto y dejando de lado mis fanatismos exacerbados creo que objetivamente y con los datos encima de la mesa no podemos negar que hoy en día el grupo con mejor carrera en los últimos años en España sigue siendo Los Planetas. Muchos reniegan un poco/demasiado de ellos, diciendo que ya no son ellos porque se han rendido un poco al flamenco… Luego estos se derriten con “Ya no me asomo a la reja”. Dirán que el nuevo EP no vale un duro, pero no se pueden contener con “El duendecillo verde” y acaban diciendo que “le echaste gasolina a mi coche diesel y fui yo quien tuvo que pagar la reparación”. Que digan lo que digan, Los Planetas vendrán, cantarán, se despedirán, volverán, cantarán otra vez, se volverán a despedir y terminarán con “La Copa de Europa”. Y al final todos se irán contentos, “no sé como te atreves” a negarlo (canción que echamos de menos últimamente en sus conciertos…).

2.- Jero Romero (Aranda de Duero – 14/08)

Al cantante de los Sunday Drivers no le hace falta cantar canciones de su anterior grupo ni tener temas en inglés para asombrar en directo. En el Sonorama él y su excelente grupo (del cual Charly Bautista repitió en varios conciertos, como el de Tulsa) tocaron como si estuvieran en un escenario de 5 metros cuadrados, muy muy juntos… El apoteosis de la enrevesada letra de “Fue hoy” quedó para mí como uno de los mejores momentos de aquél concierto.

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Es una foto del Sonorama, pero bueno…

1.- Mercromina (Alburquerque – 25/07)

La vuelta de Mercromina ha sido una de las mejores cosas que nos ha pasado en este 2015. Joaquín Pascual y los suyos han pasado seguro un verano más que especial dando vueltas por toda España y dejando claro que sus grandes temas del pasado siguen muy presentes en nuestra vida, aunque hayan pasado ya 10 años de su marcha. Un comienzo de concierto con “La gran aventura” fue toda una declaración de intenciones, continuar con “Huracán” ya ni te cuento… La noche no era especialmente cálida y nos abrieron su “Libro de oro de la congelación”, sin olvidar sacar sus “Cacharros de cocina” y cantar “Evolution”. Y después Chucho y un microconcierto de los Surfin’ Bichos. Casi nada. La despedida de Mercromina ha sido una de las peores cosas que nos ha pasado en este 2015.

¿Qué le pido a este 2016? Salud y conciertos. De momento tengo el abono del Sonorama (faltaría más) y una entrada para Belako… pero vendrán seguramente muchas más. Espero que estéis conmigo para cantar, brincar… y para beber también.

Querido festival:

Resulta gracioso comprobar cómo te han movido de sitio en los últimos años: de la plaza de toros a Armilla y ahora al recinto ferial de Granada. Anoche mismamente un señor en un bar del barrio en el que te han puesto decía que estaba hasta las narices de “la mierda la música” y que a su barrio mandaban todo lo que no querían los otros barrios. No seré un ferviente defensor de todos los grupos de tu cartel pero ojalá en mi barrio se programara algo así alguna vez. Bueno, si se hace en el resto de Córdoba también me alegraría.

Mira, te tengo que confesar que es la primera vez que me entraron ganas de ir a verte, por eso de que te partieran en dos días. También porque iban (en palabras de Don Mario) El Mito Astur y La Mitología Levantina. Te tengo que decir que no has estado nada mal y aunque luego después me permitas que te critique un poco me veo obligado a decirte tus puntos fuertes:

  • Gracias por traer a Nacho Vegas. No creo que todo el mundo comulgue con su filosofía musical pero siempre es necesario un contrapunto a un cartel destinado a gustar a las mayorías. Y… ¡qué digo! ¡NV gusta a mucha gente! También tiene su público.
  • Gracias por los directazos de Sidonie y LHR. Que un buen directo viniendo de ellos es lo normal, pero hay que reconocerlo. También me gustaron mucho los Niños Mutantes (invitaciones aparte) y sobre todo The Kooks.
  • ¡Gracias por el buen tiempo que hizo! Ah no, que eso no es cosa tuya… pasemos a la siguiente.
  • Gracias por el aparcamiento vigilado (o no) que permitió que aparcara el primer día al ladito casi de la entrada. Y el segundo también (bueno, en realidad fue en el quinto pino… pero en el recinto, que no es poco). Y que pudiera aparcar hasta el vecino o Perry el ornitorrinco porque no me miraste la pulsera hasta el sábado cuando me fui para recoger el coche. ¡Muy bien!
  • Gracias por el cacheo en la entrada. Que a uno no lo tocan ni con un palo y siempre viene bien.
  • Gracias por el sombrerito amarillo de esa tienda de la que nos colocaron una pulsera. Ah, ¿que dan descuento con la pulsera? ¡No me la quito en la vida! Por cierto, la otra pulsera ¡muy muy chula! Lo malo es que mañana se acaba el verano y no tiene sentido llevar una pulsera de festival en otoño😛.
  • Gracias por poner una foto mía to guapo en primera fila viendo a NV en tu Facebook. Si al final me sirve de algo te vuelvo a dar las gracias. Espero😀.

    Yo viendo a NV. Una captura de mi móvil, así que el (C) será de mi móvil ¿no? XD

    Yo viendo a NV. Una captura de mi móvil, así que el (C) será de mi móvil ¿no?😄

  • Gracias por el 2×1. Con razón había tanta gente a eso de las cinco y algo de la tarde… ¡el vicio nos puede!
  • Gracias por tantas zonas libres para el esparcimiento y los autobuses y puestos publicitarios. Que al fin y al cabo son los que pagan el festival y no los que van (esto no es sarcasmo).
  • Gracias por la sorprendente aparición de una zona de botellón y lo limpio que quedó todo. #NO. Eso sí, la presencia policial era imponente y similar a algunos actos del 15M😛.
  • Gracias por colocar los dos escenarios principales muy muy juntos en una zona de dudoso pavimento (unas partes de zahorra, otras de albero, otras de hormigón…). Esto ayudaba a que cuando se hacían las últimas pruebas de sonido se solapara con el otro concierto. No había visto un homenaje mejor al sonido estéreo.
  • Gracias sobre todo porque en casi algún concierto se acoplara algo. Y por el corte durante “Ana” de Supersubmarina. Eso me hizo mantenerme en pie. Menos mal que luego vinieron los fuegos artificiales, no me los esperaba y pensaba que nos estaban atacando :P.
  • Gracias por elegir un aforo un poco superior al espacio disponible y permitir que estuviésemos algo más apretados. En otros festivales no he sentido tanto calor humano.
  • Gracias al inventor de la idea de los cartelitos, nos divertimos todos mucho leyendo cositas que de verdad (o no) nos interesaban. Todo el mundo parecía tener su cartel pero cuando yo intenté conseguir el mío me fue imposible. Supongo que tenían miedo de lo que pensaba escribir… Y lo raro es que en algunas zonas del recinto había más carteles en el suelo que vasos de plástico.
  • Ah, sí, la limpieza… muchas veces nadie suele prestar atención a la limpieza. Ideas como la del Sonorama, de comprarte tu vaso y reutilizarlo durante todo el festival, mejor no adoptarlas. Tener el suelo (más o menos) limpio de vasos al terminar un festival, ¡pa qué! Uno va a un festival a llenarse de polvo, ¿no? Porque con el polvo… mira… ¡eso que te llevas!

En fin, no voy a hacer más sangre, aunque seguramente se me queden muchas cosas en el tintero. Espero que la próxima vez que nos veamos sea el año que viene y con La Fuerza Sexy al 100%. Con más grupos internacionales (aunque si traéis a uno que iguale a The Kooks, me vale), sin olvidar a los grupos de la tierra. Pero por favor, no te dejes llevar por los conjuntos musicales que seguro enloquecen a la chavalería. En efecto, me refiero a esos grupos indies que sí, serán indies pero de indies no tienen ni el puntito de la i. No vayas a lo fácil, por favor. Posiciónate como una oferta de calidad. Aunque hablando de oferta… ojalá pienses en una oferta de alojamiento un poco más asequible… Ya sé que pido la luna, pero el otro día intenté reservar el Luna … el hotel “Luna de Granada” y me pedían 220€ ¡por dos noches!

Tú abrígate, no pases frío que en Granada hace rasca… Y espero que el año que viene nos traigas nuevamente Cerveza Alhambra, porque no me trago la Desperados ni mucho menos la cerveza anteriormente embotellada en la Avenida de Andalucía de Sevilla.

Un abrazo,

Ángel.

Vale. Lo reconozco. Esto de empezar una crónica anual por la segunda entrega es casi tan pretencioso como “Vivancos III” o “Yo hice a Roque III”, pero es lo que me sale. La primera entrega correspondería al concierto de los espectaculares Toundra a principios de mes en el Nocturama del que todavía no os he hablado demasiado. Tendremos tiempo en esta semana, lo prometo.

Cuesta salir de fin de semana justo después de trabajar… teniendo institucionalizada la cerveza y la copiosa comida de los viernes acompañada de la religiosa siesta, pero no me negaréis que es una alegría. Tocaba carretera bien acompañado por mi secuaz Javi Columbia y salí del trabajo a mi hora (que ya es decir) para llegar puntualmente a sus dominios. Llegué puntualmente pero no se salió a la mejor hora… en fin, era mi primer Contempopránea, ¡no podía salir todo bien!😄

Córdoba está a 318 km por la zona más corta, que es cogiendo una comarcal a la altura de Almendralejo. No se va en dos horas y media, no, se tarda un poco. Y encima dimos un poco de rodeo para que la ruta de la plata A-66 y la autovía de Extremadura A-5 fueran recorridas parcialmente por mi híbrido bólido amenizadas por temas inéditos y una selección de Madee y Luis Brea. Fabuloso plan excepto para la nevera de piscina y playa que perteneció por generaciones a mi familia (dos) y cuya asa de dos leyendas (abierto y cerrado) sufrió una limpia fractura ya felizmente reparada.

Alburquerque se presenta espectacular, como un pueblo de cuestas y casas pequeñas que me recuerda, por lo alargado, a mi querido Hornachuelos… pero ay amigos, Hornachuelos no tiene ese castillo.

Foto del castillo de Alburquerque y las vistacas desde cerca del escenario!!

Foto del castillo de la Luna de Alburquerque y las vistacas desde cerca del escenario¡!

La instalación fue sencilla, no encontramos mucha gente en la zona de acampada y ya no veríamos mucha más. ¡No había gente! Según comentan los viejos del lugar, la creación de un festival hermano en Badajoz ha hecho mucho daño a la cita. No entremos en mayores detalles… me pongo una camiseta de Súper 8, caminito hacia el pueblo (espectacularmente encalado y con unas seguramente asombrosas vistas -que me perdí- en un mini-barrio gótico alrededor del castillo de la Luna dentro de una muralla) y pulsera. ¡1996-2015: 20 años de pop! #SÍSÍSÍSÍSÍ. Pero antes, una foto por la que estoy agradecido y emocionado.

Equipo CPop 2015. Fotografía editada para que no se nos vean las faldas...

Equipo CPop 2015. De Podemos a Ciudadanos: Van Basten, Rijkaard, Van Persie y Patrick Kluivert de Barbate. Fotografía editada para que no se nos vean las faldas…

Además de esta delantera mítica que ni el mismísimo Quique González habría imaginado, contamos con la inestimable compañía del bueno del tocayo Ángel LAmenor y amigos. Pasemos a la crónica de los hechos. No vimos todos los conciertos por motivos familiares y porque la chavalería es humana y sana.

En sentido horario (que no cronológico): Cooper, Deneuve Feat. LHR, La Habitación Roja, Supersubmarina, Nosoträsh

En sentido horario (que no cronológico): Cooper, Deneuve Feat. LHR, La Habitación Roja, Supersubmarina, Nosoträsh

Nosoträsh: nos encanta el sonido que viene de Gijón y alrededores, pero personalmente no fui nunca demasiado seguidor de las que hicieron la segunda persona del plural un grupo de música. Con cariño y siempre con las ganas que se tiene de admirar a alguien histórico, las vi un poco fuera de forma pero se agradece su presencia. Nos regalaron una tímida pero sentida rendición de “Indestructibles” de La Habitación Roja… ¡el grupo que era homenajeado en esta edición del Contempopránea!

Cooper: mal contendiente en una batalla de bandas, sonó espectacular… más allá del empaque, sus canciones son carne de un festival como este.

Oh, ¡sorpresa! #1: en un festival dedicado a La Habitación Roja, con la presencia de La Habitación Roja y después de Cooper mucha gente se creía que el primer concierto sopresa iba a ser cosa de Los Flechazos. ¡Pero no! Le tocó a La Habitación Roja, que no por mucho ser los homenajeados se iban a ir de rositas. Currar en vacaciones, ¡qué cosas! Como siempre, fantásticos. Me rindo a sus pies. #SÍSÍSÍSÍSÍ

Supersubmarina: con un Chino afeitado (de estas que tu madre te ve después de un tiempo y le falta sacar la escopeta para que te afeites… ¿a que lo has vivido chaval?) y una elegante escenografía llena de su nuevo supersubbranding, para evitar que la gente sacara el móvil para llamar a sus ex parejas no nos deleitaron con Señora de las al “De las dudas infinitas”. Me siento incapaz de valorar su directo, como fan que soy, pero acabé la mar de satisfecho.

Deneuve: grupo cordobés, vamos, de aquí. Les tengo un respeto (sobre todo por temas como Tal como sentíamos entonces), que no una profunda admiración. No me hagáis nombrar al Sr. Lobo :). Un grupo pop con violín siempre es positivo y no me sorprende siempre que salgo la cantidad de fanáticos que tienen más allá de Alcolea, Cerro Muriano, Villarrubia y Fernán Núñez… Visto que ¡caramba! Si hace nada en Pamplona me comentaban que o no podían ver a El Columpio Asesino o directamente no les sonaba de nada. Nadie es profeta en su tierra😄

Hasta aquí la jornada del viernes. Nos dejamos lamentablemente cosas por ver pero por ejemplo al Sr. Stanich ya lo veremos por Aranda de Duero (esperemos).

El sábado amanecíamos temprano y con calor. ¿Nos vamos a la piscina? VENGA. Pero al llegar vemos que abre a las 12. ¿Estamossssss locossssss? ¿Qué hacemos? ¡Pero si en casi todos los pueblos abre algo antes!😦 Luego realmente no abriría a las 12, pero eso eso… eso ya merece otro post. Una vez dentro llegaron las preguntas habituales: “¿te has bañado?” “¿quieres tinto?” “¿has comido queso?” “¿pero todavía no te has bañado? no te van a cobrar más eh…”

El lineup en la piscina del sábado après-midi “Pechuga’s Party” era claro: como cabezas de cartel teníamos a Litro de Gazpacho, La Sombra, Tinto en Lata DJ Set Vs. Reserva Valdepeñera y Estrella Galicia. Sin olvidarnos de bandas de lujo como Calamares en Salsa Americana Featuring Pan Bimbo. Lamentablemente los DJs acompañantes no eran demasiado buenos…

¿Qué dirías si aparece de repente La Habitación Roja en tu sábado piscinero?

¿Qué harías si aparece de repente La Habitación Roja en tu sábado piscinero? Estos chavalitos de delante se sentaron sin ocultar su admiración.

Más tarde vino el postre de categoría: La Habitación Roja en acústico sentadicos en un banco de picnic, como unos piscineros domingueros festivaleros más🙂. Muy amiguetes y dispuestos a tocar todas las canciones de su repertorio menos Eurovisión y alguna de Oasis o Los Planetas. Hubo lugar para el cante jondo de los asistentes y para innumerables #SÍSÍSÍSÍSÍ.

Después de una despedida forzosa gracias a la muy agradable presencia de una sirena de evacuación, tocaba acicalarse y prepararse para la última jornada nocturna del CPop 2015. Hablando con nuestras vecinas -entre las que estaba nuestra querida Chica MadMen– echamos un ratejo y ya medio asumimos que nos perderíamos a ¡Los Fresones Rebeldes!😦 Mi buen amigo Zurdo estaría orgulloso…

En orden horario y no cronológico (con el cartelico de Próxima Actuación en el centro, la mar de chulo y animado): la chica que hacía entrevistas en mitad de los conciertos, el ambiente desahogado en la entrada del festival :(, un chaval whatsappeando las letras de Chucho, Joaquín Pascual de Mercromina y Neuman cantando el temazo "Tell You".

En orden horario y no cronológico (con el cartelico de Próxima Actuación en el centro, la mar de chulo y animado): la chica que hacía entrevistas en mitad de los conciertos, el ambiente desahogado en la entrada del festival😦, un chaval whatsappeando Alicia Rompecuellos de Chucho, Joaquín Pascual de Mercromina con sus cacharros de cocina y Neuman cantando el temazo “Bye Fear/Hi Love”.

Neuman: uno de los grupos del año desde finales del año pasado. No es poco. Lo pillé empezado pero me esperaba algo más de intensidad y que la gente lo diera todo… al fin y al cabo eran la apuesta juvenil de este sábado. Yo me quedé con lo bueno, para mí “Tell you” sonó fenomenal.

No estábamos muy finos (ja… ja…), nos fuimos a por un café solo con patatas alioli (only in Alburquerque) a la plaza y nos perdimos a Los Enemigos.

Mercromina: para mí el momento más emocionante de la noche. Nunca tuve la oportunidad de verlos en directo y si la primera canción que tocan es una tan especial como “La Gran Aventura”… ¿qué más se puede pedir? Pues más temazos… como ese “Ciencia Ficción”, que han reeditado con más ruido y más distorsión para envidia de los mismísimos My Bloody Valentine. O “Evolution” (no se podía resistir uno a gritar YO CONTIGO, AL FIN DEL MUNDOOOOOOOOO), o la preferidísima “En un mundo tan pequeño” cantada por la áspera voz de Joaquín Pascual. Un deleite para los sentidos de uno que ya no sabe si es popero ni rockero ni na de na… Me dejaron emocionado de principio a fin y tengo marcada su presencia con bolígrafo rojo en el Sonorama de aquí a tres semanas y poco… y si no lo impide nadie los vería antes donde fuese.

Chucho: otro favoritísimo entre crítica y público. Fernando Alfaro es muy grande y puede hacer lo que quiera en el escenario, con o sin camisa hawaiana de fuerza, siempre me parecerá bien. Yo soy más de Mercromina pero los temazos (menos Sal, ejemmmm) sonaron de fábula. Desde los más creepy (le doy copyright al Sr. Columbia por este adjetivo) como “El ángel inseminador” o “Perruzo” a los más happy como “Magic” o la mitad más bossanova de “Alicia rompecuellos”. #SÍSÍSÍSÍSÍ

Oh, ¡sorpresa! #2: pues sí, después de la actuación de Mercromina y Chucho, aunque los más cachondos apostaban por la presencia de los Sunday Drivers, Wilco (salió uno de los músicos de Pascual con un sombrero muy Tweedy) o la repanocha ultrapresencia de Abraham Mateo… pasó lo que tenía que pasar. SÍ, reunión temporal de los Surfin’ Bichos sin besitos ni abrazos y sin una aprobación abrumadora del sufrido y cansado público ni tan siquiera al “regalo” de la organización… qué cachondos estos últimos. Bien por los temazos pero se echó en falta el ángel y las ganas.

Mi primera edición del CPop de Alburquerque. Espero que no sea ni mi última ni la última. Gracias de mi parte a la gente que nos ayudó a pasarlo tan bien. Larga vida al Contempopránea y ¿por qué no? ¡¡A La Fuerza Sexy!! ¡¡Nos queda mucho festival y verano!!

Mi no maldición particular

17 noviembre 2014

No, de esta no paso, esta es la definitiva.

Que siempre he ido de bueno por la vida -demasiado bueno, diría yo- y así me va.

Nos conocimos hace cinco o seis años. No me acuerdo exactamente de dónde ni con quién estábamos pero la situación no se volvió a repetir. Fue un poco como una alineación planetaria, como un 11 del 11 del 11 pero en 2008. Ah, ¡ya me acuerdo! El 8 del 8 del 8. Un día particular, con mucha rima (muy lograda y rebuscada) y mucha guasa. Tú venías de la playa y no paraban de fijarse en ti. No te habías preparado para la ocasión pero dentro de ese ambiente tan particular y tan provinciano tú destacabas. Aunque no venías de un St. Tropez o las Bahamas… venías de un sitio tan casposo y antiguo como Marbella. ¿Qué sería? Ah sí, ese moreno que me llevabas, que parecías tener parentesco con alguien de algún sitio debajo del Sahara.

Cierto y verdad es que yo cuando te vi sabía que eso (tu atractivo de entonces) se pasaría pronto y realmente no me caíste demasiado bien… pero, maldita sea, te conocí un poco y al final de aquél verano me derrumbé del todo.

Paradojas de la vida, yo entonces era una pieza más o menos cotizada y no iba a ser menos. Me repetí a mí mismo delante del espejo (y no suelo hablar delante del espejo) que no te diría nada, que esperaría un tiempo pero apareció él. Y con él te quedaste.

Él a los pocos meses te trató como un pañuelo desechable (no soy de poner marcas) y en lugar de tragarte tu solita tu error a la hora de elegir viniste hacia mí. Y ahí estaba yo. Que también pude hacer como que no te conocía o qué sé yo… pero no soy así. Muchas veces cuando se habla de solidaridad se dice que se haría con cualquiera pero bien sabes que no se ve en mí la imagen (ni los actos) de una persona solidaria. Pero no sé si sería por interés, por pillar tu lado vulnerable, por mantener mi imagen de buen tío ante los demás y tus (dos o tres, no todas) pérfidas amigas, caí.

Te aprovechaste de mí un tiempo, como pañuelo y como ¿recurso de emergencia? ¿Tan mal estabas? Ahora empiezo a pensar que pudo ser así, que en el fondo no querías ni tocarme con un palo pero claro, como él estaba allí y lo veía todo pues seguramente se sentiría seguramente celoso.

¡Eso era! Ha pasado el tiempo, te fuiste con él a 400 kilómetros de aquí y lo penúltimo que supe de ti es que te ibas a casar. Pobre de ti si me llegas a invitar.

Eso es lo que digo pero seguro que al final hubiera ido y todo, porque me marcaste. Poco después de eso me enteré de que te dejó por esa muchacha (algo más joven que tú) de su oficina que entró de becaria hace como cuatro años, ¿te salen las cuentas ahora?

Cuando me envalentono me acuerdo de la letra de esa canción de Julio de la Rosa y la canto de principio a fin en mi cabeza. “Que lo sufras, que ya es hora. Y si escuece, que te jodan”. Pero sé que me costará decirte que no.

Nunca es lo que parece

16 noviembre 2014

“No estaba mal” pensó. Realmente la vida no le iba del todo mal. Aquel día 15 empezó como siempre: un despertador en modo molestador a las 6 de la mañana. Muy temprano, quizá, pero lo suficiente para que diera tiempo a arreglarse, quitarse las barbas y parecer todo un señor… el trabajo lo requiere siempre. También ayudaba a que el camino en coche (el transporte público en esta nueva ciudad brillaba por su ausencia) al trabajo fuera lo más placentero posible. Él ponía en su radio siempre la misma emisora, en la que el locutor apenas hablaba… era un mero acompañante de las canciones. El día anterior escuchó “Heroes” de David Bowie y hoy tocaba “Heroin” de The Velvet Underground. No era una canción precisamente agradable para empezar el día pero la balanza entre el bien y el mal le decía que ya nada podía ir peor.

El trabajo le iba bien. Bueno, como siempre. Con las presiones típicas pero pensaba… si fuera ultra-placentero sería un hobby, no un trabajo. Muchas sonrisas y muy buena actitud al teléfono, al fin y al cabo el que está al otro lado es el que te da de comer. Un sandwich, una cerveza sin y un café cortado. Un “qué tal todo pues tirando” con un interlocutor que parecía ser que no estaba muy interesado en lo que le contaba. Total, a él le pasaba más o menos lo mismo.

La vuelta no era como la ida. El atasco era inevitable y la emisora de la mañana ya no le ponía la música de la mañana. Afortunadamente podía escuchar vía Bluetooth su (exigua, eso sí) colección de música almacenada en su móvil. Treinta vueltas a la manzana para aparcar, la historia de cada día… y antes de subir a casa un vistazo al buzón: solo facturas y publicidad que no interesaba a nadie. “¿Cuántos árboles se malgastan para esto?” alguna vez lo pensaba pero otras veces lo decía en voz alta. Como había ganas de llegar, subió los escalones de dos en dos. Años atrás lo hacía de tres en tres pero … los años y las rodillas no perdonan.

Lo primero era tumbarse un rato en el sofá a reflexionar. Hoy no le venían pensamientos -ni buenos ni malos- a la cabeza y eso le parecía positivo. ¿Cómo podía ser positivo un vacío emocional? Para él lo era. Qué remedio, ahora tocaba cenar… y eso que no tenía demasiada hambre. Tocaba alimentarse mal, con lo que sobró de la cena de la noche anterior. 

Y ahora ¿qué? Era viernes. ¿Salir? Su vida no era especialmente emocionante. “Conoces a mucha gente” le decían algunas veces. Pero al final de cada día no podía dejar de sentirse solo pese a estar rodeado de gente casi a todas horas. Había tenido ya un par de relaciones no demasiado afortunadas ese año. Ninguna pasó de los tres meses de duración. “Será que soy demasiado exigente” era lo que se decía siempre. Al final todo se resumía en que esa conexión que tanto se parecía a eso que tanto buscaba no era más que un afecto pasajero o no, simpatía, ¿pena? Mejor no pensar, pero “si no se actúa nada va a mejorar”. De todas formas, “con ella todo será diferente”.

Después de pasar por la ducha y de acicalarse como hacía siempre antes de tirar para la calle recibió tres o cuatro mensajes muy apresurados en el móvil. “Tenemos que vernos. Ayer no pudo ser pero hoy ya nos vemos sin falta” decía. “¿Qué se habrá roto? ¿Qué le pasará tan urgente?” pensó. “Ha tenido toda la semana para hablar conmigo y no ha dicho ni mu”.

¿Ahora cómo le explicaba que había quedado con amigos y que entonces era imposible ir a verla? “No pasa nada si no vienes”, le respondió. Sí que pasaba. Después de un rato de cena y charla más que agradable a ella aún no le había escrito preguntando por su situación. “No te preocupes, aquí sigo, ven cuando puedas” ¿Qué más podía pasar? Llamar era imposible, rodeado de tanta gente. Tocaba escaparse unos minutos y buscarla para preguntar qué pasaba. La última vez que sucedió le echaron la bronca sus amigos. “No entendemos que nos abandones por una tía. Además lo que haces luego nunca sirve de nada, vas a seguir solo.” Él pensaba que no era así, que como siempre, sería la definitiva. Conectaron genial desde el principio, hablar con ella más que placentero, su sonrisa no era la más bella que recordaba pero estaba bien (“¿qué más puedo pedir?” se resignaba). En fin, no era la mujer perfecta pero sí era SU perfecta. Y ahí estaba el gran defecto, él siempre creía que la actual iba a ser la definitiva. Que algo que una noche funcionó iba a funcionar siempre. Él no era idealista, era lo siguiente. Pero de la manera más utópica posible: él creía que no solo podía tocar el ideal con las yemas de los dedos… no, él podía coger el ideal más perfecto y hacerlo suyo siempre.

Al llegar al punto de encuentro ella ya no estaba allí. “Perdona, me he tenido que ir. Te debo una” le escribió.

“Me debes millones ya. Esta va a ser la última vez que sepas de mí.” Lo dijo pero no lo escribió (menos mal, no estaba para guerras ahora). Un nuevo fracaso. En esta ocasión un plantón en toda regla. ¿Con qué cara iba a volver con sus amigos? Hizo mutis por el foro como tantas otras veces, esperando mejor suerte… “Quizás tenga más suerte y me regalen otra vida, a ver si me regalan un vale por esta canción de Second”.

El día no empezaba demasiado pronto. Las energías no es que empezaran a escasear… es que uno está acostumbrado ya a un cierto grado de confort y pasa lo que pasa. Coger la postura en una micro-quechua cuesta. Lo que pasa cuando lo consigues es que te conviertes en un tronco y no hay quien te despierte xD.

Todo un detalle para unas baterías tiesas

Todo un detalle para unas baterías tiesas

Después del timo universal de cargar un móvil por 3 euros (se me quedó al 79% de batería) salimos en búsqueda del sanísimo desayuno burgalés con pincho de tortilla. El detalle de los bares de Aranda es que la gran mayoría ponen unas regletas para que no dejes de twittear ni de subir fotos a Instagram sobre todo lo que pasa en el Sonorama Ribera. Yo puse una foto de mi pulsera y del Hospital de Aranda. Como podéis comprobar, me paso de indie >_<.

En la Plaza del Trigo pudimos disfrutar en primer lugar, un poquito, de Ricardo Vicente. A mí me tocaba hacer de buen hermano, hijo, sobrino y nieto y me puse a comprar vino, morcilla y chorizo de la tierra. Os aseguro que la recompensa y la sonrisa a la vuelta cuando vieron lo que traía bien merece la pena el camino cargado de cosas de 1500 metros al coche. Lo llego a saber y me traigo el carrito de la compra.

En la Plaza de la Sal comenzaba un poco el despiporre de pistolas de agua, aunque nada que ver con la Plaza del Trigo, donde ya estaban los Sexy Zebras. Cuando terminaron estos regresamos a la Plaza de la Sal y con un vino de la zona que parecía dulce pero luego nada vimos a S.C.R. Su guitarrista (Edu) tuvo un problemilla con la guitarra, felizmente solventado. Buen repertorio de rock clásico, con influencias del #mundoviejuno, de esas influencias rollo CCR o Lynyrd Skynyrd que tanto nos gustan.

Menudo follón se había formado en la Plaza de la Sal, por “sorpresa” (de sorpresa nada a estas alturas) de nuevo los Second y se congregó una gran multitud que disfrutó (parece ser, porque yo solo vi el final) de otro concierto memorable de estos murcianos. Y van… Al menos “Rincón Exquisito” fue excepcional, doy fe.

Hidratados en la Plaza de la Sal

Hidratados en la Plaza de la Sal

Después de la experiencia Plaza del Trigo, de vuelta a la Plaza de la Sal, a mojarse con un Djset sin Mac Book Pro. Indie a tope. Y sin sacar la cámara mucho, que luego se moja y hay que meterla en arroz… y no llevaba arroz encima. A comer algo, siesta y a prepararse para la última noche, ¡la última!😦

La última “noche” empieza de día, a eso de las 19:40, con uno de los grupos qué más han llamado la atención en este año allá por dónde han pasado. Los Belako se presentaron en el escenario Ribera del Duero sin grandiosos medios pero orgullosos y preparados. También con su bandera palestina, las causas no se pueden quedar atrás. La música que hacen, un rock muy influenciado por los Pixies que se pone electrónico y se oscurece en ciertos momentos y hasta recuerda a Joy Division, no se corresponde en nada con su look. Muy muy correcto, que no se enfaden. Ella, la cantante, si me tiene que recordar alguien, es a Debbie Harry de joven, pero más guapa POR FAVOR. Y qué vozarrón. La bajista, muy metida en su papel y con una impresionante melena que no dejaba verle la cara apenas (fatal, porque es también preciosa). Con un repertorio entre inglés y euskera y recuerdos a los bilbaínos allí presentes que se estaban perdiendo el inicio de su Semana Grande. Sin lugar a duda, otro grupo a tener en cuenta en un futuro.

Imposible no enamorarse de Cristina de Belako

Imposible no enamorarse de Cristina de Belako

La historia continuaba en el escenario “el del logo de la Junta de Castilla y León”. La Juventud Juché saltaba como un grupo punk clásico, sin echarle muchas cuentas al público, cantando sus temas y tal. No estaba llenísimo el escenario pero en las primeras filas la gente estaba entregada y se dejaba llevar. Por supuesto un grupo de fans con camisetas y todo. Cuando estaba terminando el concierto ya estaban casi repletas las primera filas del escenario principal para ver a una de las figuras del cartel: Nacho Vegas. Compitiendo en inmovilidad en el escenario con las cantantes de los Fresones Rebeldes y Los Punsetes, N.V. arrancó con uno de sus mejores temas, objetivamente hablando: “Nuevos planes, idénticas consecuencias”. Como no podía ser menos, la legión de fans allí presentes (yo y tres más) lo vivíamos y cantábamos como si no hubiera un mañana. Durante la laaaaaaaaaaaaaaaarga sesión de no-hits de sus últimos dos discos la cosas se volvió algo anodina, hasta que llegaron los “Actores poco memorables”, “Cómo hacer crac”, “La gran broma final” o la imprescindible “El hombre que casi conoció a Michi Panero”. Ni se moverá mucho ni cantará bien pero Nacho cumple siempre y sus músicos (sí, León Benavente) son impresionantes… y los momentos “mítin” entre el concierto hacen que no sea algo típico.

Por allí llega Nachín con otra lúgubre canción...

Por allí llega Nachín con otra lúgubre canción…

Tras N.V. llegó un poco de movimiento con los maños Tachenko. El grupo del ex-Niño Gusano Sergio Vinadé, que me llamó poderosamente la atención en su época con un discazo como “Os reís porque sois jóvenes”, se presentaba ahora mayoritariamente con su “El amor y las mayorías”, válgame la “refanfuncia”. De este disco brilla enormemente la alegremente machacona “Dame una pista”, que en directo vale un montón, pero las otras… Hubo sitio para clásicos básicos como “Hacia el huracán”, “Escapatoria” o “Tírame a un volcán” pero no para “Compañeros del metal”, mi favoritísima😦. No obstante, un gran directo.

¿Cómo no te voy a avisar...?

¿Cómo no te voy a avisar…?

Corramos un es…tupido velo sobre el concierto de Duncan Dhu. Para olvidar el rollito country-pop-tranquilito. Sobre todo porque se olvidaron “Una calle de París”. En fin, no tenía cabida en un festival como el Sonorama ese año. Pero bueno, dio tiempo para rajar en Twitter, para beber cerveza y para comentar los conciertos anteriores y lo bien que nos lo estábamos pasando en Aranda… y lo poco que nos quedaba😦

Volvía el baile y el buen rollo al escenario “secundario que no menos importante” con otros vascos: Grises. Pero no tan grises como los otros, se entiende. Y continuaría un ratito más tarde en el escenario principal con los australianos Cut Copy. Muy finos y elegantes, con una barbaridad de efectos de iluminación y de strobe-light (los B-52’s estarían contentos) nos dejaron boquiabiertos, como no podía ser de otra manera, con temazos ya universales como “Free your mind” y “Lights and music” (uhhh uhhh).

¿Cómo se llama el último disco de Cut Copy?

¿Cómo se llama el último disco de Cut Copy?

Después volvieron los Exsonvaldes con un setlist similar al concierto del viernes pero con un añadido que suelen meter en sus conciertos cuando vienen por España: una versión de “Enamorado de la moda juvenil” de Radio Futura. “Days”, “Guns” y “Let Go” son unos auténticos temazos pero sigo quedándome con “L’aérotrain”.

Uno de los conciertos más esperados fue el de los navarros El Columpio Asesino. Presentando su “Ballenas muertas en San Sebastián”, más allá de las ya conocidas “Babel” y el tema homónimo, tuvieron a la gente expectante ante la llegada de los hits “Perlas” y por supuesto “Toro” que… ¡oh sorpresa! Nos trajo a N.V. como vocalista en lugar de un ya exhausto Álvaro, batería de E.C.A. Y para más sorpresa… ¡¡Nacho Vegas se marcó un bailecillo!! Está claro que es un fenómeno.

Para terminar el Sonorama teníamos el concierto de Adanowsky. Nada nuevo que añadir a lo que ya habíamos dicho sobre él… menudo espectáculo se marcó. Todo un derroche vocal y de energía que, claro está, acababa en exigencias al público por parte de él y de sus coristas. Incluyó el show una rendición del guitarrista (buen cantante también) de “Jump” de los Van Halen y un morreo masivo de Adán a un 60% de las presentes en primera fila. Alguna se excedió y todo, ahí hubo lengua seguro😄.

Las coreografías de Adanowsky y los suyos, uno de los mejores recuerdos de la noche.

Las coreografías de Adanowsky y los suyos, uno de los mejores recuerdos de la noche.

Memorable, muy muy muy muy memorable este primer Sonorama. Fue muy triste (y larga) y solitaria la vuelta a casa, pero con un iPod y cantando las canciones duele menos.

¿Nos vemos en 2015? Esperemos que sí😀

El viernes del Sonorama Ribera 2014 comenzaba temprano. En un sorteo de Facebook fui agraciado para ver un showcase (lo que viene a ser un concierto a pequeña escala, pero de modo finolis) de Adanowsky, hijo de Alejandro Jodorowsky. Así que lo dejamos todo listo para no estar muy tarde por el centro de Aranda de Duero. Una hora antes de dicho concierto, para un aforo LIMITADÍSIMO, teníamos la posibilidad de asistir a otro del interesantísimo grupo francés Exsonvaldes.

Revitalizados con el pincho de tortilla y el jamón+tomate habitual no tardamos mucho en llegar a la Calle de la Sal y vimos tres chavales en la puerta. Con la escasa ironía y el gracejo que dios no me ha dado pregunté si ya estaba lleno el local😄. No, no lo estaba, éramos los siguientes en la lista. Teníamos que esperar como tres cuartos de hora para entrar pero sin problemas.

Hacía calor en Le Club. Ni rastro del aire acondicionado.

Hacía calor en Le Club. Ni rastro del aire acondicionado.

Los chicos de Exsonvaldes ofrecieron un concierto enérgico, para nada moñas, muy cercanos al público. Sudaron (y sudamos todos) porque el local no tenía nada más que tres ventiladores que funcionaban a medio gas. Se entiende en una ciudad en la que en verano abres dos ventanas, corre el aire y ni te enteras de que hace calor. Pero si tienes las ventanas cerradas por el concierto que hay en la calle… pasa lo que pasa. Simon intentando hablar todo el rato en español pero enlazando con palabras en inglés y se le escapaba de vez en cuando un “merci beaucoup”. A ver, es francés, bastante que agrada. Llevaban desde el lunes por la zona ya que están grabando en los estudios Neo Music Box, una bodega-estudio muy interesante.

Afortunadamente había un calimocho muy rico, con vino de la zona (mejor imposible) al que me estaba invitando con toda la gentileza del mundo Jose “Peli”, un chaval de Segovia muy asiduo al Sonorama y con su pulsera de VIP. Si lees esto, que sepas que si pasáis por Córdoba tú y tu mujer tenéis una convidá por mi parte. Los chicos de Exsonvaldes nos emplazaron a su concierto en la noche del sábado en el que nos tendrían alguna sorpresilla reservada. Después del concierto hubo lugar para las fotos y para el momento FAN. Por supuesto yo no podía irme de allí sin mi CD de “Lights” y sin mi foto.

Simon de Exsonvaldes y un servidor.

Simon de Exsonvaldes y un servidor.

Después llegó el turno del espectáculo en la persona (o debería decir personaje) de Adanowsky. Lo que parecía una tímida aproximación a la música tex-mex al principio se convirtió en un despiporre funky de los buenos. Y el colega nos decía que esto era “solo un aperitivo” y nos vendió el concierto que daría en la noche del sábado, que cerraría el festival. Pues para ser un aperitivo fue alucinante.

Adán Jodorowsky y un servidor.

Adán Jodorowsky y un servidor.

No hubo mucho tiempo para terminar lo que estábamos tomando, en la Plaza de la Sal sonaba Kitai. Muy cañeros y entregados, fue otro concierto más que interesante y en el que no se podía quedar uno quieto. ¡Imposible! Mientras tanto, en la Plaza del Trigo estaban los Niños Mutantes en su concierto “sorpresa”, cantando sus “grandes éxitos de otros”. Parece ser que tocaron alguna de los Pixies, ¡pues esa me la perdí!😦

Después de una siesta NECESARIA nuestra jornada vespertina de Sonorama Ribera empezaba en el escenario “Castilla y León es vida” (¿de verdad no había otro nombre mejor?) con mis paisanos El Hombre Gancho. Me gustaba mucho la música que hacían ellos y su concierto no fue nada malo pero entiendo que les queda un poco de rodaje.

Pepe y Maikel de El Hombre Gancho

Pepe y Maikel de El Hombre Gancho

Tocaba darse una vuelta por el recinto y ver qué ofrecía. Había incluso un puesto de Sánchez Romero Carvajal… ¡delicatessen! y también por la carpa ultra-indie y el micro-escenario de estrellas emergentes. Pero oye, que a las 21:10 empezaba el que para mí era uno de los conciertos más esperados de este Sonorama Ribera 2014, ya sobrepasado el frenesí y mi fanatismo por Los Planetas. Second con la Sinfónica 2502. La sinfónica no era un conjunto de 40 músicos, ¿hubieran entrado? Eran un grupo de 5 músicos, fans del grupo, que acompañaban y daban riqueza a las melodías del grupo. Second tiene a un cantante que no sé yo si sería el que tiene mejor voz de los que hay ahora mismo en el chou-bisnes nasioná, pero a mí me parece que Sean Bean Frutos es un máquina cantando. Ya había ido a otros conciertos de Second pero a ninguno con tanto fan juntico (¡acho!). Imposible no dejarse llevar con el Rincón Exquisito (emocionante), Lobotomizados, Muérdeme o ese 2502 con la presencia de un modelo que parecía sacado de una colección de David Delfín. Los botes generalizados llegaron con Rodamos, estaba claro. “Rodamos y sudamos mientras nos queda un soplo de aliento…” Parecía una crónica de la jornada, caramba.

Teletransportémonos a 2502

Teletransportémonos a 2502

Después llegó el turno del bueno de Jairo Zavala a.k.a. Depedro. Magnético, muy tex-mex y por supuesto, amiguete de Calexico, nos dejó tan asombrados como ya lo hizo hace unos tres años (si no me falla la memoria) cuando estuvo por aquí. El highlight del concierto para mi fue su interpretación de “Llorona”. Tremendo temazo.

Siento que llegó nuestra hora...

Siento que llegó nuestra hora…

Justo después me tocaba vivir el segundo concierto de Amaral en dos meses. Era el último de la gira y esperaba que fuera más que especial y contara con alguna sorpresilla. Lamentablemente estaban bastante limitados en el tiempo y creo que duró poco más de 60 minutos. Con dos canciones inéditas, igual que en Málaga, pero sin “Cuando suba la marea”. Hay que hablar sobre el ESPECTACULAR vestido de Eva Amaral y también hay que decir que por supuesto no es noticia que su fabulosa voz y la fortaleza de la que hace gala en el escenario haga vibrar a la gente como si no hubiera un mañana.

Al final del concierto Eva nos daba el pistoletazo de salida para correr a ver a León Benavente. Repetidores en el Sonorama y repetidores en el escenario de cuyo nombre no quiero acordarme en este momento, ya consagrados. Ellos que conocen toda España, nos presentaron nuevamente su disco homónimo y el “Todos contra todos” presente en su nuevo EP. Por supuesto, apareció Cristina de El Columpio Asesino para intervenir en su parte de la letra de “Ser Brigada”.

León Benavente en su Estado Provisional

León Benavente en su Estado Provisional

Tras un grupo consagrado en este 2014, otro consagrado anteriormente en el Sonorama. Era la noche del salto incondicional y el karaoke porque todo el mundo se sabía las letras de Izal. Era por tanto el momento de arrimarse con los Asuntos Delicados, de poder terminar con el Hambre… Vocalmente Mikel Izal es un máquina y ellos suenan bastante bien. Su música parece ser comercial y por tanto no será apta para gafapastas y culturetas pero bien que permite mover el esqueleto y vaya que sí se movía la gente allí presente. Y más que ningunos, las fans que estaban bastante desatadas (no tanto como las de Raphael la noche anterior, claro :P).

Le tocaba el turno después a los daneses Reptile Youth. Se presentaron el vocalista y el teclista con una gorra bastante apretada, parecían dos cocker spaniel. Su música no es dance, no es punk, no es indie pop, ni indie rock. No sé qué hacen pero mola un montón. No paran en el escenario. Lo dieron tanto que el cantante se pegó un chapuzón en el público (y luego besó el suelo en una segunda intentona) para volver locos a los encargados de la seguridad del recinto. Con tanto meneo, obviamente, el cantante (que decía que era hijo de Carles Puyol) pasaba calor y se quitó la camiseta. Menos mal que tan solo estábamos a 9ºC.

¿Qué son 9ºC para un danés?

¿Qué son 9ºC para un danés?

Para casi terminar la noche teníamos a los cordobeses (por Nita) Fuel Fandango en el escenario principal. Ella no paraba de moverse todo el rato y no dejaba de animar al numeroso público para que no dejara de saltar y diera palmas. Los conciertos de Fuel Fandango permiten bailar y evadirse por un rato de los problemas como, por ejemplo, lo que te pueden doler los pies después de tantos conciertos. O lo que te puede costar un vaso de estos grandes de cerveza o calimocho. U otras cosas menos terrenales. ¿Qué más da? Fuel Fandango te proporciona diversión y ganas de moverte con un ritmo tan genuinamente español como orientado al público internacional. Y la voz de Nita es sensacional, capaz de los tonos flamencos y blues como apta para estrofas más pop.

Nita, una pionera en esto de las flores en el pelo.

Nita, una pionera en esto de las flores en el pelo.

La noche concluyó con un Djset un poco atípico: Lofelive. Atípico porque normalmente los Djs pinchan y adiós… estos Lofelive tenían músicos (dos Seconds) y voces acompañando la música (obviamente) enlatada.

Una más que interesante selección musical pero los cuerpos estaban ya un poco “mortimer”.

Mañana, ¡la jornada final!

La noche del miércoles en Aranda no fue larga, el pueblo estaba A TOPE pero había que dosificar, solo era la primera noche. A la vuelta al “terreno del descanso” el murmullo de los otros campistas casi convierte la noche en una de las toledanas pero menos mal que no llegó a serlo. Descansar en una tienda pequeña no es sencillo, pero cuando hay motivaciones pesa menos. A la mañana siguiente, con la fresca, ducharse con agua (para más inri) fría también requería algo de empeño xD.

En estas situaciones un adicto al café como yo por supuesto que vagaría sin rumbo en busca de un café por horrendo que este fuera. Afortunadamente dimos con una cafetería bastante apañada que tenía una tortilla recién hecha. Café+Minibocata de jamón+tortilla a un precio razonable.

Verdad verdadera.

Verdad verdadera.

Así las cosas… las motivaciones para explorar y descubrir todo lo que Aranda tiene que ofrecer aumentan. Después de pasar por la Plaza Mayor subimos una cuestecilla que nos deja justo en la famosísima Plaza del Trigo, el centro del Sonorama Ribera. En ese momento están empezando a tocar los The Bright. Sonaban genial, con una mezcla muy molona entre pop clásico y country. Y ella, preciosa. Me enamoré por enésima vez en este fin de semana.

Myriam Gutiérrez, cantante de The Bright.

Myriam Gutiérrez, cantante de The Bright.

Después de The Bright intentamos colarnos en una de las catas de Ribera del Duero a las que se nos invitaba (si había sitio) con el abono. No había sitio😦 pero afortunadamente Aranda está llena de bares en los que por un precio que oscila entre 1,30 y 1,80 € puedes disfrutar de vinos de 0 a 24 meses de crianza en barrica. La experiencia es sensacional. Y mientras tanto, puedes cargar el móvil😛.

Después de nuestra cata de andar por casa, pasamos por la Plaza de la Sal, en la que encontramos ¡un autobús! Y encima… ¡¡un escenario!! Flipante. Pero mientras en la Plaza del Trigo empezaba a sonar Joe la Reina. Un gran descubrimiento y una experiencia maravillosa. Menudo temazo “En una casa junto al mar”. Muy muy recomendables.

Fellaini en el Sonorama aka Lucas, cantante de Joe La Reina

Fellaini en el Sonorama (o Lucas, cantante de Joe La Reina)

La tarde se presentaba cañera y en el autobús de antes teníamos a Proyecto Solaz. Con una plaza entregada concluíamos la jornada de mediodía del Sonorama, de vuelta al camping… que menuda noche nos esperaba. Una gran noche.

Es imposible no rendirse ante el bombo de Johnny Cash

Es imposible no rendirse ante el bombo de Johnny Cash

Después de una “serie” de “conciertos” para olvidar en el escenario camping, la jornada vespertina del jueves empezaba en el escenario secundario (que no menos importante) con los chicos de la M.O.D.A. Vestidos como si fueran los primos españoles de The Lumineers y pese a algún que otro problema de sonido felizmente solventado, ofrecieron un concierto muy interesante.

David Fonseca no defraudó

David Fonseca no defraudó

David Fonseca, una auténtica megaestrella en Portugal, ofreció un concierto muy enérgico e incluso nos regaló una versión del temazo de los Buggles “Video Killed The Radio Star”. Un aperitivo fantástico para una gran noche. Fonseca se entregó tanto que se dio un baño de multitudes, eso sí, antes de que llegaran las fans de Raphael.

Luego llegó el turno de Refree en el otro escenario. Sin lugar a dudas un grupo interesante, pero tenía más ganas de ver un rato después a los Niños Mutantes y para la primera fila que me fui, junto a YA las fans de Raphael, que tenían hasta sus neveras y sus bocadillos. Seguramente no fueron cacheadas a la entrada, seguramente.

Un puente en Comic Sans. HORROR.

Un puente en Comic Sans. HORROR.

Los granaínos Niños Mutantes nos ofrecieron un concierto más que interesante, con los temas de su nuevo disco (incluyendo mi favoritísimo “Hermana Mía”) y los últimos, como “Caerán todos los bancos” o su famosa “Canción Mutante”. Nunca ha sido uno de mis grupos favoritos pero les tengo mucho respeto. Hacen buena música y en directo son de lo mejorcito. Para deleite de las fans de Raphael que vivieron el concierto con enorme interés, los Mutantes tocaron su estupenda versión de “Como yo te amo”. Una canción que decía Juan Alberto, el cantante, que le costaba mucho cantar. Cualquiera lo diría.

Fans de Raphael a la última.

Fans de Raphael a la última.

El propio Juan Alberto nos anunciaba la presencia en Sonorama de una de las personas que más horas en activo pasó en el festival. Más aún que el guardia de seguridad de la entrada del camping (que siempre decía “Aúpa, buenas noches”). Más aún que el organizador más gambitero. Más que el “pipa” que llevaba la chaqueta de Sepultura o Iron Maiden. Más aún que todos ellos JUNTOS estuvo en el Sonorama Ricky Falkner. Se movía tanto que me fue imposible echarle una foto a él solo. Efectivamente, Egon Soda sonó en el escenario “Castilla y León es vida” (menudo nombrecito) antes del momento más mediático y masivo del Sonorama Ribera 2014.

Apoteosis festivalera

Apoteosis festivalera

Raphael, a sus 71 años, lo dio TODO. Y el público también. Hay que rendirse ante uno de los mayores mitos que ha parido la música de este país. Grandes músicos, grandes canciones, bailes, un libro muy grande, la voz de Raphael (aunque le falló un poco en el “Digan lo que digan”), las colaboraciones de Juan Alberto de los Niños Mutantes, Vega y Alberto Jiménez de Miss Caffeína… La apoteosis con la que apareció Raphael no se vino abajo en ningún momento.

Raphael se fue más allá de los 90 minutos de concierto que le habían dado y nos regaló media horita más, por si nos parecía poco. Después de todo esto, había que tener mucha fuerza para saltar encima de todo el público congregado (una gran parte salió por patas, todo hay que decirlo) para ver uno de los primeros conciertos de los Elefantes después de que anunciaran su regreso a los escenarios. La inconfundible voz de kebab Shuarma marcó el concierto en el que no faltó el que para mí es uno de sus mejores temas (muy en la onda de Raphael también): “que yo no lo sabía”.

Mientras, en el escenario principal Amaro Ferreiro supervisaba el montaje del mismo antes de que llegara nuevamente Ricky Falkner, acompañando a Fe (Iván Ferreiro) y su copa de vino D.O. Ribera del Duero (que no se terminó). Iván se movió con más soltura y alegría por el escenario, con las nuevas y positivas canciones de su último disco “Val Miñor-Madrid: Historia y Cronología del Mundo”. Creo que la única concesión “Pirata” del concierto fue “Santaadrenalina”, un tema que es un favorito personal. Es difícil que Fe me defraude, disfruté mucho este concierto a pesar de que fue extremadamente corto, con recuerdos a las propinas de Raphael ya que al bueno de Fe no le permitieron ni siquiera hacer un bis de “Años 80”.

Fe colorado ante la impactante presencia de Ricky Falkner.

Fe colorado ante la impactante presencia de Ricky Falkner.

Un poco más tarde, a las 3:10 de la mañana, aparecían los getxotarras We Are Standard. En el cartel podíamos leer “We Are Standard plays The Clash”. ¿Un concierto de versiones? Menudo rollo, ¿no? No con We Are Standard. Diversión garantizada. Unas versiones excepcionales de The Clash (imposible no sabérselas), bailes, risas, chistes, un público entregado y de propina, ya que era tarde… una canción de ellos (juraría que fue “The first girl…”). Que no se diga que los conciertos de versiones son aburridos, no solo grandes de la escena nacional como “La Banda Sureña” o “La Orquesta Sensaciones” son capaces de mover a masas a base de versiones. ¡Bravo por We Are Standard! Y que siga sonando la música de The Clash por los siglos de los siglos.

Deu y la presencia de Joe Strummer en forma de atril

Deu y la presencia de Joe Strummer en forma de atril

Terminó We Are Standard y ya era hora de irse.

Mañana más.