¿Crisis en el sector del automóvil?

Queridos amigos. Ayer sucedió en el congreso estadounidense algo genial. Acudieron los mayores directivos de las tres grandes compañías del automóvil de Estados Unidos (Ford, General Motors y Chrysler), de Detroit (Michigan) las tres. Estaba claro, no iban a hablar de leyes ni de derechos humanos… iban a suplicar dinero para la industria del automóvil.

Pues bien, el diputado Bradley Sherman preguntó cuántos de los directivos allí presentes habían llegado a Washington D.C. en su coche (840 km de distancia) y no en su jet privado. Visto que todos habían venido en jet privado pidió que levantaran la mano los que estuvieran dispuestos a desprenderse del mismo para ayudar a la economía de su empresa.

Evidentemente ninguno levantó la mano. Qué chachi es que luego el contribuyente tenga que pagar los deslices de esta gente. Por el momento la empresa alemana SolarWorld está pujando por comprar Opel, la división alemana de General Motors.

Con esto doy por inaugurado este espacio de expresión pseudo pública para que no caigan en saco roto mis opiniones sobre lo que suelo leer, ver, oir y escuchar (que no es lo mismo que oir). Así de paso evito llenar de morralla el libro de mi amigo Álvaro.

Ilustro el parrafito con un bonito ATR 42, modelo que utilizó la aerolínea Flysur, que duró menos que un entrenador en la época de Gil en el Atlético.

Foto de Wikimedia Commons.